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La boda judía paso a paso.

Cuando uno ama profundamente a su pareja generalmente tiene el deseo de unirse a la otra persona, entrar al cuerpo del otro y habitarlo hasta convertirse en un solo organismo que funciona con las mismas reglas, los mismos deseos y las mismas formas.

Al mismo tiempo tiene el deseo de conservar su independencia: no dejar de ver a los amigos individuales, no mermar su carrera y mantener su espacio. Cómo solucionamos esta dicotomía… Puede ser a través del matrimonio.

Nacimos separados para ser dos organismos autónomos, pero podemos unirnos para crear un sola alma, un solo equipo. Esta es la idea del matrimonio.

En el judaísmo la pareja comparte una misma alma que al nacer se divide en dos, y al casarse se vuelve a reunir. En otras palabras los dos son partes incompletas de una unidad hasta el momento de reencontrarse en matrimonio.

Sin embargo, al mismo tiempo es un contrato que involucra una serie de normas y reglas donde se asegura el bienestar de las dos partes y previene a ambos de abusos mutuos, aunque es una sola entidad sigue habiendo dos partes.

Tiene un carácter divino, es Dios quien une a los dos enamorados, para que el mismo se mantenga se tiene que cumplir con determinadas normas marcadas por la halaja. Entre ellas se encuentra el ritual de matrimonio donde el novio firma la ketubá (contrato matrimonial) y da un anillo en señal de a la novia.

Para entender bien el significado de este rito, vamos a explorar parte por parte cuáles son las tradiciones, costumbres y ritos que se llevan a cabo en una boda judía.

Ayuno:
En algunas comunidades se acostumbra que la novia y el novio ayunen hasta que esté concluida la ceremonia. Esto se hace para honrar la santidad del día.

Talit:
El talit es un artefacto con el cual rezan los hombres casados, es un recuerdo de la unión espiritual que tienen con su esposa y del nivel que ese estatus les da.

Así como la novia llevará puesto el anillo toda su vida también el novio llevará el Talit puesto toda su vida. Se acostumbra que sea la novia quien regala a su futuro esposo este instrumento.

Kabalat panim (Recibimiento):
Es costumbre que el novio y la novia no se vean el uno al otro por una semana antes de la boda. Esto aumenta la expectación y la emoción del evento. Por lo tanto, antes de la ceremonia, el jatán (novio) y la kalá (novia) saludan a los invitados por separado. Esto se llama “Kabalat Panim”.

En este momento las madres de los comprometidos rompen un plato. El motivo es mostrar la seriedad del compromiso: al igual que un plato no puede ser nunca reparado completamente, también una relación que se rompe no puede ser nunca reparada totalmente.

Badeken:
A continuación viene el Badeken, el bajado del velo de la novia por el novio.

El jatán (novio), acompañado por familiares y amigos, se acerca hasta donde está sentada la kalá (novia) y baja el velo sobre su cara.

Esta es una costumbre antigua simboliza que el amor del novio es más profundo que la belleza física, que el novio la ama por su belleza interna que nunca mermará y no por su belleza externa que con los años irá desapareciendo.

También se hace en recuerdo de Rebeca, quien cubrió su rostro antes de casarse con Isaac (Génesis 29).

Jupá
La boda tiene lugar debajo de la jupá (palio nupcial), que es construida por cuatro palos y telas. Es un símbolo de la casa que será construida y compartida por la pareja.

Está abierta por todos los lados, como en antaño la tienda de Abraham y Sara que estaba abierta para dar la bienvenida a amigos y familiares.

Siete Vueltas:
Los novios son acompañados a la jupá por sus respectivos padres. Ahí, bajo de la jupá, la kalá da siete vueltas alrededor del jatán.

Este rito simboliza la construcción del mundo en siete días, las siete sefirot (cualidades) divinas, los siete portales de la misericordia, las siete profetizas y los siete pastores de Israel.

Es una forma de representar y dotar de bendición el nuevo mundo que entre ambos están construyendo.

Bendiciones del compromiso (Kidushin):
Se utilizan dos copas de vino en la ceremonia. La primera copa acompaña la bendición del compromiso, después de que esta es recitada la pareja bebe de la copa.

El vino, un símbolo de alegría en la tradición judía, se asocia con el Kidush, la oración de santificación recitada en Shabat y las fiestas. El matrimonio, que se llama Kidushin, es la santificación de un hombre y una mujer.

El anillo:
En la ley judía, el matrimonio se convierte en oficial cuando el novio da un objeto de valor a la novia.

Esto se hace tradicionalmente con un anillo. El anillo debe hacerse de oro liso, sin manchas u ornamentaciones (por ejemplo, piedras preciosas)

El jatán toma ahora el anillo de boda en su mano y a le declara a su esposa: “he aquí, que estás comprometida a mí con este anillo, de acuerdo con la ley de Moshé e Israel”. A continuación coloca el anillo en el índice de la mano derecha de la novia.

Según la ley judía, éste es el momento central de la ceremonia de boda, y la pareja esta ahora completamente casada.

Testigos
Para que el matrimonio sea válido, la entrega del anillo debe ser hecha en presencia de dos testigos que no sean familiares de los novios y que sean observantes de la ley.

Ketubá (Contrato matrimonial):
Ahora viene la lectura de la ketubá (contrato matrimonial) en el texto original (arameo). En un matrimonio judío el jatán acepta sobre sí diversas responsabilidades que se detallan en la ketubá.

Sus obligaciones principales son proporcionar alimentos, refugio y ropa para su mujer, y estar atento a sus necesidades emocionales. La protección de los derechos de una mujer judía es tan importante que el matrimonio no puede ser formalizado hasta que el contrato se haya terminado.

El documento está firmado por dos testigos y tiene el poder de un acuerdo legal. La ketubá es propiedad de la mujer y ella debe tener acceso al documento a lo largo de su matrimonio.

Las siete bendiciones
Las siete bendiciones (Sheva Brajot) son ahora recitadas sobre la segunda copa de vino.

Estas bendiciones son recitadas por el rabino o cualquier otra persona que los novios deseen honrar. Generalmente se acostumbra que sean siete personas distintas las que recitan la bendición.

Al término de las siete bendiciones, los novios nuevamente beben un poco de vino.

Rompiendo la copa
Una copa es ahora colocada en el suelo, y el jatán la rompe con su pie. Simboliza la destrucción del Templo de Jerusalem, representa que aun en el momento de mayor felicidad uno debe recordar los momentos de tristeza, ya que siempre están intercalados.

Esto marca el final de la ceremonia.

Yijud
Al terminar, la pareja es acompañada a una habitación privada, y se les deja a solas por unos minutos. En este momento rompen su ayuno.

La comida festiva (Seudá)
Es una mitzva (mandamiento) para los invitados celebrar y comer con los recien casados.  Después de la comida, se recita el Birkat Hamazón (la bendición para después de la comida), y las Sheva Brajot son repetidas.

Durante la semana que le sigue a la boda, es habitual que los amigos y familiares preparen comidas festivas en honor a los novios, coman pan y reciten nuevamente con cada comida las siete bendiciones. A este ritual se le llama la semana de Sheva Brajot.

Introducción: Aranza Gleason
Información: Chabad.org y aishlatino.org

4 Comments

  1. Mirta S. Kweksilber dice:

    ¡Qué buena descripción a lo que compete una boda judía. A sus derechos, a sus pseudo obligaciones. Pero sobre todo es un canto al Amor. Y si de esos cantos: hablamos…Nada mejor que recordar al Rey Salomón desde “El Cantar de los Cantares” ¡Qué hermosura! ¡Qué acto de unión sustentado a una actitud sin egoísmos. Todo una Poesía. ¡Una “poesía” MARAVILLOSA.

    Mirta S. Kweksilber
    escritora
    columnista de Diario Judío
    México

  2. Mirta S. Kweksilber dice:

    No sé que ha pasado con mi comentario recién escrito. Lo escribo de nuevo. Una gran descripción a lo que compete a una boda judía y su compromiso. Nota de amplitud para ampliar nuestro acervo de Conocimientos al respecto. Y no dejo de pensar en el Rey Salomón y su Cantar de Los Cantares…un canto al Amor desde esa belleza de letras, Amor de pareja, Poesía. Hermoso. Sabio. Qué se lea ¡vale la pena!

    Mirta S. Kweksilber
    Columnista de Diario Judío. com
    México

  3. Norma dice:

    Se ve bonito, pero la realidad es otra. Entre más ultra ortodoxos se vuelve la pareja, es más difícil, más radicales o fanáticos a su creencia. Empezando por el sufrimiento de la mujer al tenerse que rapar el cabello y usar peluca. Hashem en estos tiempos no quiere eso.

  4. Anali Vega dice:

    Excelente información.Shalom!

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