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Enlace Judío México e Israel- El domingo pasado comenzó uno de los meses más controvertidos dentro del judaísmo; de alguna manera estamos en la recta final del cierre de un ciclo para encaminarnos a Rosh Hashaná.

JAIME LEVIT

Durante estos últimos 6 meses, nos hicieron pensar en muchas cosas, entre ellas qué tan vulnerables somos a nivel mundial, dándonos un giro de 180 grados.

Todo comenzó después de Purim donde nuestras actividades regulares se vieron opacadas, anuladas y sustituidas a un grado de individualismo, ya no veíamos a los amigos, a familiares, al rabino, al maestro, al señor de la tiendita… Todas las puertas se fueron cerrando: de pronto un fuerte “clak” dio el cierre, anunciando la llegada de una guerra sin armas, pero sí de una guerra contra un virus, contra una pandemia, pero también una guerra de nosotros mismos, donde además del Pueblo judío también incluyó a otros pueblos para unirse a esta catástrofe de salud y de crisis mundial.

Todavía es tiempo de no bajar la guardia y de seguir reflexionando para saber realmente ¿qué pensamos? ¿Cómo hemos cambiado a este mundo?¿Cómo hemos cambiado nosotros?

Aprendimos una lección: debemos llegar a una unidad, a pesar de que hay muchas culturas y costumbres. Pero lo importante para mejorar como personas es saber respetar y no denigrar por diferencias de costumbres, de color, de religión, de nivel económico y ser realmente sociedades más humanas con el fin de integrarnos como seres humanos.

Los judíos ahora estamos en esta mesa de análisis del mes de Elul porque tenemos la oportunidad de hacer un juicio personal y poder presentarnos ante nuestro juez (Hashem), poder tener la frente en alto y no darle la espalda.

El mes de Elul es un mes que resume todo lo acontecido en este aislamiento y que quizás el lado “positivo” del mismo: un gran crecimiento personal, una forma de integración entre nuestros familiares y  una reflexión que está dentro de los parámetros del mes de Elul.

 Elul es un mes de contrición y penitencia, llamado “el mes de la piedad y el perdón”, en el que se siente ya la energía de las festividades de Rosh Hashaná y de Yom Kipur.

 Desde inicios del mes de Elul y hasta Yom Kipur, se toca diariamente el Shofar y escucharlo es una alarma de atención para despertarnos,  y para poder  adentrarnos en nosotros mismos.

En este mes también se hacen las llamadas SelijotPlegarias por el perdón“, oraciones donde se reza a partir del primero del mes (Costumbre sefaradí) y unos días antes de Rosh Hashaná (costumbre ashkenazí), como preparación para el juicio.

Que salgamos con un buen veredicto.

¡Buen mes de Elul!

 

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