El 4 de abril de este año, Jorge Americus —empresario constructor judío de Irapuato— publicó su libro: My Life in Bits and Pieces, una colección de viñetas sobre su vida que ya circula entre lectores que lo empiezan una noche y lo terminan al amanecer. La versión en español, Mi vida en cachitos, está en proceso.
Americus no pretende hacer literatura con mayúsculas; pretende algo más difícil: contar la verdad de una vida muy vivida.
En entrevista con José Strimling de Enlace Judío, Americus relató con la misma naturalidad con que escribe cómo surgió el proyecto: a raíz del fallecimiento de uno de los paracaidistas israelíes que protagonizaron la icónica fotografía de la toma del Muro de los Lamentos durante la Guerra de los Seis Días
“Me senté y escribí unas reminiscencias. Se las mandé a mis sobrinos y a todos les gustó mucho. Me empezaron a insistir que escribiera más.”
Lo que comenzó como pequeñas viñetas aisladas —algunas de una página, otras de dos— fue tomando forma hasta convertirse en un libro que puede leerse de corrido o en fragmentos, en cualquier orden. “No tienen que ver una con otra“, explica Americus: “Se pueden leer independientemente.” La estructura misma del libro refleja una vida hecha de capítulos discontinuos pero igualmente intensos: una infancia en Tampico junto a un padre ganadero, estudios en Estados Unidos, trabajo en el rancho familiar, una temporada en la Ciudad de México y, finalmente, un viaje a Europa que lo llevó a Israel —”iba por dos semanas, me quedé casi tres años”— antes de regresar a México y establecerse en el Bajío.
El judío que aprendió judaísmo de un hermano católico
Uno de los pasajes más llamativos del libro —y de la conversación— es el de su formación judía. Americus creció en Tampico cuando la comunidad judía local apenas podía completar un minyán. Sin una educación religiosa formal, fue construyendo su identidad sobre la marcha. El episodio más sorprendente ocurrió en una escuela católica de internado en Austin, Texas, donde eligió estudiar por no tener afición a lo militar.
Allí, su desempeño académico —ocupó el primer lugar de toda la escuela— desató una ola de antisemitismo: suásticas en los pasillos, apuntes escondidos, golpizas recurrentes. Los bullies le exigían que se convirtiera. Él se negó cada vez. “No es cuestión de fe“, le dijo entonces al hermano que intentaba ganarse su confianza: “Yo soy lo que soy y no voy a cambiar mi identidad por darle gusto a ningún bully.”
Fue precisamente ese hermano católico quien, ganada la confianza de Jorge, comenzó a darle clases de judaísmo: textos, escritos, explicaciones documentadas con rigor. “Probablemente fue de las personas de quienes más aprendí de mi propia religión“, reconoce hoy Americus sin ironía y sin nostalgia, sino con la ecuanimidad de quien ha tenido tiempo de asimilar las paradojas de su vida.
Tres propósitos, un libro
Americus es preciso al describir los ejes de su obra. El primero: rendir homenaje a la gente valiosa que ha encontrado a lo largo de su vida. El segundo: aportar, desde una perspectiva laica y secular, una visión de lo que significa ser judío. “El antisemitismo se nutre de la ignorancia“, dice. “Si uno logra explicar cosas desde el punto de vista de un judío secular, espero poder contribuir un granito de arena.” El tercero, quizás el más inesperado: una denuncia de la corrupción. Constructor de infraestructura durante décadas, Americus ha navegado un entorno donde la corrupción es moneda corriente, y según relata, ha resistido sus embates.
El libro también preserva algo más íntimo; mientras lo escribía, descubrió en casa un portafolio repleto de cartas que su madre había guardado durante años, escritas por él desde Israel y otros destinos. Algunas de ellas aparecen citadas en el capítulo dedicado a Israel. “Me ha acercado mucho a mi madre este ejercicio“, confiesa, con una pausa que dice más que las palabras.
Disponible en Amazon
My Life in Bits and Pieces puede adquirirse en amazon.com y amazon.com.mx en versión impresa —con envío incluido— o en formato Kindle. La traducción al español está en proceso.
Americus ya trabaja en un segundo libro, también en formato de viñetas. No pretende desplazar a Hemingway ni a García Márquez, como él mismo aclara con humor. Su aspiración es más precisa y, en cierta forma, más difícil: escribir como habla, con sencillez, y que el libro se lea —como él mismo dice— con el corazón.
_______________________________________________________________________
Las opiniones, creencias y puntos de vista expresados por el autor o la autora en los artículos de opinión, y los comentarios en los mismos, no reflejan necesariamente la postura o línea editorial de Enlace Judío. Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío






