Durante meses, el discurso oficial hablaba de una red de túneles neutralizada. Sin embargo, documentos recientemente desclasificados por la inteligencia militar israelí y filtrados a medios como KAN y The Jerusalem Post este mayo de 2026, cuentan una historia muy distinta.
No solo el ‘Metro de Gaza‘ sigue respirando, sino que Hamás ha iniciado un proceso de ingeniería inversa para recuperar su activo estratégico más valioso.
El informe detalla que, a pesar de los esfuerzos de las FDI mediante el uso de esponjas de gel, inundaciones con agua de mar y detonaciones en cadena, aproximadamente el 40% de la infraestructura crítica en el centro y sur de Gaza permanece operativa.
Pero lo más alarmante no es lo que quedó en pie, sino la capacidad de reconstrucción. El documento desclasificado revela que Hamás ha movilizado brigadas de ingeniería civil que utilizan cemento de contrabando y, atención a esto: materiales reciclados de las propias municiones no detonadas de Israel para reforzar techos y muros.
Hablemos de técnica. La inteligencia israelí señala tres pilares en esta recuperación militar de Gaza:
A. Sistemas de Ventilación Modulares: Han pasado de grandes extractores ruidosos a sistemas pequeños, descentralizados y alimentados por paneles solares portátiles, mucho más difíciles de detectar por sensores térmicos.
B. Nodos de Comunicación por Cable: Ante la superioridad electrónica de Israel, el documento confirma que se están instalando kilómetros de fibra óptica blindada que no emite señales de radiofrecuencia.
C. Túneles de ‘Falso Fondo’: Una táctica de engaño de Gaza donde las FDI detectan y destruyen un nivel superficial, mientras que 20 metros más abajo, la estructura principal permanece intacta. Estamos ante un diseño de capas profundas que desafía la geofísica estándar.
Este reporte pone en jaque la narrativa de la ‘victoria total’. Si Hamás mantiene su capacidad de transporte de tropas y almacenamiento de cohetes bajo tierra, el control administrativo de la superficie se vuelve irrelevante.
En el gabinete de seguridad en Tel Aviv, la filtración ha caído como una bomba: la desclasificación sugiere que el cese al fuego de finales de 2025 fue aprovechado quirúrgicamente para esta reconstitución. ¿Estamos ante un error de cálculo de los servicios de inteligencia o ante una adaptación guerrillera sin precedentes?
La guerra subterránea no es solo una cuestión de fuerza bruta, es una cuestión de tiempo y recursos. El documento que hoy conocemos confirma que, mientras arriba se habla de treguas y reconstrucción civil, abajo, el motor militar sigue encendido.
Yo le pregunto a usted ¿es posible la paz con quien incluso con su último suspiro, anhela la destrucción del otro?.
____________________________________________________________________________Las opiniones, creencias y puntos de vista expresados por el autor o la autora en los artículos de opinión, y los comentarios en los mismos, no reflejan necesariamente la postura o línea editorial de Enlace Judío. Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío






