Trump declaró este sábado que Estados Unidos “gobernará” Venezuela hasta que se produzca una “transición adecuada”, tras la operación militar en Caracas para capturar a Maduro.
Afirmó que Estados Unidos “no teme a la presencia de tropas sobre el terreno” en Venezuela luego de esta operación, que también implicó el despligue de soldados para la captura.
“La dirigiremos con un grupo y nos aseguraremos de que se gestione correctamente”, declaró Trump.
Aseguró que Estados Unidos reconstruirá la infraestructura petrolera del país, “lo cual costará miles de millones de dólares”.
“No tememos a la presencia de tropas sobre el terreno”, añadió Trump. “Anoche tuvimos tropas sobre el terreno a un nivel muy alto”.
El anuncio de Trump de que Estados Unidos tomará temporalmente el control de Venezuela y su infraestructura petrolera es posiblemente la afirmación más atrevida de Washington desde la invasión de Irak.
Dejaría a Estados Unidos a cargo de restaurar la estabilidad en un país asolado por la violencia política, bandas armadas, un ejército que aún responde, al menos oficialmente, al régimen de Maduro y una crisis económica que dura años.
Al igual que con otras declaraciones de Trump —como su afirmación en febrero de que Estados Unidos tomaría el control de la Franja de Gaza—, no está claro de inmediato hasta qué punto sus palabras se harán realidad.
Si Trump cumple, estará apostando a un resultado mejor que muchas intervenciones militares estadounidenses anteriores en Latinoamérica.
Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío






