El exprimer ministro Naftali Bennett exigió el lunes la dimisión del primer ministro Benjamín Netanyahu, acusándolo de encubrir el Caso Catargate, que Bennett calificó como “el acto de traición más grave en la historia de Israel”.
La declaración de Bennett, quien se presenta contra Netanyahu en las elecciones del próximo año, surge tras nuevas revelaciones sobre el escándalo. El caso implica acusaciones de que altos asesores del Primer Ministro actuaron como lobistas pagados por Catar, donde se encuentra la sede del liderazgo de Hamás, mientras trabajaban simultáneamente para Netanyahu.
i24 News informó el domingo que la comunicación entre los sospechosos muestra que inventaron información y colaboraron con un periodista de un medio afín a Netanyahu para modificar el texto de uno de sus artículos de manera que coincida con sus mensajes.
“La oficina de Netanyahu traicionó al Estado de Israel y a los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel durante la guerra y actuó en nombre de Catar para obtener beneficios económicos, y el propio Netanyahu lo está encubriendo”, declaró Bennett en un comunicado tras el informe. “Si Netanyahu sabía o no que su oficina trabajaba para el enemigo en tiempos de guerra, ambas posibilidades exigen su renuncia inmediata”.
Bennett se comprometió a establecer una comisión estatal de investigación “que también investigará la ayuda a un país enemigo en tiempos de guerra” si es electo para liderar el próximo gobierno.
El exprimer ministro, al igual que otros críticos de Netanyahu, ha exigido una comisión estatal de investigación sobre los fracasos en torno al ataque del 7 de octubre de 2023, liderado por Hamás. Netanyahu ha rechazado estas peticiones, que según las encuestas son respaldadas por la mayoría de los israelíes, y en su lugar busca establecer una investigación del gobierno.
Las críticas de Bennett fueron compartidas por otros opositores de Netanyahu.
Avigdor Lieberman, presidente del partido opositor de derecha, Israel Beitenu, pidió una comisión estatal de investigación para examinar el ataque del 7 de octubre y afirmó que la investigación debe incluir el Caso Catargate.
El líder de la oposición, Yair Lapid, calificó el escándalo como “el caso de traición más grave en la historia de Israel“, y el presidente de Hademokratim, Yair Golán, escribió en X: “La oficina de Netanyahu traicionó la seguridad de Israel en el caso de Catar, y Netanyahu debe ser investigado a fondo por ello”.
Jonatan Urich, asesor cercano de Netanyahu, y el exportavoz Eli Feldstein son acusados de trabajar para una firma de cabildeo pro-Catar, de mantener contacto con un agente extranjero y cometer delitos de corrupción que involucran a lobistas y empresarios mientras trabajaban para Netanyahu.
Los mensajes de WhatsApp obtenidos por Ynet en agosto revelaron que el exasesor de campaña de Netanyahu, Israel Einhorn, elaboró mensajes a favor de Catar y los envió por WhatsApp a Feldstein, quien luego reenvió los mensajes a Urich, que los difundió a los periodistas con el fin de mejorar la imagen de Doha en Israel.
i24 News informó que la correspondencia adicional entre los sospechosos demostró que compartieron información falsa atribuida a “altos funcionarios de seguridad” y “altos funcionarios estadounidenses” que exageraban el papel de Catar en las negociaciones con Hamás, al tiempo que intentaban marginar a Egipto, otro mediador en las conversaciones de alto al fuego en la guerra de Gaza.
La cadena informó además que los empleados trabajaron junto con un reportero del Canal 14, pro-Netanyahu, para “refinar” el texto basándose en sus mensajes.
“Tres de los asesores más cercanos de Netanyahu eran, de hecho, agentes pagados por Catar y Hamás en plena guerra, mientras nuestros soldados luchaban y morían a causa de las balas de Hamás compradas con dinero de Catar“, declaró Bennett. “Esto, sin duda puede explicar por qué el gobierno de Israel fracasó en el objetivo final que se había fijado en la guerra: la destrucción de Hamás“.
Bennett acusó al personal de Netanyahu de ayudar a los enemigos de Israel.
“El objetivo declarado de Catar es la supervivencia de Hamás. El objetivo declarado de la guerra de Israel es la destrucción de Hamás. Eligieron bando. En lugar de trabajar para Israel, trabajaron para los enemigos de Israel“, continuó Bennett, y acusó a la oficina de Netanyahu de trabajar “incansablemente para difamar a Egipto, que es anti-Hamás, y encubrir a Catar, que es pro-Hamás“.
“Esto perjudicó la seguridad nacional, incluso si los miembros del personal no son culpables legalmente”, añadió. “Desde una perspectiva de seguridad y ética, su comportamiento es una traición a nuestros soldados”.
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