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Los rusos descubren, incrédulos, los orígenes judíos de Lenin

EMANUEL GRYNZPAN/LE TEMPS

El líder de la revolución podría perder su mausoleo en la Plaza Roja y el apoyo de los nostálgicos del régimen soviético, portadores de un antisemitismo latente.

En fecha reciente, los archivos de la KGB acerca de los orígenes étnicos del primer líder soviético fueron expuestos por primera vez ante el público ruso. Una gran exposición dedicada a Vladimir Ilich Ulianov ( nombre verdadero de Lenin), en el Museo Estatal de Historia, revela que su abuelo materno era un judío convertido. En un país donde el antisemitismo de Estado gobernó durante varias décadas, la información no es sólo anecdótica. A partir de la década de 1930, el régimen soviético llevó a cabo, bajo la dirección de Stalin,  una política violenta de  discriminación contra sus ciudadanos de origen judío.

Nacido en 1870, Lenin se definió simplemente como “ruso”, desde un punto de vista étnico. Su biografía oficial sólo menciona sus orígenes rusos, alemanes y suecos. Sin embargo, una pieza central de la exposición son documentos que  lo distancian del mito. Una carta escrita a Stalin en 1932 (seis años después de la muerte de Lenin) por su hermana mayor, Anna Oulianova, revela que su abuelo materno provenía de una familia judía pobre y  fue, de acuerdo con su certificado de bautismo, el hijo de Moisés Blank, nacido en Zhitomir, Ucrania. Anna Oulianova hace hincapié en que su hermano “siempre tuvo una alta opinión de los judíos”, desaprobó “el reciente aumento del antisemitismo, en particular entre los comunistas” e insta a Stalin que de a conocer los orígenes judíos de Lenin. “Sería un error ocultar este hecho a las masas”, concluye la carta.

Stalin respondió ordenando a Anna Oulianova guardar silencio. Unos años más tarde, exterminó a todos los judíos entre los líderes de la revolución. Cuando la muerte lo sorprendió, en 1953, estaba preparando la deportación de toda la población judía de la URSS hacia lo más profundo de Siberia .

En prácticamente todas las ciudades de la provincia, la arteria central se llama “la calle Lenin”, misma que cubierta de lujosas tiendas y sucursales bancarias, ostenta los signos más bulliciosos de la sociedad capitalista. En medio de todos las plazas centrales de la nación (incluyendo Bielorrusia y Ucrania), la estatua del líder se enfrenta a la agitación de los compradores.

La paradoja de Lenin no se detiene allí: es venerado por el sector más radical de los comunistas de Rusia, que sienten nostalgia por un régimen soviético permeado, no por internacionalismo, sino  por un profundo antisemitismo de origen estalinista.

Traducción: May Samra

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  1. JOSUÉ dice:

    ¡Qué sorpresa! no solo los rusos deben estar incrédulos frente a esta noticia. Pero lo cierto es que en Latinoamérica mucha gente se sorprendería de enterarse que tenemos una gran presencia judía entre nuestros antecedentes genealógicos debido a los judíos sefardíes que en la antigua España imperial fueron obligados a convertirse al catolicismo y que después llegaron muchos de ellos al continente, así que efectivamente, posiblemente y si hubiera manera de averiguarlo a un buen numero de latinoamericanos y desde halla podría tocarles al menos una vena de sangre judía.

  2. un lector dice:

    No es el abuelo de Lenin, sino su abuela de origen judeoespañol, el apellido era Blanco.

  3. jacobo wapinski dice:

    importante aclarar el comentario del lector que indica que se trata de una abuela y no abuelo, además que el apellido era Blanco y no Blank. agradeceré conocer con mayor precisión.

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