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(JTA) – Según una nueva investigación dirigida por el Dr. Ravid Straussman del Instituto Weizmann, las bacterias que viven dentro de las células cancerosas probablemente tengan un efecto en diferentes tipos de tumores.

La presencia de bacterias en tumores humanos fue detectada por primera vez hace más de 100 años, pero este nuevo estudio publicado en la revista Science establece que las bacterias viven dentro de las células de muchos tipos de cáncer, y que cada tipo de cáncer alberga diferentes especies de esos microorganismos.

El cáncer de mama, cuya incidencia es relativamente alta entre las mujeres judías, tiene un microbioma particularmente rico y diverso.

“En general, esta investigación cambiará el diagnóstico, el manejo y el pronóstico del cáncer a partir de ahora y durante muchos años más”, señaló Daniel Douek, investigador principal de la división de inmunología humana de los Institutos Nacionales de Salud en Bethesda, Maryland.

Straussman comenzó su investigación sobre las bacterias hace casi 10 años después de preguntarse por qué las células cancerosas de los pacientes no responden a los medicamentos como lo hacen en el laboratorio.

“La gente piensa que los tumores son una masa de células que crecen de forma incontrolada”, señaló Straussman durante una entrevista en su laboratorio en el Departamento de Biología Celular Molecular de Weizmann. “En realidad, los tumores son como cualquier otro órgano”.

Straussman y su equipo tomaron muestras de tumores de 1,526 pacientes con siete tipos de cáncer – de mama, pulmón, ovario, páncreas, melanoma, hueso y cerebro – y encontraron diferentes tipos de bacterias que se correlacionaron con tipos de tumores específicos. Curiosamente, descubrieron que alrededor del 70 por ciento de los pacientes con cáncer de mama tienen bacterias en sus tumores.

“Algunas de estas bacterias podrían estar mejorando la respuesta inmune contra el cáncer, mientras que otras podrían estar suprimiéndola”, explicó el Dr. Mark Israel, director ejecutivo del Fondo Israelí de Investigación sobre el Cáncer. “Esto es importante porque significa que esas bacterias están jugando algún papel biológico. En otras palabras, si no hubiera una razón para que esas bacterias existan, el cuerpo las rechazaría”.

“Straussman descubrió que las colonias de bacterias dentro de las células tumorales varían de un tipo de tumor a otro. Deben estar proporcionando alguna ventaja a las células tumorales, o haciendo algo que contribuya al comportamiento del tumor. Por lo tanto, hay mucho interés en deshacerse de ellas, y con suerte tener un efecto terapéutico”, expresó Israel.

“El estudio arroja luz sobre por qué algunas bacterias son atraídas por ciertas células cancerosas y por qué cada tipo de cáncer tiene su propio microbioma” señaló Straussman.

“Los tumores son ecosistemas complejos que se sabe que contienen, además de las células cancerosas, células inmunes, vasos sanguíneos, nervios y muchos más componentes. Todos ellos forman parte de lo que se conoce como el microambiente tumoral”, añadió.

“Nuestros estudios, así como los de otros laboratorios, demuestran claramente que las bacterias son también una parte integral del microambiente tumoral”.

“Esperamos que al descubrir cómo encajan exactamente en la ecología general del tumor, podamos descubrir nuevas formas de tratar el cáncer”.

La Dra. Naama Geva-Zatorsky del Centro de Cáncer Integrado del Technion en Haifa estudia las bacterias que viven en el microbioma intestinal.

En su pequeño laboratorio de 10 personas, ha examinado al menos 60 tipos de bacterias que prosperan en el tracto gastrointestinal humano. Geva-Zatorsky espera aprender si los efectos inmunes de las bacterias intestinales pueden utilizarse para prevenir la formación del cáncer o para aumentar la eficacia de los tratamientos contra la enfermedad.

“Creemos que podemos crear un ambiente en el que el cáncer no pueda desarrollarse”, dijo. “Tal vez en el futuro las bacterias que estimulan el sistema inmune puedan añadirse a la terapia inmunológica, para que el cáncer pueda ser erradicado más rápida y eficientemente”.

“Hemos sabido durante siglos que las bacterias intestinales juegan un papel importante, pero en los últimos tres a cinco años se ha descubierto que un conjunto de bacterias influye en respuesta inmune”, señaló Israel.

“Eso es importante ahora debido a las nuevas modalidades de tratamiento que modifican el sistema inmune para combatir el tumor”.

De la traducción (c)Enlace Judío México
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