Juntos venceremos
martes 16 de julio de 2024

Hossam al-Abbar, miembro del consejo de la provincia de Nínive anunció el martes que más de mil quinientos integrantes del grupo terrorista ISIS, incluyendo varios de sus líderes más importantes, han huído de Mosul ante la ofensiva de la coalición internacional.

ENLACE JUDÍO MÉXICO – En las últimas horas, la coalición lanzó un ataque coordinado tras el cual lograron quitar a ISIS el control de varias poblaciones estratégicas cercanas a la ciudad, entre ellas Shura, en donde se reportó la ejecución de 17 integrantes del grupo terrorista capturados tras la batalla en el campo cercano de Qayyarah, que se encuentra entre las zonas liberadas.

Una fuente en la ciudad informó que varios miembros de ISIS se rasuraron la barba, se quitaron el uniforme y se disfrazaron de civiles ante la inminencia de la llegada de las fuerzas de la coalición a Mosul. Se reporta que quienes van huyendo se dirigen a la ciudad de Raqqah, en Siria, último bastión de ISIS.

Mientras tanto, la ONU calcula que el número de refugiados civiles llegará al millón, y ya se preparan los campos para recibirlos. Uno de ellos se está construyendo en Monte Baashiqah, a 30km al noreste de Mosul, también se han seleccionado cinco lugares adicionales para establecer otros campos: Jambur, Hatarah, Tal Mus, Zilkan y Hassan Sham. La mayoría de estos lugares se encuentran en zonas liberadas del control de ISIS.

El alcalde de Zilkan, apenas a 30 km de Mosul, en donde se espera a 10 mil refugiados, apunta que los campos estarán listos en su totalidad en menos de un mes.

Según reporta CNN, los soldados apostados en la línea kurda al norte de Irak, reciben noche a noche a grupos de refugiados, hombres mujeres y niños, que van huyendo de la tiranía del grupo extremista islámico. Para llegar a este punto, familias enteras han tenido que caminar la noche entera, con mucha frecuencia atravesando campos minados, y puestos de control de ISIS. Sin embargo, hacer el viaje de día es mucho más arriesgado, ya que la temperatura llega hasta los 45 grados centígrados y hay francotiradores escondidos en las montañas.

Sin embargo, el peligroso viaje vale la pena, dice uno de los refugiados que logró llegar: “Te matan si no ayunas. Te matan si no rezas. Matan a las mujeres si muestran el rostro. No tienen ninguna otra solución más que matar. EL único castigo es la muerte: no hay cárceles, no hay multas, sólo ejecuciones. Muerte, muerte, muerte”.

Aunque los soldados kurdos, conocidos como peshmerga, dan la bienvenida a todos los que llegan al frente, se siente mucho nerviosismo cada que alguien llega, especialmente si se trata de hombres, ya que no pueden estar seguros de que se trata de refugiados inocentes o de militantes de ISIS con chalecos explosivos o armas.

A todos los hombres que se acercan se les ordena que se desvistan y se arrodillen. Algunos soldados les apuntan mientras otros se les acercan haciendo preguntas, mientras otros revisan sus identificaciones y sus celulares buscando mensajes o imágenes que indiquen simpatía hacia ISIS.

Quienes pasan los controles de seguridad son enviados en autobuses a una base cercana, donde esperan a ser trasladados a uno de los campos de refugiados. Aunque se espera que Mosul caiga antes de fin de año, es posible que la ciudad quede completamente destruida antes de ser recuperada.

Fuentes: Iraqi News, Rudaw.net, CNN

En la Convención Nacional Demócrata, el ex presidente estadounidense Bill Clinton presenta a su esposa Hillary Clinton como una fuerza dinámica de cambio con una larga historia de logros en Oriente Medio.

ESTI PELED PARA AGENCIA DE NOTICIAS ENLACE JUDÍO MÉXICO – “Ella sigue siendo el mejor agente de cambio que he conocido,” manifestó Clinton tras la nominación oficial de su esposa como la candidata a la presidencia del Partido Demócrata.

El ex presidente dijo a la convención del Partido Demócrata en Filadelfia que Hillary Clinton es “un líder natural” con un sentido de responsabilidad incorporado.

“Hillary está especialmente calificada para aprovechar las oportunidades y reducir los riesgos que enfrentamos,” indicó.

Refiriéndose al desempeño de su esposa en el Senado, Clinton recordó que sus primeros días fueron dominados por los atentados del 11 de septiembre de 2001 y destacó su contribución en la Comisión de Servicios Armados del Senado.

El ex presidente agregó que la actual candidata demócrata ha protegido los intereses norteamericanos, y ha jugado un papel decisivo en la lucha contra el terrorismo y los derechos humanos.

“Como secretaria de Estado, trabajó arduamente para la aprobación de sanciones contra el programa nuclear de Irán, y consiguió el apoyo de Rusia y China para ello,” afirmó.

“Su equipo negoció el Nuevo Tratado START con Rusia para reducir las armas nucleares y restablecer las inspecciones. Finalmente dos tercios del Senado votó para ratificar el tratado gracias a su trabajo.”

“Hillary voló toda la noche desde Camboya a Oriente Medio para conseguir un alto al fuego entre Israel y Hamas en Gaza y proteger la paz de la región”, señaló Clinton.

“Ella respaldó la decisión del presidente Obama de perseguir a Osama bin Laden. Formó un equipo para luchar contra los terroristas en línea y creó un nuevo esfuerzo global contra el terrorismo.”

Anteriormente, Hillary Clinton fue proclamada candidata por el Partido Demócrata para las elecciones del 8 de noviembre, recuperándose de la derrota de 2008 en su primera carrera a la Casa Blanca para convertirse en la primera mujer que representará a uno de los principales partidos políticos de Estados Unidos. Tras una intensa batalla frente al senador Bernie Sanders durante las elecciones primarias de cada Estado, Clinton ahora enfrentará al candidato republicano Donald Trump.

Bill Clinton dijo a la convención en el discurso de apertura que Hillary ha sido una activista a favor de la justicia social desde que ambos estudiaban en la Facultad de Derecho. Recordó como ella brindó servicios de asesoría legal a personas con bajos recursos y se infiltró para exponer a una escuela segregacionista en Alabama en la década de 1970.

Bill Clinton dijo que los republicanos encabezados por Trump habían hecho de Hillary “una caricatura”, pero que en realidad es muy distinta a la imagen que pretenden crear de ella.

“Ellos están compitiendo contra una caricatura. Las caricaturas son bidimensionales, son fáciles de absorber. La vida en el mundo real es complicada y el verdadero cambio es difícil, muchos incluso piensan que es aburrido,” señaló.

Luego, dirigiéndose directamente a la multitud, agregó entre ovaciones y aplausos: “Bien por ustedes, porque el día de hoy han nominado a la verdadera Hillary.”

Bill Clinton, de 69 años y presidente entre 1993 y 2001, dejó el cargo con altos índices de aprobación y es conocido como uno de los oradores políticos más potentes del país.

Fuente: Haaretz

Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudíoMéxico

IRVING GATELL PARA AGENCIA DE NOTICIAS ENLACE JUDÍO MÉXICO – Todo parece indicar que el conflicto es inevitable; en un extremo, la vieja Europa, la derechista, la xenófoba y racista, espera pacientemente su turno para despertar; en el otro, los musulmanes extremistas siguen invirtiendo tiempo, esfuerzo y vidas humanas para provocar el choque de civilizaciones. Enfrentamiento que no se va a dar en los campos de batalla del Medio Oriente, sino en los trenes, centros comerciales, restaurantes y avenidas transitadas de Europa.

La reciente ola de ataques en Europa (concretamente, en Francia y Alemania) representan un panorama ominoso por varias razones.

La más evidente es la absoluta decisión por parte de los musulmanes extremistas a hacer que explote el conflicto. La menos visible es la obsesión europea por no admitir que existe ese problema con el Islam integrista.

¿Qué es lo que está pasando en cada sector extremo?

Después de la II Guerra Mundial, la cultura europea llegó al punto donde por fin asimiló que la violencia era un recurso completamente nocivo. La vieja idea nacionalista de que a todos los “extranjeros” había que mantenerlos lejos a punta de balazos, o incluso someterlos, quedó atrás; la antigua tara cultural de que “las guerras purifican a la sociedad” parecía superada. Esta convicción generalizada se intensificó después de la desastros guerra civil en la ex-Yugoslavia durante la última década del siglo XX, y pareció definir la ruta a seguir: la integración europea no sólo en lo comercial (que para entonces ya funcionaba), sino también en lo político (con un Parlamento común) y lo económico (por medio del Euro). Los sectores de la derecha nacionalista y recalcitrante parecían abrumados, controlados y disminuidos lo suficiente como para que no volvieran a causar problemas.

Pero esa fue la época en la que, justamente, empezó el error con los inmigrantes musulmanes. En ese afán “tolerante”, “democrático” y “multiculturalista” europeo, se le permitió a miles, luego a decenas de miles, más adelante a centenas de miles y actualmente a millones de inmigrantes, vivir al margen de la cultura europea y, sobre todo, de sus valores democráticos y legales. En cambio, pudieron establecer ghettos en donde reconstruyeron todos los vicios políticos, sociales y religiosos de los lugares de donde habían huido.

El primer gran ataque del Islam Salafista (sunita extremista) no tardó en llegar: el 11 de Septiembre de 2001 se cargaron las Torres Gemelas de Nueva York, y con eso se planteó el primer round entre dos extremismos: el de Osama bin Laden contra el de George W. Bush.

Europa no se vio directamente afectada en ese momento, pero esa pretendida tranquilidad no duró demasiado: vinieron los ataques en los trenes de España (11 de Marzo de 2004) y Londres (7 de Julio de 2005). Desde entonces, Europa tenía que haber entendido que la Yihad pronto los iba a alcanzar, y tenía que haber tomado precauciones no nada más en sus servicios de inteligencia, sino en la persecución de sospechosos y extremistas, lo mismo que en la educación de sus ciudadanos para saber cómo enfrentarse a una ola de terror.

Pero no. No hizo nada. Apostó por la estrategia de Chamberlain, catastrófica y condenada al fracaso.

En 1938, cuando Chamberlain todavía marcaba la diplomacia europea con un estilo “políticamente correcto” y “honorable”, su decisión fue cederle a Hitler los Sudetes en Checoslovaquia y Austria entera, para así “calmar” a los alemanes.

Falló miserablemente, y por ello pasó a la Historia como un miserable incompetente que no quiso ver la dimensión del riesgo que había en el Nazismo.

La conducta posterior de Hitler fue la más lógica: si exigió algo irracional y desmedido, pero de todos modos Chamberlain cedió por miedo (porque sólo fue eso: vulgar y rudimentario miedo), pudo seguir pidiendo cosas irracionales y desmedidas. Y luego –como sucedió con el caso de Polonia– ya ni siquiera pedirlas; tomarlas por la fuerza.

Lo increíble es que apenas tres cuartos de siglo después, los europeos ya estuvieran inmersos otra vez en el mismo error. En el mismo miserable error.

Esta vez, el problema fueron los palestinos. Vinieron a convertirse en el pretexto para que Europa sublimara su añejo y milenario antisemitismo (entiéndase: judeofobia), esta vez disfrazado de “corrección política” presentada bajo el traje con corbata de moñito llamado “defensa de los derechos del pueblo palestino” (algo que no les preocupaba antes de 1967 porque ni siquiera existía un grupo llamado “pueblo palestino”).

La dinámica siempre fue la misma: los ataques eran palestinos, las exigencias y presiones eran contra Israel.

Incluso, se llegó al absurdo de oficializar en el discurso diplomático internacional la irracional idea de que “todos los problemas del Medio Oriente son consecuencia del conflicto israelí-palestino, y entrarán en una fase de solución cuando las legítimas demandas del pueblo palestino sean resueltas”.

Fue una estrategia perfecta para la indolencia suicida europea. Así, mientras los primeros radicalismos islámicos crecieron primero al amparo de la Revolución Islámica iraní, y luego en el entorno del Salafismo (sunismo radical) de Al-Qaeda y finalmente del Estado Islámico, la diplomacia europea mantuvo su sesgo tradicional: el problema es Israel y sus planes de construir 800 casas. Según esta retorcida lógica, eso, en una especie de efecto mariposa de proporciones cinematográficas, ocasiona que un musulmán se forre en explosivos y reviente a decenas de personas en una estación de tren en Europa. ¿Por qué? No sabemos, pero es lo “políticamente correcto”.

Sorprendentemente, es una situación que no ha cambiado. Apenas en estos días, la abogada inglesa Jenny Tongue, del Partido Demócrata, expresó públicamente que “Israel es la causa principal del auge del terrorismo islámico en todo el mundo”.

La obsesión insana no sólo no se ha controlado, sino que ha contagiado al que en otros tiempos fue el mayor aliado de Israel en el mundo: los Estados Unidos. La postura del Partido Demócrata es cada vez más descaradamente anti-israelí y pro-palestina. El propio Bernie Sanders –un típico judío “anti-judío”– no tiene empachos en señalar que, en resumidas cuentas, hay que fastidiar a Israel. En plena guerra contra los terroristas de Gaza, John Kerry intentó imponer en 2014 el pliego de exigencias de Hamas, lo cual significaba que Israel tenía que rendirse incondicionalmente en una guerra que no había provocado y que además estaba ganando.

El propio Barack Obama se hizo parte de esa tendencia anti-israelí. Sus condolencias y condenas por los ataques contra israelíes siempre llegan tarde y a regañadientes, incluso cuando las víctimas son judeo-estadounidenses. Siempre ha sido más veloz y enérgico para protestar por los planes urbanísticos israelíes que por los atentados terroristas palestinos.

¿Cuál es la lógica en esta conducta?

En estricto, es imposible saberlo a ciencia cierta. Es demasiado irracional como para conceder que haya una lógica. Lo más verosímil es admitir que siempre estuvo, como trasfondo, el viejo tufo del antisemitismo europeo (una tara cultural arraigada durante más de 1500 años, que no iba a desaparecer sólo porque los europeos se dieran cuenta de que el Holocausto fue el peor crimen de la Historia). Pero parece que también existió ese intento fallido de pragmatismo político de la escuela de Chamberlain: caerle bien al terrorista agresivo para que no se meta con uno. O, como lo dijo Netanyahu, darle más dientes al tiburón esperando que después de eso deje de comportarse como tiburón.

Pero fallaron. Los palestinos –y detrás de ellos, cualquier cantidad de grupos terroristas islámicos– sólo siguieron la escuela de Hitler: si cometes una barbaridad y los europeos te premian, te conscienten e incluso todavía la cargan contra Israel, entonces es una autorización para cometer más barbaridades. ¿Por qué? Porque dieron un síntoma de debilidad.

Y los síntomas continúan: la obsesiva corrección política europea y estadounidense (demócrata, concretamente) en no hablar de “terrorismo islámico”.

Acabamos de presenciar dos ejemplos patéticos. En Alemania, el gobierno quizo vender la idea de que el atentado contra los presentes en un centro comercial en Ansbach fue cometido por un joven alemán de origen iraní, depresivo, que llevaba un año planeando el atentado, y que estaba molesto con sus amigos por sentirse discriminado. Error. Craso error, porque en estos tiempos es imposible frenar el flujo de la información: ahora se sabe que el joven no era de origen iraní, sino un sirio pro-turco e islamista, que incluso grabó su advertencia de que “se vengaría de Alemania” y juró lealtad al Estado Islámico.

En el otro continente, en la Convención del Partido Demócrata (marcada de entrada por un escándalo de corrupción para favorecer a Clinton por encima de Sanders) no se hizo ninguna mención al problema del terrorismo. El asunto, para la Convención Demócrata, simplemente no existe.

Tiene cierta coherencia con la política sistemática de Obama, que ante un ataque perpetrado por un musulmán integrista, inmediatamente apoya la versión de que “no están claros los motivos del ataque”, y se hace todo un despliegue mediático en el que nunca se usan las palabras “terrorismo” e “islam”. Todo lo contrario a cualquier ataque perpetrado por gente blanca contra gente negra, que de inmediato es definido como “ataque de odio racial”. Pareciera que la correción diplomática que busca evitar que los musulmanes se ofendan no aplica para la gente caucásica blanca.

El resultado final es el que cualquiera tenía que haber previsto: el Islam radical ha entendido la debilidad occidental, y sigue atacando. ¿Por qué se va a detener, si en términos simples y sencillos nadie le está dando razones para hacerlo? Los bombardeos en Siria e Irak contra las posiciones del Estado Islámico no son una estrategia adecuada. De hecho, es una estrategia que ha fallado sistemáticamente desde que empezaron los conflictos contra el extremismo islámico, en 1979.

El único país que ha tenido éxito en el control del terrorismo es Israel. Para desgracia de Europa, ha sido mediante estrategias frecuentemente señaladas como “estorbo para el proceso de paz” o “apartheid” o “violación a los derechos humanos de los palestinos”. Por ello, en su afán de mantener contentos a los musulmanes –especialmente a los más violentos– Europa se ha decantado por la otra opción, la de Chamberlain: ceder. Y, de paso, exigirle a Israel que también ceda.

Las consecuencias son evidentes: los extremistas islámicos están incrementando sus ataques terroristas en Europa. Y lo están haciendo del modo que más afecta: ya no se trata de ataques estrambóticos como la matanza en el Bataclán o el camión que se lanza contra los espectadores de los festejos del Día de la Bastilla, sino ataques pequeños, imposibles de prever y menos aún de evitar para las ineficientes policías europeas. El resultado es inevitable: la gente ahora vive con pánico. No importa que sean ataques “pequeños” que sólo dejan un para de muertos, porque nadie quiere ser uno de esos dos muertos.

Todo ello ha servido como gasolina gratuita para la otra Europa, la que lleva más de 70 años durmiendo, la derechista, la nacionalista, la xenófoba, la que no se toca el corazón para recurrir a la violencia como estrategia para “resolver los problemas” (aunque toda la experiencia humana haya demostrado que así no se solucionan las cosas; qué importa, si el análisis de la Historia no se le da a este tipo de gente).

En los procesos electorales de los últimos tres años, los partidos de derecha (como el Frente Nacional de Marion LePen) han ganado poco a poco más espacio y más influencia. En Inglaterra se acaban de anotar su primer gran éxito al triunfar en un referendum e imponer la línea nacionalista y provocar que Inglaterra salga de la Unión Europea. Y todo parece indicar que será en Estados Unidos donde ganen su siguiente gran round, toda vez que Trump parece imposible de detener en su ascenso en las preferencias electorales.

Lo desconcertante del caso es que esto es justamente lo que los extremistas islámicos quieren. A eso es a lo que le están apostando: a que Europa quede otra vez bajo el control de los nacionalistas de derecha. ¿Por qué? Porque quieren la guerra.

Los militantes de ISIS, Al-Qaeda, Hamas, Hizballá, Jihad Islámica, Boko Haram y otros grupos similares saben que la “guerra santa” no se va a ganar con atentados en restaurantes. Eso sólo sirve para provocar miedo. Por lo tanto, eso sólo es parte de una estrategia cuyos objetivos son mayores.

¿Qué es lo que se busca? La confrontación total, abierta, la guerra sin controles ni tapujos.

¿Para qué? Sonará a caricatura de ratones de laboratorio, pero es para “conquistar al mundo”. En el ideario religioso de los extremismos islámico y cristiano, es necesario un Apocalipsis para que venga la Era Mesiánica.

Curiosamente, cristianos fundamentalistas y musulmanes extremistas abrigan con gozo la misma esperanza. La única diferencia es que los musulmanes extremistas se sienten obligados a provocar esa guerra final y devastadora, y los cristianos fundamentalistas abrigan con gozo la convicción de que ellos no tienen que provocar esa guerra, porque la van a provocar los musulmanes extremistas.

Pero ambos, en el fondo de su corazoncito, se regodean con la convicción de que después de eso viene el Mahdí o regresa Jesucristo. Por eso hay que ir a la guerra.

En Europa y América hay amplios sectores que se niegan a aceptar el factor religioso como detonante de esta crisis. Apelan –con ese tufo pseudo y post-marxista– que la religión sólo es un pretexto, y que los verdaderos intereses son económicos (antes era eso del petróleo; hoy, dada la crisis de precios en el sector, han vuelto más ambiguo el argumento). Y, cuando se puede o lo amerita la ocasión, insisten en que el problema es que Israel va a construir 800 casas en Jerusalén.

En ese panorama, ¿por qué habrían de cambiar su estrategia los extremistas religiosos islámicos? Nadie en el mundo parece decidido a obligarlos a cambiarla, y además les está funcionando: la guerra está a la vuelta de la esquina. Es cuestión de tiempo para que en Europa se impongan los grupos de derecha. Ellos no ofrecen, en realidad, ninguna solución a los problemas. Pero llevan una ventaja: por lo menos se atreven a hablar de ellos. No falta mucho para que la mayoría de los votantes confunda una cosa con la otra, crea que por el hecho de decir abiertamente que la inmigración musulmana a Europa se ha convertido en un problema, ya pueden solucionarlo.

En realidad, no hay solución. El fracaso de los gobiernos “multiculturales” europeos nos ha llevado al punto donde parece que la guerra es inevitable. El fracaso todavía peor de las ideologías progresistas y de izquierda que han anestesiado a los gobiernos y importantes porcentajes de la población, para convertirlos en miopes incapaces de ver la realidad, ha causado estragos que en este momento ya se antojan irremediables.

No será una Tercera Guerra Mundial. No van a ser países contra países, coaliciones contra coaliciones. En realidad, van a ser un cúmulo de guerras civiles –más parecidas a la guerra civil en la ex-Yugoeslavia– en la que en cada país se confrontarán europeos nativos contra inmigrantes musulmanes. El resultado es, en realidad, fácil de prever: una masacre de musulmanes. Se habla mucho de que Europa “se está islamizando”, pero el Islam todavía están muy lejos de tener una ventaja real. En Francia, el país con más musulmanes, apenas son un 6%. Están muy lejos de tener posibilidades reales de victoria. El pronóstico más verosímil es un nuevo Holocausto, esta vez de musulmanes. Y, al igual que en el Holocausto judío, los nacionalistas europeos no van a preguntar quién está feliz siendo europeo y correctamente asimilado a la cultura y las leyes de Europa. Había miles y miles de judíos en esa condición hacia 1938, y el Holocausto de todos modos los sentenció a muerte.

¿Por qué lo hacen los musulmanes extremistas, si sus posibilidades de ganar esta “guerra santa” son, objetivamente hablando, nulas?

Por fanatismo religioso. Porque están seguros que D-os les va a dar la victoria porque son “santos combatientes”.

Lo peor del caso es que después de la guerra no vendrá el Mahdí ni regresará Jesucristo. Lo único que quedará como resultado será otro penoso período de varios años para hacer el recuento de los daños e intentar entender qué carambas sucedió.

Al final, la respuesta será la misma que Europa se viene reptiendo siglo tras siglo después de sus grandes guerras: no aprenden de la Historia.

Mientras tanto, todavía es posible anesteciar la conciencia diciendo que el problema es que Israel construye casas en Jerusalén, o que pone a los palestinos bajo tanta tensión que los guerrilleros espontáneos del Estado Islámico no tienen más remedio que forrarse en explosivos para ir a reventarse frente a un restaurante en Alemania.

Por eso se han ganado, pulso a pulso, la guerra que se avecina. Si atendemos a las lecciones de la Historia, terminada esa guerra los europeos se lamerán sus heridas, regresarán a su rutina, y luego olvidarán la lección hasta que, un siglo más adelante, la Historia los vuelva a alcanzar y atropellar como suele hacerlo: sin piedad.

RICHARD A. CLARK
Unidades militares rusas y los terroristas de ISIS están luchando y matándose unos a otros en Siria, pero, irónicamente, los líderes de Rusia e ISIS podrían querer ambos el mismo candidato en la elección presidencial de Estados Unidos. Por otra parte, ambos podrían estar en posición de influir hasta cierto punto en el resultado. Estas dos fuerzas extranjeras pueden ayudar a decidir quién será el próximo presidente de Estados Unidos.

SILVIA SCHNESSEL PARA AGENCIA DE NOTICIAS ENLACE JUDÍO MÉXICO – Para Vladimir Putin, la elección de Donald Trump puede poner en peligro la alianza militar de la OTAN. Trump ha dicho que EE.UU. no defendería automáticamente a sus aliados del tratado y que podríamos retirar nuestras fuerzas de Europa y Asia. Este debilitamiento del compromiso de Estados Unidos con la OTAN se produce en un momento en que la alianza militar trata de disuadir a Rusia de la amenaza de anexarse las naciones del Báltico, como hizo en la guerra de Crimea.

Para ISIS, la elección de Trump les ayudaría a validar la afirmación del grupo de que EE.UU. está en guerra con el Islam. Esa narrativa ha sido una herramienta poderosa para ISIS en el reclutamiento de personas para que se unan a sus filas y cometan ataques terroristas.  Las observaciones y propuestas anti-islámicas de Trump podrían, contra toda lógica, fortalecer al grupo terrorista.

Las organizaciones de inteligencia rusas parecen haber hackeado el Comité Nacional Demócrata y el Departamento de Estado. Podemos suponer que también han llegado a las redes de la Fundación Clinton y la familia Clinton. Las recientes filtraciones selectivas de correos electrónicos de la DNC pueden ser sólo el comienzo de un goteo constante de revelaciones embarazosas destinadas a perjudicar a Clinton en las elecciones.

ISIS ha demostrado su capacidad para llevar a cabo ataques terroristas o matanzas de lobo solitario en Oriente Medio, Estados Unidos y Europa, incluyendo los eventos temporizados a fechas específicas, como el Día de la Bastilla de Francia.

¿Un gran ataque terrorista en EE.UU. en octubre convencería a algunos votantes de la necesidad de un Presidente “fuerte” y “anti-musulmán”? Donald Trump, como candidato de la ley y el orden, parece estar posicionándose para beneficiarse electoralmente de tal evento.

Nada de esto quiere decir que el candidato republicano haya buscado ni querría la ayuda de Putin o ISIS. De hecho, los partidarios de Trump probablemente no están de acuerdo con el análisis que sugiere que Putin e ISIS están a favor de él. Sin embargo, ni Trump ni Clinton, ni tampoco el gobierno de Estados Unidos, son capaces de impedir la influencia extranjera en las elecciones de este año. Es probable que Rusia ya esté en posesión de un tesoro de correos electrónicos y documentos que pueden ser filtrados de forma selectiva en el momento oportuno. ISIS ya puede tener pequeños grupos de sus seguidores, o simplemente lobos solitarios, en EE.UU. en espera de una señal para realizar ataques terroristas aquí.

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Para ISIS, la elección de Trump les ayudaría a validar la afirmación del grupo que los EE.UU. está en guerra con el Islam.

Como hemos visto en repetidas ocasiones, usando armas de fuego y explosivos obtenidos con facilidad, o simplemente grandes camiones, algunas personas pueden matar a muchos con poco o ningún aviso.

Tanto Putin como ISIS controlan el momento de cuando actuar para influir en las elecciones. Hay personas, tanto en el gobierno ruso como en el grupo terrorista que entienden a los EE.UU. y nuestra política también. Saben que una filtración o un incidente terrorista oportuno, a pocos días del fin de la campaña, puede hacer oscilar temporalmente los votos suficientes para hacer la diferencia en una campaña cercana.

Más tarde, después de una reflexión, los votantes pueden pensar de manera diferente, pero las elecciones ya habrán ocurrido.

Del mismo modo, si Trump no es elegido, podría sorprender a Putin y / o ISIS con sus acciones. En realidad no podemos saber lo que hará. Lo que sí sabemos es que, por primera vez en décadas, las elecciones de Estados Unidos podrían decidirse por acciones adoptadas para conseguir el resultado por enemigos de los Estados Unidos.

Clarke, presidente del Instituto de Oriente Medio, es el ex zar de la lucha contra el terrorismo de la Casa Blanca (1993-2001).

Fuente: New York Daily News – Traducción: Silvia Schnessel – Reproducción autorizada con la mención: ©EnlaceJudíoMéxico

JENNI FRAZER
Un texto litúrgico único, “traducción de una traducción”, descubierto por académicos en una colección de Manchester, suscita especulación de que los judíos religiosos estuvieron en Inglaterra antes de lo que se pensaba

SILVIA SCHNESSEL PARA AGENCIA DE NOTICIAS ENLACE JUDÍO MÉXICO – Un académico británico ha descubierto una extraña traducción escrita a mano de un Sidur, o libro de oraciones, en una colección en una biblioteca de Manchester – y pistas en un punto del volumen de una presencia poco conocida de judíos en Inglaterra en el siglo 17.

En una presentación reciente en la Biblioteca Rylands, el Dr. Aron Sterk reveló los resultados de casi un año y medio de investigación desde que emprendió la catalogación de una colección de libros y manuscritos del siglo 19 al 20 de un líder de la comunidad judía en febrero de 2015.

El descubrimiento premio de Sterk es un doble rompecabezas. Se trata de una traducción al inglés de una versión española del Sidur hebreo. Y, a causa de lo que no contiene, él cree que fue casi con toda seguridad utilizado por una mujer como su libro de oraciones diario – y esa mujer puede incluso haber sido una convertida al judaísmo.

Sterk, quien obtuvo un doctorado en estudios judíos en la Universidad de Manchester y ahora es investigador en la Universidad de Lincoln, estaba revisando documentos en la Biblioteca John Rylands de la Universidad de Manchester. El edificio neo-gótico, que se abrió al público en 1900, cuenta con una colección de clase mundial, que va desde manuscritos medievales cristianos a la reconocida Hagadá Rylands, que se cree que fue escrita en la Cataluña a mediados del siglo 14.

El interés especial de Sterk es la historia de los judíos de España y Portugal, los emigrantes de Ámsterdam que formaron las congregaciones sefardíes más tempranas en Inglaterra después que Oliver Cromwell readmitiera a los judíos en 1656. Pero algunos académicos creen que hay evidencia de que antes de 1655 había una comunidad judía establecida en Londres – comerciantes de habla hispana que cotizaban en bolsa, pero mantuvieron su religión en privado.

En 1954 la Biblioteca Rylands adquirió una serie de manuscritos y libros impresos de la colección del doctor Rabino Moisés Gaster (1856-1939). Gaster sirvió como Jajam (Presidente rabino) de los judíos de España y Portugal en Gran Bretaña de 1887 a 1919.

rabino moisés gaster

El rabino doctor Moisés Gaster fue el Haham de los judíos de España y Portugal de Gran Bretaña desde 1987/19. (Wikimedia Commons)

Y fue en la colección Gaster que Sterk encontró una curiosidad – “una traducción de una traducción”.

Según ha explicado, “a mediados de la década de 1550, en Ferrara, Italia, los judíos marranos que habían huido de España después de la Inquisición pudieron, gracias al Duque de Ferrara, referirse al judaísmo y vivir abiertamente como judíos”.

Lo que se conoce como la Biblia de Ferrara, en español, fue impresa entonces, y, entre 1552 y 1556, también se imprimieron una traducción del Sidur al español y un segundo volumen para Rosh Hashaná y Iom Kipur.

Los judíos marranos habían perdido en gran parte su comprensión del hebreo y por lo tanto necesitaban las oraciones en ladino español. Y durante los siguientes 200 años más o menos, esta traducción al español fue reimpresa regularmente para el uso de los judíos sefardíes en Europa.

“Esta traducción”, dice Sterk, “fue impresa por docenas en diferentes ediciones, producidas principalmente en Ámsterdam. De hecho, los judíos de España y Portugal estaban tan encariñados con esta traducción que sus oraciones españolas ocuparon un segundo lugar en la santidad solamente detrás del hebreo”.

“Aparte de una edición no autorizada impresa por un tal Joseph Messias en 1721 que fue reprimida rápidamente por la sinagoga [Bevis Marks] [sólo queda una copia ahora en Oxford], no se imprimió en Inglaterra una edición del Sidur hasta 1740, la de Jajam Isaac Nieto”, dijo. (La edición Messias fue publicada sin el permiso de los ancianos de la congregación). “Una traducción no autorizada en inglés apareció en 1771 en Londres y una traducción del libro de oración de Yom Kipur se imprimió en Nueva York en 1766, pero la primera traducción autorizada en inglés no apareció hasta 1836”.

El Dr. Aron Sterk descubrió el libro de oraciones en la Biblioteca Rylands en Manchester. (Cortesía)

El Dr. Aron Sterk descubrió el libro de oraciones en la Biblioteca Rylands en Manchester. (Cortesía)

Así pues ¿qué fue lo que Sterk encontró en la colección Rylands? Es una traducción al inglés de la versión española del Sidur, cuidadosamente escrita a mano y copiada – pero casi con toda seguridad, ya que está llena de errores – por alguien que no era judío.

Él cree que el Sidur Rylands en inglés es uno de los cuatro ejemplares de la traducción de la versión española, probablemente impresos entre 1700-1734.

“Dos de estas copias ya no están disponibles. Una de la que se tenía constancia en el siglo 19 ha desaparecido por completo, la segunda está en manos de un coleccionista privado”, dijo.

Una tercera copia fue identificada (también por Sterk) sólo a principios de este año en los registros de la sinagoga más antigua de Gran Bretaña, Bevis Marks, conservada en el Archivo Metropolitano de Londres.

El Sidur, dice Sterk, “es muy inglés de aspecto y está muy bien encuadernado. Tiene una hermosa encuadernación en cuero de Marruecos negro y dorado, con bordes dorados en las páginas, un precioso marcador de páginas de seda verde y carmesí y papel de guardas de oro ”de brocado con un diseño floral en relieve. El libro ha sido escrito a mano por un escritor profesional en un letra cursiva con los títulos en gótica”.

Pero tiene errores.

“Lamentablemente, el escritor no era judío y no estaba familiarizado con lo que escribía”, dice Sterk. “Comete errores con frecuencia; en un momento escribe ‘hannukak’ por hannukah, en la página opuesta donde lo tiene bien!”

La escritura es típica de la época, usando la letra “f” en lugar de “s” por lo que la palabra “blessed” (bendito) aparece como “blefsed”. Pero Sterk dice que el libro “obviamente estaba pensado como un objeto precioso y, evidentemente, ha sido muy usado”.

Su característica más distintiva, sin embargo, es lo que se omite: No tiene los preparativos para la oración, no hay bendiciones para el Talit (manto de oración) y los tefilín (filacterias), no hay oraciones comunales o servicios como havdalá, Kidush, Birkat Hamazón, etc. Y, lo más revelador, no hay Kadish (oración de duelo) u otra de los devarim shebikdushá, las secciones del servicio que requieren un quórum de diez hombres judíos. De acuerdo con Sterk, el libro sólo tiene sentido si se destina al uso de una mujer.

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Interior de la Sinagoga de Bevis Marks, tomada de la galería. (Blake Esdras)

Sin embargo, mientras que el libro en sí puede datar de principios del siglo 18, Sterk cree que la traducción se basa en una edición mucho más antigua del libro de oraciones español, tal vez incluso se remonte a poco después de la primera edición de Amsterdam en 1612.

“Tiene variaciones en la traducción que sólo podrían haber llegado desde el primer Sidur español”, dice.

Es cierto que había suficientes judíos viviendo en Inglaterra antes de la época de Cromwell como para justificar que haya una traducción al inglés del Sidur disponible. Sterk observó que en 1661 un informante judío de la Inquisición en Madrid, que se hace llamar Francisco Domingo de Guzmán, dio los nombres de unos 5.000 judíos que vivían en el norte de Europa en la década anterior. Incluían una lista de los que vivían en Londres.

“Entre los nombres de Londres están Yda Montagu y Juana (Joan?) Arri, ambos descritos como “inglesa de Nación“ – ‘de la nación inglesa’ “, dice.

Diez años antes, en 1641, el diarista John Evelyn visitó Leiden, en los Países Bajos, donde se encontró con un “judío de Borgoña” que había “traducido libros de devoción para su esposa apóstata de Kent'”.

Si la traducción detrás de los textos de Bevis Marks y las copias de Rylands realmente fue hecha por el Judio de Borgoña para su esposa de Kent, y si su nombre pudo haber sido Ida o Joan son materia de especulación, dice Sterk.

“Pero de lo que no cabe duda es que estos dos libros muestran que una mujer judía usaba una traducción al inglés del Sidur en los primeros años del siglo 18 – tal vez incluso antes de la readmisión de los judíos a Inglaterra – al menos 30 a 40 años antes de lo que generalmente se cree que es la primera traducción al inglés de la liturgia completa de la sinagoga”, dice Sterk.

Es un trabajo de investigación y especulación informada de una historia agradable y retorcida. Es probable que los sidurim de Bevis Marks y Rylands permanezcan donde están, pero la tercera copia, la que estaba en manos de un coleccionista privado, se ha vendido recientemente en Christie en Nueva York – por $ 40.000.

Seguramente ya comenzó la caza por el cuarto ejemplar faltante, que desapareció en el siglo XIX

Fuente: The Times of Israel – Traducción: Silvia Schnessel – Reproducción autorizada con la mención: ©EnlaceJudíoMéxico

Se inaugura en Falcón, Venezuela, el Museo Alberto Henriquez de Coro -Casa Senior de Coro- y se conectan vía satélite con el presidente de Venezuela para enseñarle retratos deun antepasado judío. Contiene vídeos.

P HUERGO CASO PARA AGENCIA DE NOTICIAS ENLACE JUDÍO MÉXICO :

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El pasado día 26 de julio, la gobernadora del estado de Falcón,  doña Stella Lugo,  a través de una conexión por satélite con el conocido programa televisivo Contacto con Maduro, inauguró el museo Alberto Henríquez de Coro,  en el mismo lugar en el que se hallaron recientemente los restos de un antiguo mikve: Coro está declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Cultura y la Educación (Unesco).

Asistieron al acto, personalidades judías de Venezuela, como el rabino Samuel Garzón

Además del antiguo mikve recién descubierto, se conserva en el museo el  retrato y  parte del mobiliario que usó un antepasado del presidente venezolano, Salomón Levy Maduro, sefardí venido desde Holanda a la isala de Curazao, Antillas Holandesas, de donde proviene la mayor parte de la población judía de Coro. Nacido en Coro el 23 de octubre de 1873. Salomón Levy Maduro tuvo 6 hijos, y su vida transcurrió ente Curazao, Coro y Caracas; se tituló en la licenciatura de profesional dentista en 1910. Levy Maduro ejerció su profesión durante 54 años en la llamada Casa Senior, actual museo Alberto Henríquez. Falleció en Coro el 11 de mayo de 1964.

El presidente Maduro agradeció la recuperación de este patrimonio cultural para Venezuela y la sorpresa recibida. “Esta foto de los Maduro que llegaron por la vía de Holanda, luego de Curazao, y más tarde por Falcón, Coro, para formar parte de nuestra Venezuela”  Saludó a la comunidad judía de Venezuela, con la que no siempre ha habido buenas relaciones, diciendo : “Siempre pidiendo en oración a nuestro Dios la mayor unión ecuménica de todos los que creemos en un solo Dios; en el poder de Dios, para darnos la gran creación de la paz, del amor, de la prosperidad. ¡Pidamos siempre juntos en una sola oración por la paz, la prosperidad y el amor de nuestra Patria venezolana!”

La gobernadora describió las obras pictóricas expuestas en el museo, con una colección de piezas de Alberto Henríquez, un artista de Coro a cuyo honor se bautizó el museo, además de otros lienzos de genios venezolanos como Armando Reverón, Arturo Michelena y Herrera Toro.

REPRODUCCIÓN AUTORIZADA : © ENLACEJUDÍO (fuente : venezolana de t.v)

Otros tres miembros de la célula de Hamas, detenidos por su participación en el tiroteo del 1 de julio en la Ruta 60

SILVIA SCHNESSEL PARA AGENCIA DE NOTICIAS ENLACE JUDÍO MÉXICO –En el transcurso de la noche pasada, las fuerzas de seguridad de Israel ejecutaron al terrorista de Hamas que mató al Rabino Miki Marcos en un ataque a tiros el 1 de julio en Judea y Samaria. Otros tres miembros de la célula terrorista que planearon y ejecutaron el ataque fueron detenidos, informó el ejército.

El terrorista, identificado como Muhammad al-Fakih de 29 años, murió cuando se produjeron enfrentamientos entre las tropas israelíes y la célula armada en la localidad palestina de Surif, al norte de Hebrón.

Los soldados llevaron a cabo una operación conjunta de las Fuerzas de Defensa de Israel, el Shin Bet y la Policía de Israel para detener la célula de cuatro miembros.

Fakih abrió fuego contra las tropas israelíes desde la casa en la que se ocultaba, y las FDI respondieron disparando al menos un misil antitanque, informó el portal de noticias Ynet.

La mayor parte del edificio fue destruido en el ataque con misiles.

Los tres detenidos por su implicación en el ataque terrorista incluyen al hermano de Fakih Sahib. De acuerdo con los militares, todos los detenidos pertenecen al grupo terrorista Hamas, que gobierna la Franja de Gaza y ha visto crecer su popularidad en Cisjordania.

El Rabino Miki Mark, z"l, y su esposa

El Rabino Miki Mark, z”l, y su esposa

Mark murió en un tiroteo mientras viajaba por la ruta 60 con su familia, cerca del asentamiento de Otniel donde vivían. La esposa de Mark fue gravemente herida y dos de sus hijos resultaron heridos en el tiroteo, provocando que el coche de la familia volcara.

Un informe anterior dijo que el terrorista muerto en la operación era miembro de la Jihad Islámica, un grupo terrorista rival de Hamas.

Violentos disturbios estallaron entre los soldados y los palestinos tratando de evitar las detenciones de los sospechosos en el pueblo.

Ningún soldado israelí resultó herido en la operación.

Fuente: The Times of Israel – Traducción: Silvia Schnessel – Reproducción autorizada con la mención: ©EnlaceJudíoMéxico