La Fiscalía Militar reveló este lunes que el terrorista que apareció en el video junto a reservistas de las FDI y fue testigo clave contra los soldados, fue liberado y enviado a la Franja de Gaza el mes pasado como parte del acuerdo con Hamás para la liberación de los 20 rehenes vivos.
El terrorista, un oficial de policía de Hamás, fue detenido durante la guerra en las instalaciones de Sde Teiman. Durante su arresto, soldados de la Fuerza 100 presuntamente lo maltrataron, incidente que derivó en graves acusaciones contra cinco reservistas.
Según las autoridades, el terrorista manifestó su disposición de regresar para dar testimonio en el juicio contra los soldados.
La Fiscalía Militar señaló en un comunicado: “Según la documentación del sistema informático, el detenido por motivos de seguridad fue deportado a Gaza el 13 de octubre de 2025. Tras recibir el informe, procedimos a verificarlo y constatamos que, efectivamente, el detenido ya no se encuentra bajo custodia de las autoridades israelíes”.
El abogado que representa a varios de los soldados, criticó duramente la decisión: “Es inconcebible. Me enteré hace apenas dos horas de que el terrorista del Caso Sde Teiman fue deportado de Israel por las FDI, a pesar de ser el único testigo en la acusación contra los soldados. Más allá de la vergüenza que supone la deportación, la acusación debe ser retirada de inmediato”.
La organización legal Honenu, que también representa a los soldados acusados, pidió a archivar el caso: “Solicitamos a la Fiscalía Militar que retire de inmediato la acusación. Desde el principio, advertimos al tribunal que si el terrorista atestigua, el caso se derrumbaría. Ahora que ya no está, es hora de liberar a los soldados de esta pesada carga y permitirles retomar sus vidas. Exigimos responsabilidades a todos los involucrados en esta decisión”.
Según la acusación, dos soldados presuntamente sujetaron al terrorista con los ojos vendados contra la pared y le levantaron los brazos esposados mientras otros estaban en los alrededores. El detenido cayó al suelo, donde supuestamente fue pateado, pisoteado, empujado y arrastrado. La Fiscalía afirma además que se le aplicó una descarga eléctrica con una pistola Taser, incluso en la cabeza.
“Durante estos actos, al detenido se le cayó la venda de los ojos y uno de los acusados lo apuñaló en el trasero con un objeto punzante que penetró cerca del ano y le causó una lesión interna. Luego le ordenó al detenido que se metiera una porra que sostenía en la boca”, continúa la acusación.
Tras estos hechos, dos soldados llevaron al detenido a su colchón, ocultando la hemorragia en el trasero con su camisa. Aproximadamente una hora después, el detenido se quejó de dificultad para respirar y dolores de cabeza.
Posteriormente, el personal penitenciario observó una abundante hemorragia en sus pantalones y fue trasladado al hospital.
Según consta en el historial médico, el detenido sufrió una hemorragia y fue trasladado a urgencias, donde se le practicó una ostomía y un drenaje del tórax, además de transfusiones sanguíneas. Aproximadamente tres meses y medio después, se le retiró la ostomía.
Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío






