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La unidad internacional protestando por los crímenes de Toulouse hizo posible la inmediata investigación policiaca

BENJAMÍN LAUREANO LUNA PARA ENLACE JUDÍO

Gracias a la unidad judía internacional y al apoyo de diversos sectores franceses y de diferentes países, fue posible la investigación policíaca que permitió detectar, en 24 horas, al asesino de tres niños judíos y un Rabino y al autor del asesinato de tres soldados franceses, criminal que después de 30 horas de asedio, al sentirse copado, salió de su casa disparando contra la policía y se lanzó por una ventana, recibiendo 20 tiros que lo dejaron sin vida.

El asesino resultó ser el francés de 23 años de edad, Mohamed Merah, de origen argelino, cuyo hermano mayor Abdelkader, lo adoctrinó en la yihad (guerra santa que todos los musulmanes deben realizar en contra de los infieles) y en el terror, por ello, después de cometer, en serie, diversos asesinatos, el adoctrinador se sintió orgulloso de la acción de su hermano menor.

Al tener conocimiento de este tipo de adoctrinamiento, el Presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, prometió crear una ley para castigar el adoctrinamiento de tendencias extremistas, al que
visite con frecuencia páginas web que difunden el terrorismo o que instigan a la violencia. Pero esto puede desembocar en restricción a la Libertad de Información y de Difusión y otros Derechos Humanos. Hay que dar solución a las causas que originan la violencia.

En Occidente el derecho penal castiga al autor del delito. En el judaísmo, es la sociedad la responsable inicial, porque si un niño comete un minirobo y quien se entera de ello no reprende al niño y no lo informa a los padres, la repetición impune de minidelitos, va a convertirse en la práctica de maxidelitos. Se impone la “Tojajá” o llamada de atención al minidelincuente. Fue evidente que los vecinos guardaron silencio, cuando Mohamed dio una paliza a una niña, porque esta se negó a ver unos vídeos de decapitaciones.

El caso de Mohamed Merah se inició, al crecer en una zona o gueto de Toulouse, de tipo criminógeno, en el que los niños y jóvenes practican miniintifadas, apedreando a la policía. Los muchachos franco-magrebíes viven en la miseria, en “casas” similares a las que existen en las “ciudades perdidas” de México o en las fabelas de Brasil. Se trata de la “ciudad roja” de Toulouse, a la que se identifica como “Trois Cocus” o “Tres Cornudos”. A ese lugar un desconocido no puede penetrar. El resentimiento de los hambrientos niños y jóvenes se transforma en odio en contra del resto de la sociedad. Por minidelitos fue encarcelado 15 veces Mohamed y no recibió atención.

Los cultivadores del odio para crear células terroristas, financiaron el viaje de Mohamed Merah, para visitar diversos países del Medio Oriente, culminando con Afganistán. Es así que el sadismo de Mohamed Merah, fue cultivado y lanzado a la acción: Matar niños judíos para vengar a los niños muertos en Gaza; matar soldados franceses, para vengar lo que las tropas francesas hacen en Afganistán y Libia, todo bajo la máscara de “Al Qaeda”, para “castigar” al Presidente Francés por su activismo en Libia, Irán, Siria e impedirle su reelección. Pero Sarkozy actuó oportunamente y con dinamismo. El trasforndo son las sanciones petroleras que la Unión Europea dispuso en contra de Irán.

Hay que preocuparse por los crímenes en Ciudad Juárez, Chihuahua; dar asistencia a los damnificados por los recientes temblores en los Estados de Guerrero y Oaxaca; Benedicto XVI habló de las 50,000 víctimas generadas bajo la estafa del narcotráfico; la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) de las Naciones Unidas, ha dicho que el 44% de los mexicanos pobres carecen de seguro social. El Frente Mexicano Pro Derechos Humanos ha lanzado una Campaña contra el Hambre y aún cuando posee tecnología para incrementar la producción de alimentos, requiere respaldo financiero de particulares.
Los crímenes en Toulouse, Francia, se han repetido en Sanford, Florida, Estados Unidos, al ser asesinado el joven negro Trayvon Martin por el disparo de un blanco.

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