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Al último ciclista no lo atraparon

ENLACE JUDÍO

Una metáfora de vida contra el autoritarismo y la discriminación

Aunque los lunáticos persiguieron hasta El Ultimo Ciclista, triunfó el amor, como en las historias rosas. Sólo que aquí se trataba del amor por la humanidad, por los valores y la justicia. Esta obra fue escrita y escenificada clandestinamente en el campo de Terezín, a 60 kilómetros de Praga, por Karel Svenk, escritor y dramaturgo pionero del teatro de vanguardia, antes de ser encarcelado.

Es la única obra rescatada a través de la memoria de una sobreviviente que actuó en ella, Jana Sedova, adaptada al inglés por Naomi Patz, traducida y dirigida por Isaac Slomiansky.

Es una obra de cabaret, una sátira al régimen nazi. Se ubica en un manicomio y ridiculiza a quienes abusan del poder, presentándolos como unos locos que conquistan el mundo y deciden que los ciclistas son responsables de problemas como la economía, el hambre y hasta el clima, por lo se les debe exterminar.

Después de capturar a todos los que han tenido que ver con bicicletas en los últimos 200 años (así sea que sus abuelos fueron infladores de llantas) y enviarlos a la Isla del Horror, queda un joven tonto enamorado que regaló una bicicleta a su amada para pasear. El es El Ultimo Ciclista y los lunáticos pueden culparlo de todos los problemas del mundo. Cuando lo exterminen podrán acusar a otros: los que usan lentes o sombreros o paraguas, eso no importa, siempre hay alguien más débil.

Paloma Sulkin, una de las productoras, asegura que esta obra no ha perdido vigencia, “porque aborda un problema que bien puede trasladarse a cualquier persecución por intolerancia, racismo o discriminación, ya sea étnica, racial, religiosa o cualquier variante que nos amenaza como la obesidad, el bullying, mobbing, etc.

“Si bien su actualidad es un atractivo, no menos fascinante es presenciar una obra que se escribió y actuó en un Campo de Concentración, para un público cansado después de un día de trabajos forzados, a quien Svenk quería, a través del humor (negro ciertamente), aligerarle y hacer olvidar por un momento las condiciones infrahumanas que vivía.

“Presenciar una obra pensada por un prisionero para actuarse frente a un grupo de despojados, arriesgando la vida en cada intento, nos permite el privilegio de asomarnos a una realidad que aún hoy comprender significa un desafío. La resistencia no sólo fue armada, también espiritual”.

En El Ultimo Ciclista actúan Diana Aguilar, Paola Comadurán, Raymundo Elizondo, Jan Esparza, Elsy Jiménez, José Ponce, Fabián Varona, Dettmar Yáñez y Fernando Zamora, bajo la dirección de Isaac Slomianski. Los nueve actores interpretan a 29 personajes a lo lago de 22 vertiginosas escenas, acompañadas de música en vivo.

Cabe señalar que el estreno mundial en México se debe al apoyo de las fundaciones Yad Vashem y Kehilá, que difunden y promueven valores como la igualdad y la no discriminación.

Las funciones de El Ultimo Ciclista, de Karel Svenk, son los jueves a las 20:30 hrs. en el Teatro Ofelia, ubicado en Thiers 287, esquina Ejército Nacional, Col. Anzures.

1 Comment

  1. ELMER WERNER dice:

    EXISTE UN EXCELENTE LIBRO DE POESIA DEL POETA INFRARREALISTA MEXICANO PEDRO DAMIAN BAUTISTA TITULADO JUSTAMENTE “EL ULTIMO CICLISTA” (2009), DE LA EDITORIAL RATONA CARTONERA, QUE DIRIGE EL EMPRESARIO RAUL SILVA.

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