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Enlace Judío México e Israel – Las historias y los cuentos son formas en que los aprendizajes obtenidos a lo largo de los siglos se trasmiten. Nos enseñan aquello que el dialogo filosófico, racional y frío no nos puede dar; los detalles, las formas y las actitudes. Esto es común a todas las culturas y tradiciones. Sin embargo, en el caso jasídico las historias toman importancia especial, pues el jasidismo busca enseñar a sus a alumnos a acercarse a D-os más allá de lo racional con los sentimientos y la perfección del carácter. Martín Buber, uno de los más grandes filósofos del siglo pasado, dedicó parte de su estudio a recopilar las historias orales jasídicas que se trasmitían tradicionalmente. Las siguientes historias y otras que hemos traducido en Enlace Judío, son algunas del amplio trabajo que realizó.

La prueba

Le preguntaron a rab Shmelke: “¿Por qué se considera tan glorioso el sacrificio de Isaac? En ese momento nuestro padre Abraham ya había alcanzado un alto estado de espiritualidad, por eso no debería sorprendernos que hiciera tal cual D-os le pedía.”

El rabino contestó: “Cuando un hombre es puesto a prueba todos sus avances y toda su santidad se desvanecen. Desprovisto de todo lo que ha logrado se presenta cara a cara con Aquel que lo ha puesto a prueba. ”

Los hermanos

Rab Shmelke of Nikolsburg estaba entreteniendo a su hermano, rab Pinjas, el rabino de Fránctfort, quien era su huésped. Rab Shmelke siempre había comido con moderación, pero en su edad madura se hizo del hábito de comer muy poca comida y tomar muy poca agua. Cuando rab Pinjas, quien no había visto a su hermano en muchos años, se dio cuenta de esto dijo: “Aquí se encuentran dos hermanos del mismo padre y la misma madre. Sin embargo, uno traga y engulle como una bestia y el otro es como un ángel del Señor: no necesita comida ni bebida, sino saborea el brillo de la gloria divina.” Rab Shmelke respondió: “Aquí se encuentran dos hermanos del mismo padre y la misma madre. Uno es como el un sacerdote venerable, el otro como un buen padre de familia. El sacerdote como y su comer es parte del sacrificio que llena la felicidad la casa del padre de familia.”

La preparación

Un discípulo de rab Shmelke le pidió a su maestro que le enseñara a preparar su alma para el servicio a D-os. El tzadik le dijo que fuera con rab Abraham Hayyim que en ese entonces era un posadero. El discípulo hizo como había sido ordenado y vivió en la posada por numerosas semanas. Sin embargo, no lograba ver vestigios de santidad en el posadero quien se dedicaba a su negocio desde el amanecer hasta el anochecer. Finalmente el alumno le preguntó que es lo qué hacía todo el día. “Mi ocupación más importante” dijo rab Abraham “es lavar los platos correctamente para que no quede ni un trazo de comida en ellos; lavar y secar las ollas y sartenes para que no se oxiden.”

Cuando el discípulo regresó a casa y le reportó a rab Shmelke lo que había visto y oído, el rabino le dijo: “Ahora conoces la respuesta a lo que me habías preguntado.”

Fuente: Tales of the Hasidim

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