avatar_default

Enlace Judío México e Israel.- Este Shabat se denomina “Shabat Shirá” en virtud de que la Perashá que se lee (Beshalaj) contiene la primera “Shirá” (canto; égloga) de la Torá, y fue la que entonaron los hijos de Israel a la salida de Egipto, después de cruzar el mar Rojo.

RAB. DAVID ZAED

Y entre otros temas, también está el del “Man”, aquel alimento celestial que los hijos de Israel comieron durante los cuarenta años que duró la travesía en el desierto.

Está escrito al principio de la Perashá: “Y no los condujo Hashem (a los hijos de Israel) por el camino de los Pelishtim, porque cercano (a Éretz Israel) era éste…” (Shemot XIII 17). En el Midrash figura que uno de los motivos por el que Hashem hizo deambular a los hijos de Israel por el desierto durante cuarenta años y no los llevó directamente a Éretz Israel, fue para que ellos fueran los que se alimentaran del Man y para que recibieran y estudiaran la Torá. Porque está escrito: “No le fue dada la Torá sino a los que se alimentaron con el Man” (Mejilta Beshalaj).

Esto nos enseña dos cosas:

1. Que el hecho de haberse alimentado con el Man fue el mérito para que puedan recibir la Torá.

2. La generación del desierto fue llamada “Dor Deá” que significa: “La Generación de la Sabiduría”.

Todo lo que pudieron saber y aprender en los cuarenta años en los que estuvieron dedicados exclusivamente al Estudio de la Torá, fue gracias a que se alimentaron solamente del Man. Porque el Man no tenía componentes que se desechaban, y todo lo que se comía se asimilaba en el cuerpo. Eso les permitía vivir con una salud total y no interrumpían sus vidas curándose de las enfermedades, y ni siquiera tenían que hacer sus necesidades fisiológicas, por lo que todo el tiempo que tenían lo invertían en el Estudio de la Torá (Ver Séfer Haperashiot y Meam Loez Beshalaj).

Rabí Menajem Méndel de Kotzk ZTz”L le preguntó una vez a un alumno: “¿Qué entiendes tú de lo que está escrito de que la Torá no le fue entregada sino a los que se alimentaron del Man?”. El alumno respondió: “El Man caía del Cielo todos los días gratis y sin esfuerzo. Y toda persona que no se preocupa por sus sustento, puede dedicarse todo el día tranquilamente a estudiar Torá”.

Rabí menajem Méndel le replicó: “Yo entiendo exactamente al revés: La ración de Man que le caía a cada familia era justa para alimentar a cada uno, sin que sobrara absolutamente nada. Sin embargo, y a pesar de que no tenían nada de alimento para el día siguiente, confiaban totalmente en Hashem, en que no les iba a faltar, y que siempre tendrán lo que necesiten. ¡Esta clase de Yehudim es la que merece que se les entregue la Torá!” (Vekarata Lashabat Óneg – Beshalaj).

La halajá de la semana

P. ¿Se permite comer en un restorán vegetariano que no cuenta con certificación de Kosher?

R: No se permite. En un restorán vegetariano, si no tiene supervisión rabínica autorizada, casi seguro que lo que ahí se sirve está prohibido comerse. Por varios motivos:

1. Suponiendo que sea un restorán de comida asiática (indio, coreano, etc.) y que de acuerdo a las normas de sus propietarios o comensales no se sirvan alimentos de origen animal, no se puede apoyarse en ellos porque quizás ellos consideren que tal o cual producto o alimento es vegetal o “natural”, y realmente de acuerdo a la Halajá está totalmente prohibido.

2. Los vinos o licores que se sirven o que forman parte de los ingredientes, seguramente son “Nésej”, y de ninguna manera están permitidos.

3. Las frutas y verduras no son revisadas de que no tengan gusanos o insectos, como lo indica la Halajá.

4. Suponiendo que todos los ingredientes que se pidan sean vegetales y no contengan nada prohibido, y que se tenga la certeza de ello, de todos modos se sirven en platos y cubiertos que tuvieron contacto con alimentos prohibidos, y no se permite comerlos.

5. Suponiendo que todo lo que se va a pedir es vegetal y “Kosher” (así, entre comillas, porque es prácticamente imposible saber a ciencia cierta si no tiene absolutamente nada prohibido) y se utilizarán platos y cubiertos desechables, aun así, no se debe comerlo. Porque si el alimento es cocido, frito, asado o procesado de alguna manera para comerse no crudo, se ha hecho con utensilios “Taref”, además de haber sido hecho seguramente por un no judío, cosa que de acuerdo a la Halajá está terminantemente prohibido.

 

Extraído de Madrij Hiljatí Lanosea 161

 

Fuente:Revista Jodesh Tob Elul

 

 

 

 

Destacadas

Exclusivas

Judaísmo


DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí