El ayuno de Esther: En vísperas de Purim, 13 de Adar, se ayuna desde la madrugada hasta concluir la lectura de la Meguilá en la noche, en recuerdo al ayuno que duró tres días, en el cual Esther llamó a todos los judíos de Susa a unirse a ella y a sus doncellas (Esther 4:17). Este ayuno se llama el ayuno de Esther.

La lectura de la Meguilá: La Meguilá se lee dos veces: una por la noche y otra por la mañana.

La Meguilá se lee de un rollo de pergamino, el cual fue escrito por un Sofer Stam (copista de textos sagrados). Como un libro de la Torá, se debe escuchar la lectura de la Meguilá en su totalidad, por eso debe el oficiante tener cuidado y procurar que en aquellas porciones que se recuerda el nombre de Hamán, se haga un gran ruido (la lectura se ahoga en el ruido), de esperar hasta que reine el silencio para continuar, y sino deberá volver y leer las palabras que fueron ahogadas por el ruido.

Regalos comestibles y donativos a los pobres: este precepto está escrito en la Meguilá. Su esencia es de aumentar amor, amistad y compañerismo dentro de Israel. Es deber mandar por lo menos dos regalos conteniendo comidas preparadas para el consumo.

Donativos a los pobres: se deben dar dos regalos a dos pobres. No existe la necesidad de dar comestibles, sino es aconsejable dar un donativo monetario, pues los pobres prefieren recibir dinero y no comestibles. Es aconsejable dar más en donativos para los pobres más que en el banquete de Purim y en los regalos a los amigos, pues no existe mayor y más noble alegría que regocijar a los pobres, a los huérfanos, a las viudas y a los extranjeros. El que alegra a esos desdichados sigue le ejemplo de D-os, como está escrito: “Aviva el espíritu de los humildes y anima el corazón de los afligidos” (Isaias 57:15).

El banquete de Purim: los días de Purim se fijaron como días de banquete y de alegría. Se debe realizar un banquete honroso el día de Purim luego del mediodía. En este banquete debemos acrecentar en vino hasta estar un poco alegres de más. El motivo de esto es que el vino fue la fuente del cambio: el banquete de Vashti trajo consigo la elección de Esther como reina, y el banquete de Ajashverosh fue el que causó la derrota de Hamán y la ascensión de Mordejai. Es por eso que se debe alegrarse de más, hasta no poder diferenciar entre “el maldito de Hamán” y el “bendito Mordejai”.

La lectura de la Torá: se debe leer la lectura de “Y vino Amalek y luchó contra el pueblo de Israel” (Éxodo 17), pues Hamán era de la simiente de Amalek, como Amalek que salió a la guerra de una manera imprevista contra Israel.

Al Hanisim: Se recita en la oración de Shmoné Esré y en la bendición después de las comidas. Esta oración demuestra la grandeza del milagro de Purim. La plegaria es pronunciada el día de la fiesta: “En los días de Mordejai y Esther, en Susa la capital, se alzó contra éstos Hamán el malévolo. Intentaba destruir, asesinar y aniquilar a todos los judíos…  Pero Tú, con tus múltiples piedades, confundiste su idea, frustrarte su pensamiento, trajiste el castigo sobre su cabeza, acabando él y sus hijos en la horca”.

Comida y tradiciones: Purim tiene también sus comidas tradicionales, Oznei Hamán, masas en forma triangular, rellenas de semillas de amapola, dátiles, ciruelas secas, etc. La tradición popular sostiene que la forma triangular imita el sombrero que usaba Hamán. Padres y familiares acostumbran dar a los niños Demei Purim, dinero de Purim, monedas o fondos de regalo.

Los disfraces: en Purim se acrecienta la alegría y el goce. Distintas costumbres se agregaron a Purim con el correr de las generaciones. Una de ellas son los disfraces. ¿Porqué nos disfrazamos en Purim? Una de las explicaciones es que está escrito en la Meguilá: “y muchos habitantes de la tierra se judaizaban”: muchos de estos gentiles que deseaban exterminar al pueblo de Israel bajo la orden de Hamán y Ajashverosh se judaizaron es decir se vestían como judíos “porque el temor a Mordejai había caído sobre ellos”. Sin lugar a dudas los disfraces vienen a demostrar el motivo central de esta fiesta. “Y se invirtió” es una de las expresiones de alegría de Purim.

Fuente: Masuah.org