El jueves, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron ocho complejos militares pertenecientes a la Fuerza Radwan de Hezbolá en la zona de Baalbek, Líbano.
Según las FDI, en los complejos se almacenaban numerosas armas, incluyendo armas de fuego y cohetes pertenecientes a Hezbolá.
La Fuerza Radwan utilizaba los complejos militares para entrenar y prepararse para la confrontación durante el estado de emergencia, así como para planificar y ejecutar ataques terroristas contra tropas de las FDI y civiles israelíes.
Como parte del entrenamiento realizado en los complejos, los terroristas realizaron simulacros de tiro y ejercicios adicionales centrados en el uso de diversas armas.
Las FDI enfatizaron que las actividades de los terroristas en estos complejos y los intentos de rearme de Hezbolá constituyen una violación de los acuerdos de alto el fuego entre Israel y el Líbano y representan una amenaza para el Estado de Israel.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel no permitirán que Hezbolá amplíe sus capacidades y se rearme, y continuarán operando para eliminar cualquier amenaza al Estado de Israel“, afirmó el ejército.
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