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El Mundo Ashkenazí

ALICIA GOJMAN DE BACKAL PARA ENLACE JUDÍO

Ashkenaz según la Biblia era un pueblo y un país que tenía límites con Armenia y la parte alta del Éufrates. En Genesis (10.3) y en Crónicas (1.6) eran los descendientes de Gomer, bisnieto de Noé. Este llevaba las primeras letras de Germania.

Ashkenaz aparece también en Jeremías (51:27) adonde se menciona el reino de Ararat, Minni y Ashkenaz que se sublevan y destruyen a Babilonia.

En el Tanaj se mencionaba Ashkenaz como un lugar que podría ser Alemania, pues ésta no existía como entidad geo-política en aquellos tiempos.

Como ashkenaz se designa un área relativamente pequeña de asentamientos judíos en el noroeste europeo, inicialmente comprendido en las riberas del Rhin. El término empezó a identificarse en sentido estricto con los judíos de Alemania que se conocían como “ashkenazim”, así como a sus descendientes en otros países.

Posteriormente evolucionó dándose como significado a la palabra ashkenazi un término que abarcaba una cultura específica, con ideas sentimientos y formas de vida, conceptos morales, legales y la formalización de sus instituciones sociales.
El legado cultural ashkenazí, emanó del centro de Europa en el Norte de Francia y Alemania, que posteriormente se extendió a Polonia y Lituania y en la época moderna abarcó los asentamientos de estos grupos en todo el mundo y cuyos miembros compartían esta cultura y la desarrollaron.

El término ashkenazí se usa para separar a este grupo del sefaradita cuyo complejo cultural se originó en España durante los siglos XI y XII; la provincia que abarcaba Mainz y Worms se conocía como Lothar, así aparece en las explicaciones de Rashi (Sefer Apardes). Al mismo tiempo, sin embargo se aceptó como el término hebreo que se refería a Alemania.

En fuentes del siglo XIV aparece el término “judíos ashkenazitas” como una entidad cultural que comprendía las comunidades del Norte de Francia y los estados eslavos, llamados anteriormente como Erez Kena-án. Los judíos ashkenazitas tendieron a ser muy rigoristas y ortodoxos sobre todo con relación a sus fuentes judías, ideas y costumbres.

Sobre todo se dedicaron al estudio de la Biblia y del Talmud. Formaron familias monogámicas según leyes de Gershom b. Jehuda, y sus líderes desarrollaron una autonomía a través de sus comunidades locales y de sus sínodos.
Ashkenaz y Sefarad, fueron dos formas de entender el judaísmo, desde la pronunciación del hebreo y la liturgia. También diferencias en formas de vida, en vestimenta etc.

Con la emigración de los judíos ashkenazitas del occidente al oeste de Europa en los siglos XV y XVI, el centro de gravedad se movió hacia Bohemia, Moravia, Polonia y Lituania, desarrollándose pequeñas diferencias en cada lugar.

En los países eslavos el uso del idioma judeo-alemán comenzó a ser el distintivo de estos grupos. Fue así como éste se convirtió en el idioma idish que los caracterizó desde entonces.

A partir del siglo XVII la preponderancia de los sefaraditas disminuyó y los ashkenazim crecieron en importancia. Después de las masacres de Bogdan Chmelnicki en Polonia en 1648, los ashkenazim se desparramaron por Europa occidental, y algunos emigraron al otro lado del océano. Después de algunas generaciones superaron en número a los sefaraditas.

A fines del siglo XIX como resultado de las persecuciones y pogroms en Rusia, se dio una emigración masiva de Europa oriental a los Estados Unidos, a Australia, Sur América e Israel.

Antes de la Segunda Guerra Mundial los judíos ashkenazitas comprendían el 90% de la judería mundial. La destrucción de las comunidades o kehilot en Europa redujeron drásticamente el número y hasta cierto punto su preponderancia en el mundo judío.

Con el aislamiento de las comunidades judías en Rusia, los Estados Unidos se convirtieron en el centro de la judería ashkenazí.

En conclusión podemos comentar que los judíos de origen ashkenazí fueron habitantes de los siguientes lugares en el mundo: Del siglo VI al XI vivieron en lugares como Mainz, Worms, Speyer, Strasburgo a la orilla del Rhin, además de Colonia y Paris.

Del siglo XI al XIII habitaron en el centro de Europa en lugares como Magdeburgo, Regensburgo, Praga y otras ciudades cerca del Danubio.

En el siglo XIV los encontramos también en Inglaterra, en York, Oxford, Londres y Canterbury.

En el siglo XV y XVI vivieron sobre todo en ciudades como Vilna, Lvov, Brest Litovsk, Varsovia, Viena, Padua, Venecia y Roma.

Los que emigraron de Alemania a Polonia y a otros países vecinos a causa de las persecuciones en el medioevo, tuvieron prohibido residir en Rusia hasta mediados del siglo XVIII.

Después de la anexión de los territorios conquistados al Imperio Otomano, la partición de Polonia y la anexión de la mayor parte de sus territorios a Rusia, los polacos se convirtieron en súbditos rusos, entre ellos miles de ashkenazitas.
En 1795 y 1835 se promulgaron leyes que limitaban la residencia de judíos a sus pueblos (shtetlaj) dentro de un distrito claramente delimitado, se impidió a los judíos que vivieran en áreas rurales y fuera de esa zona. Más tarde un decreto de 1786 limitó los derechos de los judíos a cierto tipo de tráfico comercial, lo que dio origen a la llamada Zona de Residencia Forzada, la cual congregó a la población judía en las provincias del Imperio.

Con el segundo y tercer reparto de Polonia en 1793 y 1795, otra cantidad considerable de judíos de Lituania, Volinia y Podolia se incorporaron al Imperio Ruso. Estos aumentaron la zona de Residencia Forzada.

Esta zona comprendía cerca de un millón de kilómetros cuadrados, en donde vivían a principios del siglo XX más de 5 millones de judíos que formaron el 11% de la población total.
En 1902 estalló la guerra ruso-japonesa en la que Rusia salió derrotada dos años después. Se dio la primera revolución rusa en 1905 que fue abortada y la Revolución Bolchevique en 1917. Estos sucesos aunados al inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914 causaron mucho empobrecimiento inseguridad y persecuciones religiosas. Por ello se dará entonces una fuerte ola de inmigración de los judíos ashkenazitas del Oriente de Europa hacia América.
Polonia fue un país que a través de los siglos cambió de fronteras varias veces y otras tantas fue dividido. Ahí se establecieron judíos desde el siglo XI y sus primeras comunidades florecieron desde el siglo XIII. Hasta antes de la Segunda Guerra Mundial era la Kehilá más grande de Europa con 3 y medio millones de habitantes. Los judíos vivieron durante siglos en relativa paz, pero a partir del siglo XX las persecuciones se agudizaron. El 30 de julio de 1905 un pogrom dio un saldo de 25 muertos, el 18 de octubre de ese año con la ayuda de la policía militar murieron 810 judíos.
Galitzia la zona judía polaca llegó a ser la más pobre de de la Europa Oriental. En 1915 militares alemanes invadieron Polonia e impusieron trabajos forzados y castigos con azotes. Entonces empezó la gran emigración.
Lituania tenía en 1923, cerca de 154 mil habitantes y su ciudad más importante era Kovno. Era una república democrática, tenía ministerios separados para asuntos judíos y un Consejo Democrático judío. En 1923 existían 300 escuelas judías, 20 gymnasiums y un Seminar para maestros. Había organizaciones para escuelas Tarbut, ortodoxa Yavne y una idishista llamada Folks Ligue. Se publicaban periódicos y revistas en idish que comentaban sobre la vida social, cultural y económica de los judíos y sobre las organizaciones de beneficencia, como ORT Y OSE. Los años de 1929 y 1930 fueron los peores, por ello se aceleró la emigración. Los Estados Unidos habían establecido cuotas y los judíos de Europa Oriental empezaron a buscar otras alternativas de emigración, como fue América Latina.

Rumania, poseía una alta proporción de población judía. Este país se formó al unirse los antiguos principados de Valaquia y Rumania que formaron la Rumania Vieja, que comprendía además las provincias de Transilvania y Dobrunza dividida por los Montes Carpatos, consiguiendo su unidad en el siglo XX. Rumania siguió con una política antijudía según una Ley Orgánica promulgada desde 1834. Los judíos fueron internados en Ghettos, y se les trataba como extranjeros. Al subir al trono el príncipe Carol I hubo grande cambios, pero no para los judíos. A estos se les concedió la ciudadanía hasta 1919.

A Hungría llegaron judíos desde los tiempos romanos, aun antes de que se asentaran los húngaros. La época de oro para los judíos se dio en el siglo XIII, durante él convivieron pacíficamente con sus vecinos cristianos. Pero desde el siglo XV comenzaron las agresiones en contra de los judíos, las cuales continuaron a intervalos hasta después de la Primer Guerra Mundial. El movimiento antisemita alcanzó tremendas dimensiones durante la época de Hitler. En 1944 los judíos húngaros fueron exterminado en Auschwitz casi en su totalidad.

En los Montes Carpatos en Checoslovaquia, habitaban muchos judíos, dedicados a la agricultura, artesanías y al comercio. Fundaron bancos, escuelas y organizaciones comunitarias. Practicaban un jasidismo tradicional y existía una corte judía o Beth Din. Hasta la Segunda Guerra Mundial el 15% de la población era judía. Hitler invadió
Checoslovaquia y desde 1941 inició su aniquilamiento.

Durante la Segunda Guerra Mundial murieron 6 millones de judíos, la mayoría eran de origen ashkenazita.

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