Bezalel Zini, hermano del director del servicio de seguridad Shin Bet, David Zini, fue acusado este jueves de ayudar al enemigo en tiempos de guerra y aceptar sobornos para el contrabando de cigarros de Israel a la Franja de Gaza.
Zini también está siendo acusado por la Fiscalía de uso ilícito de bienes con fines terroristas y de obtención de bienes mediante fraude. También enfrenta cargos por delitos fiscales.
Según la acusación, Zini realizó tres rondas de contrabando de 14 cartones de cigarros, por las que recibió 365,000 shekels (117,300 dólares).
Zini fue arrestado hace dos semanas bajo sospecha de cometer delitos contra la seguridad relacionados con el contrabando de mercancía cuya distribución está prohibida en la Franja de Gaza, junto con su subordinado Aviel Ben David y otro sospechoso, Amir Halperin. Ambos fueron acusados en relación con cinco rondas de contrabando.
Según la acusación, Halperin recibió 4.3 millones de shekels (1.38 millones de dólares) por el contrabando, parte de los cuales se repartió entre los acusados, mientras que Ben David recibió 815,000 shekels (262,000 dólares).
La Fiscalía tiene pruebas contra Zini, de acuerdo a los testimonios de Halperin y Ben David, quienes lo implican en tres rondas de contrabando de mercancía a la Franja de Gaza. Zini admitió haber recibido una “suma de dinero” de Ben David, mientras los datos de localización celular corroboran la versión de Ben David.
Se les acusa de saber que “las mercancías de contrabando podrían llegar a organizaciones terroristas, incluyendo Hamás o sus representantes, y podrían servir para fortalecer su poder, promover y financiar sus actividades”.
“Llevaron a cabo sus acciones con ánimo de lucro, plenamente conscientes de que, al hacerlo, eludían las restricciones impuestas por la ley israelí a la entrada de mercancías a la Franja de Gaza como parte de las acciones en tiempos de guerra, y a pesar del claro perjuicio a la seguridad del Estado inherente a sus acciones”, declaró la Fiscalía del Estado.
Los abogados de Zini afirmaron que la acusación formal les llegó solo después de que el caso se publicó en los medios de comunicación. Según ellos, esto demuestra que la Fiscalía del Estado optó por gestionar este caso a través de los medios, en lugar de a través de los tribunales.
Restaron importancia a la gravedad del delito, argumentando que “solo se trata de cigarros; cualquier acusación de ayudar al enemigo carece de fundamento. Recibiremos las pruebas y responderemos en consecuencia”.
Afirmaron que su cliente negó los cargos que se le imputan. “En cuanto al delito de ayudar al enemigo en tiempos de guerra, es una completa inversión de la realidad. Se trata de alguien que lo ha dado todo y ha arriesgado su vida por el Estado. Un sionista de pies a cabeza”.
“Los legisladores, la Knéset, nadie podría haber imaginado que la violación de la Ley de Terrorismo se aplicaría a una situación como el contrabando de cigarros. No debería haber aparecido en la acusación contra él ni contra nadie más”, dijeron.
La acusación afirma que los acusados, incluyendo reservistas y civiles, utilizaron sus vehículos militares y su conocimiento de los procedimientos de las FDI para el contrabando bajo la apariencia de una actividad operativa militar o de operaciones militares reales. Este asunto también dio lugar a la investigación contra Bezalel Zini.
Bezalel Zini, de 50 años, sirve en la Fuerza Uriah de las FDI que opera vehículos de ingeniería para la demolición de estructuras y túneles de Hamás en la Franja de Gaza e incluye a colonos de extrema derecha, quienes, según se informa, pusieron en peligro a soldados y palestinos desarmados debido a la falta de coordinación con las FDI.
El Fiscal del Estado acusa a Aviel Ben David, subordinado de Zini en la Fuerza Uriah, de proponerle participar en el contrabando de mercancías a la Franja de Gaza. Zini presuntamente accedió y le pidió que llevara las mercancías a la zona del Kibutz Sufá, cerca de la frontera.
La acusación afirma que, durante la primera operación de contrabando, se colocó una caja de cigarros con diez paquetes en el vehículo de Zini, cerca del kibutz. Ben David y Zini ingresaron entonces a la Franja de Gaza en el vehículo y con uniformes militares. Se acusa a Zini de “aprovecharse de su posición” para entrar a una zona militar cerrada en la Franja de Gaza y transportar las mercancías. Ben David luego llegó a Kiryat Gat, donde recibió 30,000 shekels (9,650 dólares), la mitad de los cuales fueron transferidos a Zini.
Ambos entraron a Gaza bajo el pretexto de que su entrada se debía a sus obligaciones oficiales. Descargaron la mercancía de contrabando en un punto de entrega conocido como “Brax”, una zona por donde suelen pasar camiones que entregan suministros humanitarios a los palestinos en Gaza.
La acusación describe la segunda ronda de contrabando, en la que Zini le indicó a Ben David que verificara cuándo se celebraba un “día de reabastecimiento de armas” (un día en que los vehículos de ingeniería de la Fuerza Uriah salen de la Franja de Gaza para realizar tareas de mantenimiento en Israel), para que su regreso no despertara sospechas. Posteriormente, Ben David viajó a Kiryat Gat, recibió de cinco a siete cartones de cigarros, y los llevó hasta el cruce fronterizo de Sufá. Allí, Zini habló con el guardia de la puerta y lo convenció de que su entrada a la Franja de Gaza era necesaria. Ben David y Halperin entraron a Gaza y descargaron la mercancía. Más tarde, ambos se encontraron con Zini en una gasolinera cerca del Kibutz Sufá, donde les indicó que no llevaran celulares a sus futuras reuniones. Al día siguiente, Halperin transfirió 185,000 shekels (59,520 dólares) a Ben David, y dos días después, Ben David transfirió 50,000 shekels (16,090 dólares) a Zini.
Según los cargos, la tercera ronda de contrabando incluyó siete cartones de cigarros y dos bolsas de tabaco. Ben David supuestamente le escribió a Zini diciéndole que necesitaban introducir más mercancías de contrabando a la Franja. Unos días después, cargaron la mercancía en un vehículo. Ben David y Halperin se dirigieron al cruce de Sufá, donde se encontraron con Zini, quien los condujo al punto de descarga en la Franja de Gaza.
Al salir de la Franja, Ben David vio a un conductor gazatí, quien recogió la mercancía. Dos días después, Ben David entregó 200,000 shekels adicionales (64,360 dólares) a Zini en un punto de encuentro a las afueras de Kiryat Gat.
En otro caso detallado en la acusación, Zini le contó a Ben David que tenía un amigo que servía en la Unidad de Inteligencia Militar 8200, que le advirtió que “podrían atraparlos”. Zini afirmó posteriormente que su amigo podía asegurarse de que sus datos y los de Ben David no aparezcan en el sistema si Zini “gestionaba” el equipo militar para su unidad. Para ello, Zini le pidió a Ben David 100,000 shekels (32,190 dólares), y Ben David le transfirió el pago.
Tras conocer las sospechas el Shin Bet y la policía, se mantuvo una reunión de emergencia con la fiscal general Gali Baharav-Miara y otros altos funcionarios, quienes decidieron aislar completamente al Jefe del Shin Bet del caso, impedir que el servicio de seguridad interrogue a su hermano y trasladar la investigación de Zini a la policía.
En una investigación relacionada, la Fiscalía acusó el miércoles a 12 personas, incluidos reservistas de las FDI de contrabando de bienes con un valor de millones a Gaza.
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