Inicio » Opinión » Entrevistas y Reportajes » “ORT México tiene una universidad “boutique” para ayudar a las instituciones de responsabilidad social” : Arturo Merikanskas

“ORT México tiene una universidad “boutique” para ayudar a las instituciones de responsabilidad social” : Arturo Merikanskas

Enlace Judío México.- El mexicano Arturo Merikanskas participó en el Encuentro de la Junta de Representantes de ORT Mundial, que se llevó a cabo en Buenos Aires, y en ese marco habló en entrevista con la Agencia AJN.

“ORT México es una organización que ya tiene más de 50 años. Se inició en cuestiones enfocadas en agricultura y auspicios si (alguien) quería ser carpintero… más para ese tipo de actividades, y se ha venido transformando durante los años hasta que hoy en día tenemos, por un lado, una alianza estratégica con el Colegio Israelita de México, una institución que tiene más de 90 años, desde kínder hasta la preparatoria -se le llama “La Ídishe”-. Tenemos trabajando juntos más de 5 años y ha sido muy exitosa. En CIM-ORT tenemos alrededor de 600 alumnos -únicamente judíos- y un plan muy interesante de crecimiento, de seguir captando alumnos. ORT México ayuda a la escuela a elaborar programas para levantar el nivel académico y utiliza su experiencia en la parte técnica, trabajando de la mano con Argentina, de donde tomamos las mejores prácticas. Por otro lado se aprovecha el networking con intercambios de alumnos con la Argentina y Panamá, o hay actividades en este país, totalmente fuera del plan de la escuela, para conocer las culturas o tener experiencias con los alumnos. Es la riqueza que tiene.

– ¿Cuántas almas judías hay y cómo es la comunidad mexicana?

– De la comunidad judía de México no hay cifras: hay gente que dice que somos 40.000, otros alrededor de 60.000, estamos hablando de 50.000. La mayoría de los niños van a las muchas escuelas judías, y algunos están en colegios que no pertenecen a la red. Desafortunadamente, para tener una buena educación en México tenés que acabar en una escuela privada… Por otro lado tenemos la Universidad ORT, de reciente fundación -tres años y medio- y llamémosla “boutique”: está enfocada a un nicho muy particular, que es el tema de la responsabilidad social. Básicamente, su creación fue para ayudar a las instituciones de responsabilidad social de la comunidad general a profesionalizar a la gente que labora en ellas porque la mayoría no tiene una preparación formal. Está funcionando muy bien: tenemos más de 200 alumnos. ORT México y Uruguay, dos de las principales universidades de Latinoamérica, están trabajando juntas desde hace mucho.

– ¿Al ser el presidente de ORT México también lidera la universidad?

– El rector, que es un profesional, le reporta a otro voluntario, que la preside.

– Cuéntenos un poco de su historia personal…

– Similar a la familia Werthein en la Argentina, se ha vuelto un tema generacional. Un grupo de mujeres lideraba ORT México y no estoy seguro de cómo encontraron a mi papá para que se involucrara. Se enamoró del proyecto y fue varios años su presidente. Estableció varios programas y es muy interesante el éxito que tuvo. Lo invitaron a que fuese parte a nivel regional y mundial y fue subiendo puestos hasta terminar como el primer presidente voluntario de ORT Mundial. Dejó hace un par de años. Yo me involucro por todos los años que escuché a mi papá, unas misiones, ir a conocer Israel o la Argentina… estoy hablando de cerca de 15 años. Muchos de los que estamos involucrados hoy en día somos una generación más joven. Tradicionalmente era que ya terminaste de trabajar, estás retirado y entonces buscás otra actividad… Todavía la mayoría de la gente de ORT Mundial es gente mayor, y no hay ningún problema con eso…

– Se deja un espacio para la joven generación, también Darío Werthein en la Argentina…

– Sí, somos la excepción… En Uruguay es el mismo caso: la universidad es privada y la lidera una familia; es un tema generacional… En otros países se maneja de manera distinta.

– El Estado de Israel le está dando una enorme importancia a Latinoamérica -más con la visita del primer ministro Benjamín Netanyahu- y la decisión de ORT Mundial de sesionar en la región va en el mismo sentido son la proa de está región…

– ORT Mundial es una organización judía que nace hace 130 años en San Petesburgo, Rusia; la oficinas principales o corporativas están en Londres y siempre ha habido un enfoque hacia Latinoamérica, pero se podría decir que en la realidad era un una zona un poco olvidada. O sea, se le había dado mucha atención a Rusia, Israel, que era lo más importante, en Europa había una gran actividad, pero Latinoamérica estaba bastante desatendida. Independientemente de eso, los mismos países entendieron que tenían que sobrevivir o crecer. Hoy en día está cambiando completamente; al contrario, el hecho que la delegación del World esté aquí ahorita lo está demostrando, y la gente profesional, así como los voluntarios, que están por primera vez se están yendo impactados: no pueden creer lo que están viendo… A mí, que ya he venido, se me enchina la piel… Si recorres las instituciones de aquí… son espectaculares, de lo mejor del mundo. Y seguro que mañana, que van a Uruguay, a la universidad, se van a llevar la misma impresión… Y definitivamente, en México somos otro referente, que últimamente, con todas las actividades que se están haciendo, estamos volviéndonos un foco muy importante, que nos están observando y viendo realmente que están haciendo una labor muy interesante con la comunidad judía.

– Hoy, la atención global está puesta en la educación para el cambio, una transformación generacional que pasa por lo digital, y donde ORT Mundial es un foco que marca el camino…

– Una de las sesiones tocaba ese tema en particular. Soy un apasionado de la educación y se dice hoy en día que el alumno llega a la escuela con más herramientas o conocimientos que el mismo profesor y se está haciendo uno de los grandes retos cómo educar, cómo planear como institución el tipo de enfoque o cursos que tienen que tomar para que cuando se gradúen realmente puedan aplicar cosas prácticas, ya sea a nivel de la preparatoria o universitario, ya no la manera tradicional. Por ejemplo, y es increíble, estábamos viendo que en ORT Argentina hay cursos especializados para arquitectura, diseño… y los niños entran a la universidad superadelantados porque casi cursaron los primeros tres años. Habrá algunos que no pueden seguir porque tienen que incorporarse a trabajar y ya salen con herramientas para tener un puesto el día de mañana.Y lo más interesante, que podría ser una ventaja y una desventaja, es que no hay un traje a la medida de cada país: México, Francia, Israel no recibimos lo mismo, sino que cada uno tiene la libertad de tomar de ORT Mundial lo que mejor cree que se adapta. Y en la escuela y ves están todo el tiempo utilizando programas y aplicando todas estas tecnologías nuevas para niños chiquitos, como el tema de la robótica. Es un reto muy interesante para las instituciones el seguir educando a los profesores…

– ¿Cuál sería su mensaje final sobre el Encuentro Mundial?

– Uno de los principales retos que tiene cualquier institución judía hoy en día es que tradicionalmente había gente que donaba y hoy estás teniendo que ser autosuficiente dentro de tu estructura porque si no, estás constantemente esperando que alguien te provea de recursos. Eso es parte de lo que se busca: ejemplos, qué se está haciendo en algunos lugares para que otros países entiendan los modelos que se están utilizando; sobre todo en Latinoamérica estamos siendo un referente de cómo volvernos más autosuficientes y ya manejar las instituciones como una empresa. La verdad es que hoy en día ORT Mundial está en ese proceso de reingeniería, de replantearse la marca, que en la Argentina es muy conocida porque ha tenido la suerte de tener gente de la comunidad judía o no y eso ha hecho que todo el mundo sabe qué es ORT. Ése no es el caso del resto del mundo porque en México, por ejemplo, solo si estás en la comunidad judía todo el mundo lo sabe.

– Pero con la universidad se están empezando a involucrar en la sociedad mexicana…

– Sí, eso es parte porque, entonces, puedes hacer alianzas con grandes fundaciones y empresas para involucrar la industria con la educación, y una vez que haces eso, entonces te separas de nada más estar buscando donantes de la comunidad, que cada día ellos también toman la decisión de apoyar una causa…

– También ahí está el cambio generacional: con algunas excepciones, los jóvenes ya no están educados para eso…

– Ya no están educados para eso, y se está haciendo un gran, gran reto… Todo es parte del momento que estamos viviendo, así están las cosas…

 

 

Fuente:itongadol.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


Send this to friend