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LAS FORMAS DEL ALIENTO

El aliento atraviesa, flecha etérea en el espíritu

Nos despierta en el umbral de nuestros abismos

Y somos de pronto la apertura de la rosa

El movimiento del trigo, canto del lirio saciado de esperanza.

El Aliento sagrado nos extrae del movimiento de las sombras

Dibuja un rayo de luz para Nínive, que dentro teme ser destruida.

De pronto el milagro de la redención y del perdón

En el oscuro recinto entra el sol tímidamente para expandirse

Amar y yo, letra del despertar que no sucumbe a la seducción de la noche.

Camino de la sílaba errante que tiende puentes entre nuestro corazón y el cuerpo dolorido para curarlo.

Aliento-espejo de la transparencia, de la visión de lo eterno en su presencia

Des/cubrimiento del guiño del infinito

Ahí en el espacio que ha dejado el anhelo del corazón sangrante

Detrás del muro el hacha golpe tras golpe rompiendo la incapacitante soledad

El dolor/alma: hueco por donde arriba el Soplo que da vida a la vida.

El aire diminuto se transforma en infinito, y podemos vislumbrar la

profundidad del lago que nos contiene en amor placenta.

Aliento del Nombre Santo que al exhalarse crea las formas de la belleza

Entonces el inmenso mundo, en su centro la mujer ronda las capas infinitas del

luminoso viento: renace.

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