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jueves 04 de junio de 2026
Matán Zangauker

Las mentiras sobre mí, mi disfraz de gazatí y mi próxima boda con Ilana: Matán Zangauker habla por primera vez

En su primera entrevista tras su liberación después de dos años en manos de Hamás, Matán Zangauker habla de cómo se defendió de sus captores y de cuando perdió toda esperanza de ser libre.

En una entrevista con el Canal 12 emitida anoche, Zangauker comenta que sus captores lo manipulaban psicológicamente con informes falsos sobre los combates contra las FDI en Gaza: “Un captor en particular nos decía: ‘Destruimos 20 tanques, matamos soldados, asesinamos soldados”.

Cuando negaba sus afirmaciones, lo golpeaban, pero aun así sintió que debía defender a su país de la única manera que podía.

En ocasiones también se defendió de sus captores, incluso intervino cuando golpeaban a otro rehén, “y recibí la paliza en su lugar”.

Zangauker fue secuestrado del Kibutz Nir Oz, por separado de su novia, la mexicana Ilana Gritzewsky, quien fue liberada en noviembre de 2023.

Su madre, Einav Zangauker e Ilana, fueron de los rostros más destacados en la lucha por la liberación de los rehenes, liderando en manifestaciones diarias con duras críticas contra el gobierno de Benjamín Netanyahu.

Einav Zangauker en la Plaza de los Rehenes en Tel Aviv, el 18 de octubre de 2025. (Haim Goldberg/Flash90)

Finalmente, Matán fue liberado el 13 de octubre de 2025, junto con otros 19 rehenes vivos, como parte del frágil acuerdo de alto al fuego que prácticamente detuvo los dos años de guerra contra Hamás en Gaza.

Durante la entrevista, Zangauker habló de cuando que sus captores se dieron cuenta que era hijo de Einav.

“Llegó el ‘jeque’ del túnel, su comandante, y me dijo: ‘Eres Zangauker, ¿verdad?’”.

Cuando respondió que sí, el captor le dijo: “Tu madre está protestando, ha levantado al país”. Esa noticia, dijo Zangauker, “me alegró mucho, me dio mucha fuerza”.

Se sentía feliz de que ella salía a las calles, “lo cual es mejor que quedarse en casa deprimida”.

Pero la primera vez que la vio en la televisión, junto a su hermana e Ilana, “me enfurecí, porque yo estoy aquí y ellas allá luchando por mí. Gritan y nadie en el gobierno ayuda”.

Matán Zangauker

Einav Zangauker, Matán y su pareja, Ilana Gritzewsky, llegan a la Plaza de los Rehenes en Tel Aviv el 1 de noviembre de 2025. Crédito: Moti Milrod

Sin embargo, dijo, ver su lucha le dio fuerzas para sobrevivir, así como el deseo de ser más “dócil” con sus captores y dejar de ser quien “siempre peleaba”.

Zangauker comentó que sintió que sus captores lo trataron de forma diferente debido al activismo de su madre: “Hablaban un poco más conmigo, me añadían cosas a la comida, eran un poco más amables después de que mi madre apareció en la escena”.

Respecto a los rumores falsos que circularon tras su liberación, alimentados por aliados del primer ministro Benjamín Netanyahu, dijo Zangauker: “Dicen que Hamás me dio dinero para dárselo a mi madre… Que había estado de fiesta en Catar. Que llevaba sándwiches que Hamás me había preparado en la mochila me dio una soldado”.

“Es absurdo. Oír que estaba en Catar en un jacuzzi, con masajes y bebiendo, mientras estaba en manos de Hamás, siendo golpeado, humillado, maltratado, torturado psicológicamente… pasé por un infierno, realmente un infierno. Y la gente no lo ve así, y es triste. Me duele mucho ver que hay gente que difunde mentiras, que apoya estas mentiras. Me duele verlo”.

“Mi madre me salvó”, recalcó Matán. “Gracias a ella estoy aquí. Al fin y al cabo, sé que estoy aquí gracias a mi madre, al pueblo de Israel y a nuestros heroicos soldados”.

“Mi madre siempre ha sido una leona. Siempre ha conquistado el mundo y ha triunfado. Nos dio todo lo que necesitábamos, todo lo que queríamos. Siempre fue independiente, siempre nos cuidó; una verdadera leona”, agregó.

También vimos varias publicaciones donde gente de aquí y de allá, para promover agendas políticas, contactaron a familiares con los que no necesariamente tienes contacto.

“Así es. Uno de ellos es Yarón, mi padre oficialmente. Dio una entrevista diciendo que no cree en la forma de actuar de mi madre, que piensa que debería luchar en silencio, que no la apoya. Yo estuve en cautiverio, pero tengo otra hermana, Natalie, y ni siquiera ha intentado contactarla. No ha mostrado interés, no ha preguntado. En lo que a mí respecta, lo veo como una carga. ¿No quieres apoyarme? No me apoyes. Yo tampoco esperaba que me apoyara, ni quiero que me apoye. Pero ¿por qué hacer todo lo contrario? ¿Por qué hacer daño?”

¿Tienes algo que decirles a todos los que difunden estas teorías de conspiración, estas mentiras?

Deseo que se vayan a dormir esta noche después de leer la entrevista, y que al despertar por la mañana sean más compasivos. Quienes incitan al odio, quienes difunden mentiras, videos y todas esas falsas acusaciones, son más bien matones de teclado. Pero en el día a día, el amor que siento, el amor que siente mi madre de los demás, es amor puro. La gente me abraza, la gente me quiere, y yo les devuelvo ese amor”.

Einav y Matán Zangauker

Einav Zangauker se reencuentra con Matán en Reim el 13 de octubre de 2025. (Fuerzas de Defensa de Israel)

Zangauker comentó que cuando fue secuestrado el 7 de octubre de 2023, desconocía que su novia, Ilana, también fue secuestrada, y creía que había logrado esconderse tras su separación. Solo se percató de lo que sucedió cuando le permitieron ver la televisión el día de su liberación, el 30 de noviembre de 2023.

“Sentí tristeza y alegría a la vez”, expresó. “Porque mi novia había sido secuestrada y yo no lo sabía. Pero, por otro lado, ella regresó a casa, ahora está a salvo”.

El 7 de octubre, mientras lo llevaban a Gaza en motocicleta, según relató, lo recibieron “niños, mujeres y ancianos, alineados con palos, piedras y tubos, y comenzaron a golpearme”.

El primer israelí que vio ese día en los túneles fue un soldado de las FDI muerto y sus secuestradores lo amenazaron con que “terminaría como él”.

“Me senté junto a su cabeza mientras gritaban y me amenazaban. Simplemente desconecté y me quedé dormido”, añadió Zangauker. “Había gritos y conversaciones, pero no me molestaban; mi cuerpo había sufrido un estrés extremo y se bloqueó”.

Después se encontró con Yojeved Lifshitz, también de Nir Oz, quien fue liberada unas semanas después, mientras que su esposo, Oded Lifshitz, murió en cautiverio.

Relató que fue trasladado varias veces, principalmente dentro de los túneles, a veces lo retuvieron con otros rehenes y otras veces estuvo solo. Ya que es joven — ahora tiene 25 años —, dijo que sus captores lo trataron como soldado.

“Eso ocurría durante los interrogatorios, con los juegos con la comida, e incluso con violencia: me ataban las manos a la espalda”, dijo. Hubo días en que los captores decían que no había comida y les daban a cada uno de los rehenes media pita, “y luego se preparaban comida: olía a berenjena, tomate… se daban un festín”.

Sus captores les dijeron que la única forma de ser liberados sería mediante un acuerdo, y que “si las FDI intentaban rescatarnos, nos dispararían y moriríamos todos juntos”.

En un momento dado, relató, lo llevaron a la superficie y sus captores lo disfrazaron de gazatí, para refugiarse en tiendas de campaña, cerca de las tropas de las FDI.

Dijo que estuvo retenido en escuelas y hospitales, buscando un lugar donde dormir. Aunque pensó en enviar un mensaje a los soldados en las cercanías, “tenía miedo de que me atraparan”.

Caminaron hacia Rafah, entre la población, donde durmió en una mezquita durante un tiempo, antes de ser llevado de vuelta a los túneles.

Durante el segundo alto al fuego y el acuerdo de liberación de rehenes, que comenzó en enero de 2025, Zangauker creía que sería liberado: “Empecé a pensar en mi futuro, en qué haría con mi vida; sentí que renacía”.

Cuando el acuerdo fracasó y se quedó en Gaza, “perdí la esperanza. Si tenía una pequeña chispa de esperanza de ser libre, de ser liberado, de volver con vida a mi familia, se esfumó”.

Cuando se quedó solo con sus captores tras la liberación de los demás rehenes con los que estaba retenido, Zangauker dijo que sintió que no volvería a casa con vida, “pensé que moriría aquí”. Y cuando le dijeron que volvería a casa en octubre de 2025, no les creyó.

“Fue una época de depresión”, agregó Matán. “De no comer, no podía dormir por las noches. Una época así, de profunda tristeza. Luego llegó otro momento crucial de liberación, y entonces me quedé completamente solo, totalmente solo en cautiverio, yo y cinco guardias. Y la idea empezó a calar profundamente de que no iba a salir de allí. Se acabó, mi fin estaba aquí, moriría aquí”.

“La presión militar empezó a aumentar, a acercarse a nuestra zona. Más bombardeos. Me trasladaban por el mismo túnel, de un sitio a otro, para alejarme de los bombardeos y los misiles. Dos veces cayó un misil muy cerca de nosotros e inhalamos el gas. Simplemente intentábamos salvar nuestras vidas. Luchando por sobrevivir”.

El día de la Liberación: “Un Momento Inolvidable”

“Nos trasladaron a vehículos de la Cruz Roja y entramos de regreso a Israel. Por primera vez vimos soldados, después de dos años sin verlos. Nos saludaron con la mano y con el saludo militar. Fue increíble. Fue un momento inolvidable. De verdad, inolvidable. Luego llegó el reencuentro con la familia. Primero me reencontré con mi madre, la alegría de vivir. Estaba eufórico, ella también. Nos abrazamos, intentando llenar el vacío en los primeros segundos lo mejor posible. Descubrí cosas nuevas de mi vida, de la suya. Vi la Plaza de los Rehenes por primera vez con mis propios ojos. Me emocioné. Todo ese lugar se estableció para nosotros, para los secuestrados. Es algo que tuvo éxito, algo que funcionó”.

“Incluso un mes después, hay momentos en los que realmente no creo que estoy aquí… Tengo que pellizcarme, despierto y vuelvo a la realidad”, dijo Zangauker.

Ahora por fin regresas con Ilana, juntos se están recuperando y también están iniciando una campaña de crowdfunding para ayudarlos. Porque su vida realmente se estancó en algún lugar, el 7 de octubre.

“Nuestra vida realmente se estancó en algún lugar, el 7 de octubre. Y ahora estamos intentando recuperarnos poco a poco, intentando sacar el máximo de la situación. Planeamos casarnos pronto, esta vez no una boda ficticia, sino una boda de verdad”.

¿Le propusiste matrimonio como es debido?

“Pronto, pronto, si Dios quiere”.

Ahora comienzan un nuevo capítulo. ¿Sientes que puedes sanar de todo lo que has pasado?

“Estas son cosas que llevarán tiempo; dos años es mucho tiempo para sufrir y tener cicatrices. Llevará tiempo, pero gracias al amor que recibo en la calle, el proceso será mucho más rápido y fácil. Al mismo tiempo, quiero agradecer a todos los que me ayudaron y apoyaron durante estos dos años, incluso personas que no me conocían.”

“A toda la gente que salió a manifestarse, gracias a los soldados de las FDI que lucharon. Comparto el dolor de las familias que perdieron a sus seres queridos, caídos en combate, y nuestra reconstrucción como pueblo no puede comenzar sin la presencia de todos. Espero que todos los caídos regresen, que por fin podamos poner fin a esto. Hasta el último rehén”, concluyó Matán.

A la página de crowdfunding para Matán e Ilana

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