El sargento mayor Ran (Rani) Gvili fue enterrado este miércoles en Meitar, 845 días después de de caer en combate contra terroristas de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Al funeral asistieron familiares, amigos, compañeros de su unidad, familiares de rehenes y altos funcionarios, entre ellos el presidente de Israel, Yitzhak Herzog, el primer ministro Benjamín Netanyahu, el comisionado de policía, Danny Levy, el ministro de Defensa, Israel Katz y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.
Gvili, de 24 años y originario de Meitar, sirvió en la Unidad Yasam de la Policía de Israel en el Néguev y era conocido por su profundo compromiso. Según su familia, se enorgullecía de llevar el uniforme azul. La mañana del 7 de octubre, a pesar de resultar herido en su casa con un hombro dislocado a causa de un accidente de motocicleta, se puso el uniforme al enterarse de la infiltración terrorista y acudió a ayudar a su unidad.
En su camino, Gvili se topó con terroristas y luchó en la entrada del Kibutz Alumim. Sus acciones le valieron el apodo de “Ran, defensor de Alumim”. Meses después, se determinó que, tras una feroz batalla, cayó en combate al quedarse sin municiones. Su cuerpo fue secuestrado y llevado a Gaza. Gvili es el último rehén cuyos restos fueron recuperados por las FDI en Gaza.
Le sobreviven sus padres, Talik e Itzik, su hermano Omrí, su hermana Shira y una familia extensa.
Talik Gvili dijo en el funeral de su hijo: “Rani, te imagino allí arriba con todos los héroes que sacrificaron sus vidas. Desde ese día maldito, cada vez que se me escapa una lágrima, recuerdo que me susurrabas: ‘Mi orgullosa madre'”.
“Te convertiste en el hijo de todos, en un Golanchik y en un orgulloso policía que ama a su país. Gracias a ti, todos recordaremos que somos un solo pueblo”.

Talik Gvili, madre de Ran Gvili, en su funeral, miércoles. Crédito: Itai Ron
Señaló que cientos de soldados participaron en la operación para recuperar los restos de su hijo, y dijo: “No hay otra nación como esta en el mundo. Rani, estás conmigo cada día y cada minuto. Soy una madre muy orgullosa”.
Su padre, Itzik Gvili, explicó a los presentes que no había preparado declaraciones por escrito. “Siempre hablo con el corazón, con lo que siento en ese momento. Ver a todos aquí de pie ante ustedes, lo que hicieron, lo que salvaron y lo que unieron, no es algo que se pueda dar por sentado”.
Dijo que la familia sigue aprendiendo cosas nuevas de Ran. “Todo el pueblo de Israel y el mundo entero conocen tu historia. Me haces falta cada segundo. Estoy orgulloso de ser tu padre”.
La hermana de Ran, Shira Gvili, se dirigió a su hermano. “Hey, Rani, mi vida, mi mejor amigo, aún no puedo creer que estés aquí. Nunca imaginé que tomaría 843 días, durante los cuales el dolor, el miedo y la preocupación se convertirían en parte inseparable de nuestra vida diaria”.
Recordó sus últimos momentos juntos. “El día que te fuiste, sentí que algo malo iba a pasar. Estabas sentado en la habitación de Omrí y le dijiste a mamá: ‘¿Ves? Puedo mover el brazo’. Me dije a mí misma que debía levantar la vista porque sería la última vez que te vería. Tomaste el auto de papá y te marchaste, y yo me quedé allí parada sin hacer nada”.
“No hay día que no piense en lo que habría pasado si te hubiese rogado que te quedes en casa. El bosque ya no es el mismo, el centro comercial ya no tiene ropa bonita, e incluso el escalope ya no sabe igual. Eran nuestras cosas”.
“¿Recuerdas las salidas nocturnas, las fiestas de los jueves, y sobre todo, tú y yo? Nuestras risas, nuestras discusiones… se acabaron, y me quedan recuerdos, cada uno como una flecha en el corazón”.
“Cada moto que pasa me hace hace retroceder dos años. ¿Quién me llamará ‘Shosh‘? ¿Quién me protegerá? En estos dos años, te perdí, y luego me perdí a mí misma”.
Comentó que en un funeral anterior, le había prometido a su hermano que elegiría la vida. “Te juro que, incluso cuando fue difícil, lo hice. Prometí que sería feliz y que siempre estarías a mi lado”.
Dijo que sueña con su hermano y siente su presencia. Durante un viaje al este de Asia, montó en motocicleta para comprender mejor su pasión por las motos. “Sentí tu guía, en cada decisión, entonces, y aún hoy, desde lejos”.
Describió sus esfuerzos para traer a su hermano a casa. “El mes pasado, volé a Estados Unidos con un solo objetivo: traerte de vuelta. Llegué a lugares que nunca soñé. Hablé de ti en todas partes: en las Naciones Unidas, en el Congreso y en la Casa Blanca, todo en inglés. ¿Estás orgulloso de mí? De verdad hice todo lo posible para traerte de vuelta”.
“Ahora que la lucha por traerte a casa ha terminado, permíteme quitarme el uniforme y el título de hermana de un rehén, y simplemente volver a ser la hermana de Rani“.
Recordó un viaje que habían planeado juntos. “Iré a Sudamérica contigo en mi corazón, cuando me digas que es el momento”.
“Te amo, mi hermano mayor y querido. Por favor, sigue viniendo a mí en sueños. Ayúdame cuando sea difícil. Te amo, y todo está bien. No estoy preocupada”.
Inmediatamente después de sus comentarios, Shira mostró una grabación de la voz de su hermano, en la que se puede escuchar a Ran diciendo: “No te preocupes hermana, todo está bien”.
Su hermano, Omrí afirmó que la familia ahora puede empezar a avanzar. “Hoy podemos decir que finalmente superamos el día llamado 7 de octubre de 2023”.
Recordó su última conversación con Ran la mañana del 7 de octubre: “Me contestaste: ‘Omrí, estoy en medio de un enfrentamiento, ¿es urgente?’. Hoy cerré el círculo; hoy mi hermano héroe regresó a casa”.

Crédito: Avshalom Sassoni/FLASH90
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