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Fracasar y persistir, claves del éxito israelí

Enlace Judío  México e Israel.- El país del Medio Oriente respalda su crecimiento económico en el capital humano; con 7 mil 700 start ups o firmas de reciente creación, la nación invierte en desarrollo.

MIGUEL PALLARES

El no tener miedo al fracaso, incluso impulsar el desarrollo de proyectos riesgos y mantenerse persistentes frente a la adversidad, son parte de la filosofía israelí que impulsa el entorno de negocios.

El Universal  visitó las sedes de distintas compañías israelíes y charló con empresarios de la nación, donde el factor mencionado con recurrencia a las preguntas de cómo lograron el dinamismo de la economía en los últimos años, fue la persistencia y sobre todo un casi nulo temor al fracaso.

“El no tener recursos naturales es el mayor beneficio de Israel. Si hubiera tenido hubiera caída en lo que se llama la maldición de los recursos naturales”, dice Roni Kaplan, quien fue un mayor del ejército de Israel y ahora es dueño de un periódico.

El ex militar consideró que cuando una nación tiene muchos recursos naturales puede ser una desventaja, porque las personas comienzan a depender de los ingresos generados por estos patrimonios y pueden caer en una zona de confort.

“El israelí tiene un pensamiento abstracto constante de hacerse muchas preguntas y pocas respuestas, por eso mismo como no hay ningún recurso pensamos en hacer una economía basada en conocimiento, el espíritu humano y ahí nos metemos a otro tema importante que es el capital humano”, indicó.

En Israel hoy existen 7 mil 700 start ups o empresas de reciente creación. Kaplan dice que Israel es uno de los países que más invierte en innovación y desarrollo, incluso pone en duda la superioridad de Corea del Sur en este tema y aseguró que disputan el primer lugar a escala mundial.

“La creatividad y la innovación se explican por la resistencia a la adversidad que Israel ha tenido a lo largo de la historia”, añadió.

Israel tiene más compañías en el Nasdaq que cualquier otro país en el mundo, sin incluir a China y Estados Unidos; sin embargo, cuando se toma en consideración el tamaño de la población, el tamaño de la economía y otros factores, entonces Israel emerge como una nación con el liderazgo en este sentido.

“El gobierno da dinero para estas pequeñas empresas, van seleccionando y potenciando el éxito, sobre todo a los más sobresalientes, cuando terminas la universidad, después se consigue el capital, puede ser venture capital (destinado sólo a pequeñas empresas) o también de multinacionales, aquí hay capital, talento y el apoyo del gobierno”, afirmó.

La visión de Kaplan es compartida por otra decena de empresarios dentro del país a quienes se entrevistaron, pero un dato que apoya parte de su teoría es que entre 2015 a 2017 gigantes empresas multinacionales como Philips, 3M, General Electric, Yahoo!, PepsiCo, P&G, IBM y AT&T compraron una empresa israelí.

Ejército, clave para sociedad.

Otro punto central en el crecimiento de Israel es el Ejército, el cual funge como un agente socializador, pero también permite a la población a incrementar su calidad de vida, acceder a un mejor nivel socioeconómico, una preparación de primer nivel y a los jóvenes se les otorga la misma responsabilidad en comparación con sus superiores en ciertos casos.

“No es porque queramos ser una empresa o sociedad militarista, pero en Israel creemos que los militares son nuestros hijos y queremos que sea más profesional, es un cuerpo político y el menos corrupto, a los 18 años se ingresa al Ejército y los hombres pasan entre dos años ocho meses y las mujeres dos años cuatro meses, 50% de los oficiales son mujeres”, dice Kaplan.

A diferencia de América Latina, la cultura israelí provoca que los jóvenes asuman una alta responsabilidad en el Ejército y el factor de riesgo en la zona obliga a que toda la población esté en constante alerta, pero sobre todo han aprendido que vivir bajo riesgo también se puede convertir en una ventaja.

“No hay cultura a la fuerza, hay un elemento central de superposición a la adversidad, no quedarse sin hacer nada y otro elemento es la osadía, solemos ser poco diplomáticos, si no te metes por la puerta te metes por la ventana, en el mundo empresarial esto es muy eficiente.

“El tema de la educación pasa de la teoría a la práctica y como otro punto básico es nuestro enfoque en la restauración del mundo”, añade el ex militar.

 

 

 

Fuente:eluniversal.com.mx

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