Por 53 votos a favor y 48 en contra, el gobierno de Netanyahu aprobó preliminarmente en la Knéset su iniciativa de ley para establecer un comité ad hoc que investigue el 7 de octubre. La iniciativa, rechazada por la oposición que exige por el contrario un Comité Estatal de Investigación sin intervención directa del gobierno, pasó a comisiones para su análisis, antes de las 3 votaciones necesarias para convertirse en ley. Durante la sesión legislativa hubo caos en el pleno, con protestas tanto de diputados de la oposición y de familiares de víctimas del 7 de octubre.
Israel prometió responder a un incidente en Rafah, en el sur de Gaza, en el que una bomba explotó contra un vehículo blindado de las FDI, hiriendo levemente a un oficial militar. Tanto Hamás como las FDI se acusaron mutuamente de haber plantado dicho explosivo, mientras que la Oficina del Primer Ministro de Israel tachó a lo sucedido de otra violación del grupo terrorista al cese al fuego.
Las FDI llevaron a cabo una oleada de ataques en el sur del Líbano, contra varios puntos de lanzamiento de cohetes de Hezbolá. Edificios y otras infraestructuras utilizadas recientemente por operativos del grupo terrorista también fueron destruidos en los bombardeos, lo que el ejército calificó como infraestructura con la que Hezbolá está violando el cese al fuego. Este mismo día, el canciller de Líbano criticó a Hezbolá y exigió que se desarme, diciendo que es “inaceptable” que una organización armada no estatal continúe operando dentro del país.
Talik Gvili, madre de Ran Gvili, el único rehén cuyos restos aún están en Gaza, dio a conocer que acompañará a Netanyahu a Estados Unidos para su reunión diciembre con Trump. Gvili afirmó que el propósito de su viaje es apoyar a Netanyahu y garantizar que no se implemente la siguiente fase del acuerdo sobre Gaza hasta que los restos de su hijo no regresen a Israel.
Selección de noticias y guion: Germán Gómez
Realización: Alejandro Mendoza






