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Enlace Judío México e Israel / Rab Berel Wein – El tema central de Yom Kipur naturalmente es el arrepentimiento y el perdón divino. Este tema se acentúa a lo largo de los servicios en el día. La confesión de nuestros pecados y errores a través del rezo de vidui y el compromiso que hacemos de mejorar; son esenciales en las oraciones de este día. Sin embargo, también existe un tema más sútil y no expreso abiertamente que acompaña los servicios de Yom Kipur. Éste es el recuerdo de la historia judía, de nuestros problemas y triunfos pasados y nuestra habilidad para resistir todo y mantenernos con vida y alegría.

En la liturgia ashkenazi, el servicio del Sumo Sacerdote en el Templo de Jerusalén es recreado a través del rezo de Musaf. Basándose en las referencias y descripciones talmúdicas que aparecen en el tratado Yoma, los poetas de Israel han tejido un tapiz que ofrece al creyente, siglos y continentes alejado del Templo, una sensación de inmediatez y de ser, incluso ahora, partícipe de esos momentos de grandeza espiritual. Nos inclinamos y postramos ante el Señor en nuestras sinagogas como lo hicieron nuestros antepasados hace mucho tiempo en el patio del Templo. Somos uno con ellos en ese momento. Incluso me atrevería a decir que el servicio de Musaf de Yom Kipur y su descripción del servicio del Sumo Sacerdote en el Templo de Jerusalén ayudó tanto a mantener vivo y real el sueño judío de volver a Tzión como lo hicieron el kinot de Tisha B’av y las oraciones diarias sobre la Tierra de Israel. Para aquellos que estudian y recitan estas plegarias, el Sumo Sacerdote y el Templo son reales y están vivos en la parte más íntima de su alma.

El rezo de Kol Nidrei que da inicio al servicio nocturno de Yom Kipur, evoca en nuestra memoria a los judíos conversos que vivieron la expulsión y la Inquisición española y portuguesa. En dicha oración declaramos que tenemos permitido rezar junto aquellos judíos que han pecado e incluso se han alejado de las prácticas y valores del judaísmo. Recordamos todos los períodos oscuros de la vida judía que han ocurrido a lo largo de nuestro exilio: las persecuciones y conversiones forzadas, los auto-de-fes y los criptojudíos obligados a practicar su fe escondiéndose en sótanos oscuros y húmedos. Yom Kipur por ende nos recuerda que no debemos dejar de lado a ningún judío. Llegará otra generación rejuvenecida y dispuesta a regresar.

Yom Kipur me recuerda a Doña Gracia Beatriz Méndez y al mabino Menashe ben Yisrael. Ambos fueron bautizados como cristianos cuando eran niños y aún así ambos crecieron para convertirse en líderes de Israel y defensores de los judíos y el judaísmo. Kol Nidrei me recuerda a la judería rusa de nuestro tiempo, que se levantaron del ateísmo y la persecución de Stalin para reafirmar su judaísmo y volver a casa a la tierra de Israel. Sus antepasados pueden haberse rebelado y desechado el judaísmo en el afán por construir el valiente nuevo mundo, pero han regresado a casa para ayudar a construir el fuerte y creciente estado judío.

En los selijot de Musaf en Yom Kipur, leemos sobre los diez mártires de Israel durante los tiempos romanos. Se nos describe en detalle el carácter de rabí Akivá y sus compañeros al igual que la manera tan cruel de su ejecución y martirio. El mundo judío aún se sostiene sobre las palabras, los actos y los valores de gente tan grande. Rabí Akivá aún vive entre el pueblo judío. Y los rezos de Yom Kipur aún ayudan al judío a mantener su memoria y alimentar la llama de inspiración que prendió hace casi diecinueve siglos.

Además esa oración, la selijá, también confirma la tenacidad del espíritu judío y la fuerza de su resolución. Afirma claramente en el día más sagrado del año judío que el pueblo judío vive y se propone hacerlo sin importar las dificultades, los problemas y las tragedias que ahora soporta y que aún puede verse obligado a soportar. Fue el recuerdo del Rabino Akiva, del martirio judío a lo largo de los tiempos, del Holocausto de nuestros tiempos, de los asesinatos terroristas que sufrimos ahora, lo que a pesar de todo dio a los judíos la fuerza para concluir los servicios de Yom Kipur con la declaración de confianza: “¡El próximo año en Jerusalén reconstruida!” Es este sutil relato de la historia judía que está incrustado en los servicios de Yom Kipur lo que ayuda a darle su majestuosidad y significado.

¡Que las bendiciones de Yom Kippur se extiendan a nosotros durante el próximo año nuevo!

Fuente: torah.org

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Séfora es una mujer adulta con corazón de niña, cree fuertemente en que el único sentido del hombre es ético y como tal tiene una misión en la vida. Quiere recuperar una tradición perdida y agradece a Dios todos los días haber nacido como mujer. Le gustaría llegar a ser excelente ama de casa un día. Recuerda que la raíz de su nombre es hebrea (Tzipora) y quiere decir pájaro, símbolo de la libertad; para ella, el bien más preciado. Ve en el judaísmo una fuente de vida muy valiosa y se acerca a rabinos, escritores y personajes judíos para interpretar su mundo. Busca traducir palabras bellas para que más personas puedan encontrase en este mar.

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