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El Anillo del Pescador

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PETER KATZ PARA ENLACE JUDÍO

Con motivo de su ascensión al Papado, como Francisco I, el argentino Jorge Mario Bergoglio, Cardenal de Buenos Aires, recibió el palio, una estola y el anillo del pescador, que simbolizan el poder pontificio.

El anillo del pescador probablemente fue el anillo que usó el primer Papa, Shimon bar Jonah, Pedro, quien nace a orillas del Lago Kineret y fallece en Roma el 29 de junio del año 67, de la era actual.

Pedro fue el primer Papa. En realidad nunca recibió ni usó ese título que nació mucho más tarde. El anillo del pescador que se guarda en el Vaticano es una joya de aquella época. Pero Shimon bar Jonah, el pescador, sí existió y era judío.

Una secta, conocida como los “Amigos del Señor”, a la cual también pertenecía San Juan Bautista y Saúl de Tarso, más tarde San Pablo, existió en Judea, en aquella época.

Los “Apóstoles”, amigos incondicionales de su líder y jefe, eran unas 10 o 15 personas se reunían con Joshua ben Yosef, nacido en Bet Lejem, Belén. Joshua ben Yosef iba por las laderas de Judea hablando con la gente del pueblo, buscando hacer nuevos adeptos, haciendo abiertamente proselitismo. Se presentaba como el amigo de la justicia, tzedek.

Los “Amigos del Señor”, lograron que un importante número de jóvenes solteros se les uniera. En esta primera etapa, se requería a los que se unían al grupo, fueran circuncidados, si es que no nacieron como judíos. Es decir, que solo los hijos de madre judía eran aceptados.

El constante aumento de adeptos y convertidos, lanzó una señal de peligro tanto a los sacerdotes judíos, los Cohanim, como a los ocupantes romanos cuyo jefe máximo era Pontius Pilate, quien reportaba directamente al gobernador de la provincia Alea Capitolina. Así se llamó Judea, durante largos años de ocupación romana. Mas tarde los judíos fueron expulsados, dándoles un corto plazo para encontrar transportación hacia el exilio.

En Roma, la capital del Imperio, vivían ya 100 mil judíos. Ninguna ciudad de Judea o del Mediterráneo tenía una cantidad similar de habitantes judíos.
Muchos judíos educados eran empleados como educadores de jóvenes romanos. También porque no eran pederastas y se les podía confiar a los hijos.

Entre la nobleza de la capital del Imperio, ya había numerosos convertidos a la nueva fe. Sobre todo mujeres que veían en el Monoteísmo judío una garantía de justicia, una filosofía más elevada que pregonaba un solo Dios, “Adonai Ejad”. Esto en si era un gran atractivo.

El sábado, el Shabat, como día de descanso era desconocido entre los paganos. Les llamaba sobre todo la atención que los judíos además de celebrar el Shabat como un día de descanso, permitían, más bien exigían que sus esclavos, sus empleados e inclusive sus animales también descansaran ese día. A los paganos cultos, el Monoteísmo judío era una revelación y un código de igualdad, totalmente desconocido en aquella época.

Joshua, a la cabeza de un pequeño grupo de sus seguidores, subió los escalones del Beit Hamikdash, el Templo Mayor en Jerusalem, donde se habían instalado desde hace muchos años un gran número de vendedores ambulantes. Eran el origen de mucho ruido, de malos olores, provocando riñas entre ellos y sus clientes. Un constante desorden y una violación de la santidad del lugar.

Inmediatamente él y sus amigos, armados de bastones destruyeron algunos de los puestos, voltearon mesas en las que exhibían sus mercancías y persiguieron a los que habían huido, despojándolos de las mercancías que vendían.

Mientras Juan Bautista seguía convirtiendo a muchos adeptos que acudían a él para que los bendijera, después de haberse sumergido en el río Jordan. Otros seguidores de Joshua organizaban comidas públicas, durante las cuales tomaban vino de buena cepa. Una delegación de sacerdotes judíos, encabezados por el Kohen Gadol, que presidía el Sanhedrín, fue a ver a Pontius Pilate y le pidieron que se juzgara públicamente y se castigara a Joshua por haber perturbado el orden público.

El jefe supremo romano entregó Jesús a Herodes Antipas, para que el reo judío, quien era la causa de los desordenes que ahora sucedían en toda la provincia, fuera paseado públicamente por las calles de Jerusalem. En el camino fue azotado por los peatones, que lo insultaban, y luego lo hirieron gravemente. Es posible que ya estuviera muerto, sin vida, antes de que lo clavaran en la cruz. En este símbolo del castigo máximo romano, la cruz, fue colocado un pergamino que decía INRI (Iēsus Nazarēnus, Rēx Iūdaeōrum) en griego, “Jesús el Nazareno, Rey de los Judíos”.

En esas condiciones llegó después de más de 2 horas de tropiezos y caídas, al lugar donde se habían erigido tres cruces para clavar en ellas los cuerpos moribundos de Joshua de Nazaret, junto con otros 2 rebeldes, condenados por los romanos.

Antes de su muerte, los conversos griegos lo habían nombrado “Christos”, que quería decir “Hijo de Dios” en griego.

Esto era totalmente inaceptable por los judíos, ya que Elohim no puede tener hijos. Muchos desertaron. Otros se convertían porque San Pablo, Saúl de Tarso, había eliminado el requisito de ser circuncidado, para ser aceptado en el grupo de seguidores de Joshua.
Los judíos convertidos, los de la nueva fe, crecían constantemente porque la gente veía en ellos luchadores sociales y amigos de la igualdad y de la justicia.

Hasta el año 320 de la era actual, no existía la Iglesia Católica, como tal.
Esta, la “Iglesia Católica Apostólica Romana”, fue proclamada como Religión de Estado en el año 420 por el Emperador Romano Constantino.
Ahí empezaron nuestros problemas.

La Iglesia Católica ha sido durante una larga historia, nuestro más acérrimo enemigo. Nos tildaron de Deicidas, nos hicieron responsables de la muerte de Jesucristo, ahora su Dios. Los judíos fuimos el sinónimo de lo peor de la humanidad, durante toda la edad media.

Cientos de miles de victimas judías fueron asesinadas en diferentes formas, bajo diferentes acusaciones, desde el siglo V hasta el actual siglo XXI.
Ojalá sirvan estas líneas que reuní de la historia de nuestro pueblo, para cambiar la opinión de alguien en este mundo y ser más tolerante. No pretendo tener toda la verdad. Los judíos somos humanos como los demás, ni inferiores, ni mucho menos superiores.

Me conmoví cuando el Papa Juan, Giovanni XXIII formuló su encíclica, “Nostra Aetate”, llamándonos “nuestros hermanos mayores”, tratando de rectificar la opinión que el resto de la humanidad tenía de los judíos.

Ha habido otro gran Papa, Juan Pablo II. Un ser humano de una enorme piedad. “Rajmonot” es una enorme calidad judía. Nunca antes había habido un polaco, Karol Woitila, elegido como Sumo Pontífice en Roma.

Sin ser puritano ni mojigato, digo que la religión católica, el Papado, que acaba de ser ocupado por un argentino de enorme calidad humana, amigo del pueblo judío, es una creación de los judíos al principio de la era actual.

Los judíos buscamos la verdad y la paz. Shalom.

2 Comments

  1. Isabel dice:

    Hola yo soy católica, leo estos artículos porque me dedico a dar clases sobre religión y para estar más informada sobre como vive el pueblo judío recurro a este tipo de recursos.

    Lo primero que me gustaría comentarte es que, aunque entiendo de donde viene la opinión de los judíos hacia los católicos como “acérrimos enemigos” gracias a actitudes erroneas tomadas en distintos momentos históricos por personas “católicas”, sobre todo en el campo político, nunca ha sido contenido de fe católica considerar a los judíos como “enemigos”, de hecho las palabras de Juan XXIII hacia los judíos como “hermanos mayores” describen el senimiento del católico verdadero hacía los judíos – por eso es frecuente entre católicos que se les llame “nuestros hermanos judíos”. Soy consciente de que la historia nos muestra momentos en que tanto judíos como católicos se han enfrentado, faltando ambas partes – especialmente los católicos – a la verdadera actitud que deberían tener de acuerdo a su fe, mas no es un sentimiento general y mucho menos bien fundado, sino al contrario, esas actitudes no son de un buen católico.

    Sin embargo el comentario que quería dejar va en otro sentido. No pretendo atacar la fe de nadie, ni organizar una guerrilla de comentarios de judios contra católicos, yo tengo en alta estima la fe judía, sin embargo al leer este artículo no puedo evitar comentarte en un esfuerzo de “diálogo” que tu artículo tiene algunas imprecisiones en los datos históricos, repito SIN METERNOS EN CUESTIONES DE FE simplemente datos históricos, comprobables en fuentes judías, cristianas e incluso independientes a estas dos comunidades fuentes paganas o romanas. NOTA: Una disculpa por no usar los nombres como tú, no domino la ortografía de los nombres hebreos y para no escribir una tontería usaré los nombres en castellano.

    Las aclaraciones que me gustaría comentar son las siguientes:

    1. El anillo pontificio (el anillo del pescador) es una costumbre que empezó en la Edad Media – la costumbre de la “investidura” – y a cada papa se le confecciona un anillo nuevo, que es destruido al final de su pontificado. Pedro (o Simón) no uso ningún anillo, lo mismo que muchos de los siguientes sucesores, por lo tanto eso de la “reliquia” del anillo papal guardada en el Vaticano, no existe.

    2. Saulo (después conocido como Pablo) se convirtió al cristianismo – o catolicismo – varios años después de la crucifixión de Jesús, no era un discípulo de Jesús mientras vivió y predicó por toda Palestina, Saulo era muy joven en ese momento, y sólo sabemos de él hasta unos pocos años después que perseguía cristianos, y finalmente se convierte al cristianismo, pero un dato es seguro: Pablo no conoció personalmente a Jesús. Juan Bautista tampoco era discípulo de Jesús sino que tenía un movimiento distinto. Los seguidores más próximos de Jesús conocidos como los “apóstoles” mencionas que eran unos 10 ó 15, sin embargo el dato exacto es conocido y completamente histórico: eran 12 apóstoles, entre los que no estaban ni Pablo ni Juan el Bautista, pero si estaba Pedro.

    3. También mencionas que en un primer momento el movimiento empezado por Jesús se dedicó a “reclutar” solteros jóvenes, lo cual es completamente falso. El mensaje de Jesús estaba dirigido a todos incluídos mujeres y niños. Basta mirar el ejemplo de Pedro, pues se sabe que ya era un hombre maduro y casado. También se sabe que a Jesús lo seguían un grupo de mujeres, aunque ninguna de ellas era del grupo de los “apóstoles”, todos los apóstoles eran hombres, y el único apóstol que cumpliría la característica que mencionas (soltero y joven) sería el apóstol Juan (que no es Juan Bautista es otro Juan, si les interesa buscarlo lo pueden encontrar como “Juan apóstol” o “Juan evangelista”).

    4. La palabra “Cristo” no significa hijo de Dios, sino que es el correspondiente griego de “Mesías” es decir “Ungido”, cuando a Jesús se le reconoce como el Cristo, es lo mismo que decir que se le reconoció como el Mesías. La fe en Jesús como el Hijo de Dios es algo distinto, los cristianos lo reconocen como Mesías e Hijo de Dios.

    5. Los debates entre cristianos sobre la circuncisión, empezarón algun tiempo después de la muerte de Jesús (y su resurrección, segun creen los cristianos) cuando los primeros cristianos entienden que el mensaje de Jesús era universal y no sólo se dirigía al pueblo judío. Esto es lógico, pues Jesús se dedicó a predicar en Palestina, es decir su campo de acción era sólo entre judíos, por lo que el tema de la circuncisión no era algo a debatir, pues todos estaban circuncidados por ser judíos. Pero cuando los primeros cristianos se dedican a llevar el mensaje incluso a los gentiles si surge el debate sobre la circuncisión, pues ahi no todos eran circuncisos, pues empieza a haber cristianos que ya no eran de origen judío. En sí el debate no era sólo en relación a la circuncisión sino a toda la Ley judía.

    6. Hablas de los cristianos como secta conocida como “Amigos del Señor”. Aqui tengo que darte la razón en que en un principio los judíos veían a los cristianos como una “secta” pues surgen desde el judaísmo pero ya como algo distinto. Sin embargo el nombre de la secta nunca lo había escuchado, había escuchado “la secta de los nazarenos”, en referencia directa a Jesús, pues aunque nace en Belén, crece en Nazaret (por eso se le conoce como “Jesús de Nazaret” y a los primeros cristianos como “la secta de los nazarenos”). Sin embargo si hay una imprecisión en que el cristianismo no se reconoce a sí misma como una religión hasta el decreto oficial del Imperio Romano – sobre lo cual también hay que hacer corrrecciones en las fechas y en los nombres. Los cristianos en un principio no se reconocen como una religión distinta al judaísmo, pues reconocen en Jesús al Mesías por lo que se sienten en “continuidad” con la fe judía, sin embargo poco a poco toman conciencia de que a partir de Jesús se han dividido en “judíos” y “cristianos”, es decir se empiezan a reconocer como algo distinto al judaísmo y de hecho se empiezan a llamar “cristianos” como tal muy pronto (Jesús muere apróximadamente en el año 33 a partir de lo cual nace propiamente la nueva religión y el título de “cristianos” ya se conoce en el año 40). En sí podemos afirmar por muchos testimonios históricos de muy distinto tipo, que los cristianos si se reconocen ellos mismos como religión desde el siglo I, aunque en un principio surjan como una secta del judaísmo. Sobre el reconocimiento del Imperio: Constantino en al año 315 promulga el “Edicto de Milán” donde formalmente termina con las persecuciones a los cristianos en el Imperio Romano, pero no reconoce al cristianismo como religión oficial del Imperio. Es hasta el emperador Teodosio en el año 381 cuando se declara al cristianismo como religión oficial del Imperio Romano (el año que mencionas del 420 es una completa imprecisión y también Constantino que para este año estaba ya mas que muerto). Lo que hace este reconocimiento no es otrogarle al cristianismo el status de “religión” pues que eran una religión estaba claro desde más de 300 años antes, lo que hace Teodosio es declararla como la religión OFICIAL del Imperio.

    Creo que a grandes rasgos son todos los datos que logré percibir como imprecisos, sin meternos en discusiones sobre la vida y obras de Jesús, donde ya nos meteríamos en materias de fe, convirtiendo esto en una discusión innecesariamente complicada. Pero espero sobre todo haber aclarado el asunto del anillo pontifcio o anillo del Pescador que finalmente, es el título de tu artículo.

    Shalom!!

  2. Alexander dice:

    Amigo “hermano mayor” muchas gracias, chevere tu escrito, y cheveres las aclaraciones de Isabel. Mil gracias, un abrazo.

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