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Las relaciones diplomáticas de México con los países de Medio Oriente

ANA LUISA FAJER FLORES

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Históricamente, los perfiles de la relación bilateral de México con los países de Medio Oriente se han circunscrito a criterios de coyuntura, más que a una visión de largo plazo con objetivos y prioridades precisos. A continuación se presenta un cuadro en el que se indica la fecha en la que México estableció relaciones diplomáticas con cada país de la región.

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Cuadro Establecimiento de relaciones diplomáticas México-Medio Oriente

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Como se observa, en el año 1975 se registra un mayor número de formalización de vínculos diplomáticos, así como en los años cincuenta. Ello obedece a que nuestro país estableció relacio­ nes con los países de Medio Oriente casi inmediatamente des­ pués de que éstos lograran su independencia.

Como un primer paso hacia un mayor acercamiento y pre sencia de México en Medio Oriente, el gobierno mexicano ha definido sus prioridades y concentrado sus esfuerzos en aque­llos países que por su relevancia mundial o regional, su capa­cidad económica y dimensión cultural puedan ser partícipes de un diálogo político más sólido y una cooperación útil, fluida y constante.

Con ese propósito, ha orientado sus acciones hacia los paí­ ses que están representados en México a nivel de embajada o en los cuales nuestro país tiene el mismo nivel de represen­tación diplomática. Se trata de naciones con las que nos unen lazos políticos, económicos e históricos.

México y Arabia Saudita

México estableció relaciones diplomáticas con Arabia Saudita el 12 de septiembre de 1952. Los vínculos bilaterales se han orientado principalmente al intercambio de información sobre el mercado energético internacional, en virtud de que ambos países gozan de una gran riqueza petrolera.

En el ámbito eco­nómico­comercial, se han detectado nichos de mercado atrac­ tivos para las empresas mexicanas. Desde 2005 se realiza un intercambio más o menos regular de visitas de personas de negocios, especialmente vinculadas con el sector agrícola y la construcción de manufacturas para el sector de hidrocarburos. Si bien Arabia Saudita había sido nuestro segundo socio comer­cial en la región, durante el primer semestre de 2007­, el comercio bilateral sumó 389.7 millones de dólares (mdd), lo que lo colocó como el primer socio comercial de México, desplazando a Israel.

Los principales productos exportados fueron conductores de cobre, aluminio o sus aleaciones (9.6%) y miel natural (5.0%), y se importó gasolina (78.6%) y gas propano (19.8%)”.10 Par­ ticularmente en los últimos años, Arabia Saudita se ha ubicado como un importante actor regional, con capacidad de mediación por su peso específico y, sobre todo, por los enormes recursos económicos con los que cuenta. Al reino saudita le preocupa el avance de los grupos shi’ítas en la zona,11 principalmente de Irán, por lo que lleva a cabo una intensa ofensiva diplomática en la región, que lo ha obligado a dialogar con Teherán.

México y Egipto

En 2008 se celebra el 50 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre México y Egipto. Recientemente se ha dado un renovado impulso a los vínculos políticos, eco­ nómicos y culturales, así como a la relación en el ámbito multi­ lateral, en el que ambos países comparten posiciones en temas como desarme, terrorismo, desarrollo sustentable e integración regional. Egipto es el tercer socio comercial de México en Medio Oriente.

En el primer semestre de 2007, el comercio bilateral fue de 218.3 mdd. Los principales productos exportados fueron partes para la industria petrolera (26.7%), manufacturas de vidrio (24.1%) y ácidos nucleicos y sus sales (8.7%). El principal producto importado fue gasolina (79.7%).12 Egipto es un actor clave en África, en Medio Oriente —El Cairo es sede de la Liga de Estados Árabes— y en el mundo musulmán. En todos estos espacios se distingue por su liderazgo y capacidad de media­ ción. En este contexto,

Egipto representa para México un socio importante como puente de acercamiento no sólo hacia Medio Oriente, los Estados árabes y el mundo musulmán en general, sino también hacia los países africanos.

México y Qatar

En marzo 2014, en el marco de una gira de trabajo por países de la Península Arábiga, el secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, se reunió con autoridades de Arabia Saudita y después, con las de Qatar. El gobierno de Qatar anunció la próxima apertura de una representación diplomática en nuestro país y se mostró complacido por la apertura de la embajada de México en ese país.

México e Israel

México ha sido históricamente receptor de la comunidad judía. Sus miembros han hecho destacadas aportaciones en los ámbi­ tos económico, científico y cultural mexicanos. Las generaciones de mexicanos que profesan el judaísmo han preservado sus tra­diciones, creando una síntesis entre las identidades mexicana y judía. No obstante que nuestro país se abstuvo en la votación de la resolución 181 de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1947,13 ésta fue aprobada y constituyó la base para la creación del Estado de Israel. Años después, México actuali­ zó su posición al votar a favor de la resolución 43/177 de 1988, que revalidó la 181.14

México e Israel establecieron relaciones diplomáticas el 1 de julio de 1952. A lo largo de los primeros años de la relación se sentaron las bases para el posterior desarrollo de la cooperación bilateral en materia cultural y técnica, dos de sus dimensiones más estables. Destaca en particular la colaboración en el ámbi­to agrícola. Por otra parte, el diálogo político ha sido constante y muy provechoso.

De 2000 a 2006, Israel fue nuestro primer socio comercial en Medio Oriente. Ese país ha aprovechado el Tratado de Libre Comercio bilateral firmado en el año 2000 y ha continuado ampliando sus exportaciones a México, lo que se traduce en un déficit comercial creciente para nuestro país. Durante el primer semestre de 2007, el comercio bilateral sumó 280.6 mdd, lo que colocó a Israel en segundo lugar, precedido por Arabia Saudita.

El principal producto exportado fue aceite crudo de petróleo (77.9%) y se importaron básicamente construc­ciones prefabricadas (5.4%).15 No obstante, de 1994 a 2007 se ha mantenido como el primer socio inversionista de Medio Oriente en México, con una inversión que asciende a 519.515 mdd, locali­ zada en los sectores de comercio (87%), industria manufacture­ ra (7%) y servicios (5%).

México e Irán

Los primeros contactos entre México e Irán se dieron en 1889 y fue hasta 1964 cuando se establecieron relaciones diplomá­ ticas formales. Si bien los vínculos se vieron interrumpidos durante la Revolución islámica de 1979 —año en que nuestra representación diplomática fue cerrada—, luego de la reapertu­ra de nuestra embajada en 1992 se inició una nueva etapa de acercamiento entre ambas naciones.

Con Irán se han desarro­llado diversos proyectos de cooperación técnica y científica, en particular, en el sector pesquero y manufacturero. En materia económica, Irán es nuestro séptimo socio comercial en MedioOriente. En el primer semestre de 2007, el comercio bilateral sumó 15 mdd. Los principales productos exportados fueron circui­ tos modulares (29.5%) y fibras sintéticas (11%). Se importó prin­ cipalmente pistache fresco (43.9%) y cueros piquelados (9.6%).

La posesión de importantes reservas de petróleo y gas na­tural ha permitido a Irán mantener una postura independiente en su política exterior. El país persa busca un liderazgo regio­ nal sustentado en cuestiones ideológicas más que militares. Ejemplo de lo anterior es el compromiso con la formación de un Estado palestino y el fin de la “ocupación” israelí, así como el apoyo a las minorías shiitas de los países vecinos. Dada su im­ portancia económica y militar, así como la influencia que ejerce en la estabilidad de la zona, Irán desempeña una posición de pivote en la región.

Respecto del tema nuclear, motivo por el cual Irán ha sido sancionado por su negativa a suspender su programa de enri­ quecimiento de uranio, México privilegia la vía de la negocia­ ción diplomática para resolver la cuestión, al tiempo que re­ conoce el derecho de los Estados al uso de energía nuclear con fines pacíficos, en el marco de las obligaciones establecidas por el Tratado de No Proliferación Nuclear (tnp) y los correspon­ dientes acuerdos de salvaguardias.

México y el Líbano

Las relaciones diplomáticas México­Líbano se establecieron el 12 de junio de 1945. Estos dos países se conectan a través de la comunidad libanesa en México, la minoría procedente de Medio Oriente más influyente en nuestro país. Destacados miembros descendientes de esta comunidad son figuras prominentes en los ámbitos económico, político y social de México; entre ellos podemos nombrar, en el ámbito empresarial, a Carlos Slim y Alfredo Harp, y en el mundo intelectual, a Jaime Sabines y Héc­ tor Azar, entre otros. Hasta antes de la guerra civil en Líbano (1975­1990), las relaciones mexicano­libanesas se mantuvieron en un marco de cooperación y respeto mutuo.

Sin embargo, las condiciones de seguridad afectaron las labores de nuestra embajada en Beirut, la cual se cerró en junio de 1982, para re­ abrirse en 1996. Las condiciones de inestabilidad política que han caracterizado a Líbano en los años recientes han inhibido un mayor acercamiento entre ambos países, aun cuando es evidente el potencial para incrementar la relación política, eco­nómica y cultural.

Hasta antes de la guerra entre Hezbolá e Israel de julio a agosto de 2006, Líbano era el octavo socio comercial de México en Medio Oriente. En el periodo 2000­2006, el comercio bilateral creció al pasar de 5.65 mdd en 2000 a 6.7 mdd en 2006. Sin em­ bargo, como consecuencia del conflicto, durante el primer trimes­tre de 2007 las transacciones bilaterales sumaron 3.3 mdd. Por una parte, se han exportado principalmente garbanzos (42.6%) y artículos para servicio de mesa (22.3%) y, por la otra, se han importado básicamente productos y artículos textiles (11.5%), así como máquinas y aparatos para panadería (8.7%).18

México y la Autoridad Nacional Palestina

Desde el establecimiento de la Autoridad Nacional Palestina (anp) en 1994,19 la relación ha sido cordial. Como muestra del apoyo y reconocimiento de nuestro país al legítimo derecho del pueblo palestino a la autodeterminación y a constituirse en un Estado soberano, y con el propósito de facilitar los contactos, conocer in situ la situación imperante y tener un punto de observación, en julio de 2005 el gobierno de México estableció una Oficina de Representación en la Ciudad de Ramala, Cisjordania, cuyos trabajos están orientados a la promoción cultural, educativa y, sobre todo, a la cooperación, lo mismo que a facilitar la do­ cumentación consular a extranjeros y brindar asistencia a los nacionales mexicanos. En este sentido, se firmó un acuerdo de colaboración entre la Cancillería mexicana y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que permite a odon­tólogos palestinos capacitarse en nuestro país, lo cual redun­da en un beneficio muy concreto para la población palestina, principalmente para niños que viven en Nablus, Cisjordania, a quienes especialistas mexicanos han hecho operaciones maxilo­ faciales en los últimos dos años.

México decidió establecer la Oficina en Ramalá, Cisjorda­ nia, con fundamento en el Acuerdo Interino sobre Cisjordania y Gaza suscrito entre Israel y los palestinos en 1995. Con ello se inició una nueva etapa de vínculos entre México y Palestina, es­ tablecidos en 1975, cuando se creó la Oficina de Información de la Organización para la Liberación de Palestina (olp) en nuestro país, cuyo estatus fue elevado a Delegación Especial en 1995.

México y la Liga de Estados Árabes

El objetivo de México de promover relaciones más efectivas con el mundo árabe incluye el acercamiento a foros y mecanismos regionales y subregionales. En este marco se sitúa la Liga de Estados Árabes (lea), segunda organización regional más an­ tigua después de la Organización de los Estados Americanos.
Medio Oriente. Una ventana de oportunidad para México 29

Su sede se encuentra en El Cairo, Egipto. La integran Argelia, Arabia Saudita, Bahrein, Comoras, Djibouti, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Iraq, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Maurita­ nia, Marruecos, Omán, Qatar, Somalia, Sudán, Siria, Túnez, Ye­ men y la Autoridad Nacional Palestina. A partir de la firma del Memorándum de Entendimiento para el Establecimiento de un Mecanismo de Consultas en Materias de Interés Mutuo, Méxi­ co se convirtió en Observador de la lea en abril de 2006. En esa dinámica, el 19 de octubre de ese mismo año, nuestro país y la organización regional firmaron un Acuerdo para el Estableci­ miento de un Fondo Mexicano de Cooperación Internacional para el Desarrollo, con el objetivo de implementar proyectos de cooperación en materia económica, científica, técnica, cultural y educativa.

Fuente: https://www.sre.gob.mx/revistadigital/images/stories/numeros/n82/fajer.pdf

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