Frente a la matanza de un grupo de judíos en una playa de Australia no ha habido manifestaciones, ni declaraciones, ni las Universidades han hecho llegar proclamas, ni nadie ha organizado manifestaciones, ni nadie ha hecho huelga de hambre, ni los artistas han demostrado dolor, ni los gremios su desazón, ni los grupos de opinión han revelado queja ni dolor.
Nada ha habido. Nada habrá.
No se necesita ser telépata ni clarividente para saberlo
Haya la matanza de judíos que haya el Mundo no dejará de ser Antisemita
Los artistas, los gremios, los proclamados grupos de los derechos de las “minorías”, los políticos, los gobiernos, la academia, ninguno dejará de ser Antisemita.
He escuchado a partir del horror de Australia la opinión generalizada de que hay que combatir al antisemitismo porque el mismo es parte de la “barbarie”, algo así como un accidente aberrante del curso de la civilización y el progreso.
Nada más equivocado. El Antisemitismo no es accidente, ni perversión ni desviación de la Civilización. Todo lo contrario. Es parte inherente, inmanente y estructural de la Cultura y la Civilización (al menos de la occidental).
La cultura occidental se construyó, cimentó y elaboró desde el antisemitismo y el antisemitismo se imbricó, entrelazó y basó en la cultura y la civilización. No hay forma de separarlos. Es artificial (aunque ciertamente tranquilizador) separarlos y distinguirlos. No se pueden separar. No se pueden distinguir. Mientras haya cultura y civilización habrá antisemitismo. Mientras haya antisemitismo habrá cultura y civilización.
Se equivocan (lamentablemente) los líderes judíos que sostienen estas posiciones. Reconfortantes, sin duda, pero en el fondo ingenuas y carentes de realismo histórico. De allí el punto fundamental: al antisemitismo no se lo puede combatir.
Pero bien que se lo puede comprender. Pero para eso hay que abdicar de posiciones ingenuas que llevan a callejones sin salida. Porque la cuestión fundamental de comprender el antisemitismo, no es tanto cómo evitarlo, sino más bien: cómo protegerse frente a él.
El pueblo judío no se puede dar el lujo de más persecuciones, más amenazas, más denigraciones, otras muertes. ¿Las mismas son inevitables? Me gustaría decir que no, pero lo dudo seriamente. Nuevos desastres advienen pues el Antisemitismo está absolutamente y totalmente legitimado y cada afrenta, cada muerte judía se toma como la necesaria “revancha” del Mundo digno y civilizado contra el imperialismo, patriarcal, genocida del sionismo.
Algo así como: “ojo por ojo”, “diente por diente”.
Se me dirá que nada de esto es lógico y racional y de sentido común.
Efectivamente, para que el pueblo judío y sus líderes comprendan cabalmente al antisemitismo deberán entrar en contacto con los aspectos más siniestros de la locura social, la disociación, lo psicótico, lo persecutorio y lo paranoico.
En caso contrario, nada se entenderá. E insisto: es un lujo que el pueblo judío no puede darse.
____________________________________________________________________________
Las opiniones, creencias y puntos de vista expresados por el autor o la autora en los artículos de opinión, y los comentarios en los mismos, no reflejan necesariamente la postura o línea editorial de Enlace Judío. Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío






