El secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, rechazó este jueves el alto al fuego en Líbano, mediado por Estados Unidos, en una carta a sus seguidores publicada por la cadena Al-Manar, perteneciente al grupo terrorista.
En la carta, Qassem exigió un alto al fuego integral y rechazó cualquier división entre el norte y el sur de Líbano. Afirmó que “Israel no puede actuar con impunidad para matar gente en Líbano” y añadió que la resistencia continuará mientras persista la ocupación. Qassem pidió a las autoridades del Líbano “poner fin a la farsa” de las negociaciones directas.
“El objetivo principal debe ser la soberanía libanesa, que solo puede lograrse mediante una solución: el fin de la agresión israelí contra el Líbano“, declaró Qassem. “El objetivo principal debe ser la retirada del territorio libanés, lo que permitiría al ejército desplegarse al sur del río Litani y liberar a los prisioneros”.
El Secretario General de Hezbolá calificó el acuerdo de absurdo, humillante y vergonzoso para el Líbano, y afirmó que fue rechazado rotundamente por gran parte de la población libanesa.
Según Qassem, desarmar a Hezbolá significaría destruir el poder del Líbano y supondría una amenaza existencial de aniquilación para su pueblo. “El objetivo del acuerdo es desestabilizar el Líbano e incitar a la división entre los libaneses”, alegó.
“Israel busca lograr políticamente lo que fracasó militarmente”, añadió el líder de Hezbolá. “El acuerdo es una hoja de ruta para la destrucción de parte del pueblo del Líbano y la subyugación del resto”.
Las conversaciones sobre seguridad, que Qassem describió como un “alto el fuego ficticio”, son como “el sueño del diablo de entrar al paraíso”, dijo.
“No nos hemos comprometido con nadie a no resistir la agresión ni a responder a ella”, afirmó Qassem. “Mientras continúe la agresión, la enfrentaremos con toda la fuerza que disponemos. Mientras nuestros pueblos no sean seguros, sean bombardeados y destruidos, y nuestra gente sea asesinada, los asentamientos tampoco estarán seguros”, declaró el Secretario General de Hezbolá, refiriéndose a las localidades fronterizas del norte de Israel.
El rechazo de Qassem, al alto al fuego en Líbano era previsible y se ha coordinado con Irán, según una fuente libanesa vinculada a Hezbolá.
La fuente dijo a Haaretz que se espera que Teherán imponga un alto al fuego en Líbano como condición para cualquier acuerdo con Estados Unidos.
“No es posible alcanzar un acuerdo con Estados Unidos e Israel sin un consenso interno en Líbano. La postura de Hezbolá en las conversaciones también apunta al ámbito político interno”, agregó la fuente.
“Es inaceptable imponer a Hezbolá condiciones para la tregua que equivalen a una admisión de derrota”.
Una fuente libanesa vinculada al gobierno declaró a Haaretz que Qassem busca influir en la opinión pública y en la posición del gobierno, pero que en la práctica, su declaración se convertirá en una prueba de fuego sobre el terreno.
“Sabemos que el presidente del Parlamento del Líbano, Nabih Berri, está al tanto de los contactos. Hezbolá no admitirá la derrota, no anunciará el desarme ni aceptará una retirada. Pero lo que determinará la situación sobre el terreno será si, en una primera fase, se da la orden al alto mando militar de no atacar las localidades israelíes y si también se alcanza un acuerdo para no atacar a las fuerzas armadas israelíes”, añadió la fuente libanesa.
Según la fuente, no hay prisa por declarar un fracaso o un éxito. “Todo depende de lo que ocurra sobre el terreno y del éxito de los contactos con Irán, por un lado, y de la presión estadounidense sobre Israel para que no intensifique el conflicto, por otro”, concluyó la fuente.
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