Trump firmó este lunes una orden ejecutiva con la que designó como grupo terrorista a la Hermandad Musulmana.
El presidente anunció ayer los planes de su gobierno de ir adelante con esta acción, describiendo la medida como una largamente considerada contra un grupo que considera desestabilizador en Oriente Medio.
“Se hará con la mayor firmeza y contundencia”, declaró Trump a Just the News. “Se están elaborando los documentos finales”.
El anuncio se produjo días después de que el medio publicara una investigación sobre las actividades de la Hermandad y tras reanudarse las discusiones internas en Washington.
Trump ha considerado dicha designación desde su primer mandato, pero la decisión se había estancado debido a la preocupación por las filiales y organizaciones afiliadas globales del grupo.
La Hermandad Musulmana, fundada en Egipto hace casi un siglo, opera partidos políticos, movimientos religiosos y organizaciones afiliadas en todo Oriente Medio y más allá.
Varios países, como Egipto, Jordania, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Baréin, la han prohibido o designado como organización terrorista.
La presión a nivel estatal en Estados Unidos ha aumentado.
La semana pasada, el gobernador de Texas, Greg Abbott, calificó tanto a la Hermandad como al Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas (CAIR) como “organizaciones terroristas extranjeras y organizaciones criminales transnacionales”.
CAIR demandó al estado, argumentando que la designación viola los derechos constitucionales de propiedad y libertad de expresión. Posteriormente, Abbott ordenó al Departamento de Seguridad Pública de Texas que iniciara investigaciones penales contra ambos grupos.
En Washington, legisladores bipartidistas han presionado al Departamento de Estado para que actúe.
El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró en agosto que se estaba preparando una designación, aunque el proceso requiere examinar individualmente cada rama regional.
El senador Ted Cruz, quien presentó la legislación que solicita la designación, afirmó que la Hermandad apoya a grupos terroristas, incluido Hamás, que perpetró los atentados del 7 de octubre en Israel.
Los representantes Mario Díaz-Balart y Jared Moskowitz reintrodujeron un proyecto de ley en la Cámara de Representantes que busca un marco modernizado para etiquetar al movimiento como organización terrorista.
La Hermandad ha rechazado tales acusaciones. En una declaración de 2019, el grupo insistió en que se mantendría “firme en nuestra labor, de acuerdo con nuestro pensamiento moderado y pacífico”.
Sin embargo, su lema reza: “Alá es nuestro objetivo. El Profeta es nuestro líder. El Corán es nuestra ley. La yihad es nuestro camino. Morir en el camino de Alá es nuestra mayor esperanza”.
Varios analistas e instituciones de investigación han instado a Estados Unidos a adoptar una postura más firme, argumentando que la Hermandad ha servido como incubadora ideológica para movimientos yihadistas.
Informes del Instituto para el Estudio del Antisemitismo y la Política Global, la Fundación para la Defensa de las Democracias y agencias de inteligencia europeas describen al grupo como promotor de una estrategia organizada a largo plazo para influir en las instituciones occidentales, a la vez que inspira o apoya a ramificaciones violentas en el extranjero.
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