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Enlace Judío México e Israel – El renombrado cazador de nazis Efraim Zuroff ha pedido a los judíos sudafricanos que lo ayuden a identificar a una mujer que podría ser responsable de actos de indescriptible crueldad durante la Segunda Guerra Mundial.

Traducción Centro Simón Wiesenthal Latinoamérica

“Sádica simplemente no es la palabra”, dijo Zuroff sobre las acciones de esa mujer en una entrevista con Informe Judío de Sud África (SA ) esta semana. “Si podemos identificar a esta persona y exponerla, podremos asegurarnos de que se logre algo de justicia para aquellos que murieron en sus manos”.

Según los registros a los que tiene acceso Zuroff, esta mujer, conocida como “la estudiante”, asesinó a niños judíos.  “Según la descripción, un sobreviviente la vió en un pozo en las afueras de la ciudad de Rassein (en Lituania), asesinando a niños judíos” , dice Zuroff.  “Él describe cómo ella aplastaría sus cabezas con piedras, a veces hasta usando en lugar de ellas,  las cabezas de otros bebés”

“Esta imagen me ha perseguido desde el momento en que la leí.”

Desafortunadamente,  el reporte sólo da cuenta del apellido de esta mujer.  Tras mucha investigación, Zuroff encontró a una mujer que vivía en el extranjero,  con el mismo apellido y una edad que potencialmente se ajusta a la línea de tiempo de “la estudiante”: 95 años.  Dada la falta de mayor información, está pidiendo a la comunidad judía local que lo ayude con la investigación.

Aunque han pasado 75 años desde el final de la Segunda Guerra Mundial, todavía hay criminales de guerra del Holocausto en libertad.  Zuroff ha pasado décadas persiguiendo y condenando a criminales de guerra por las atrocidades que cometieron durante el Holocausto. Espera que haya sudafricanos de ascendencia lituana que puedan ayudarlo.

La mujer (cuyo nombre a los fines de la investigación no puede divulgarse), llamó la atención de Zuroff después de ser identificada en el testimonio de un superviviente de nombre de Leib Kunichowsky, residente de la provincia de Lituania.

“Kunichowsky vivía en Kovno, soportó el gueto y sobrevivió a la Shoah”, dice Zuroff. “Luego pasó cuatro años recopilando testimonios a lo largo de todas las ciudades de provincia de la región, reuniendo lo que se convertiría en un importante conjunto de documentos que solo salieron a la luz en 1989”.

La colección de Kunichowsky, que asciende a 1 684 páginas, permaneció desconocida durante décadas debido a su renuencia a permitir el acceso a la información.

 “Quería publicar toda la colección y nadie estaba dispuesto a ayudarlo a hacerlo”, dice Zuroff. “No estaba escrita como un libro, era una gran colección de testimonios.  Fue sólo después que finalmente Kunichowsky decidiera entregársela a Yad Vashem que pudimos acceder a ella.

“Fue increíble. Kunichowsky había hecho todo lo posible para pedir a otros sobrevivientes que nombraran a todos los perpetradores, incluyendo los nombres de las personas que habían sido sus vecinos. Venían de todas las ciudades provinciales de Lituania y todos habían estado involucrados en algún acto de violencia contra judíos”.

“Esto dejó en claro el papel desempeñado por los lituanos en los asesinatos en masa”.

En los testimonios se mencionan alrededor de 171 comunidades judías diferentes.  Cada una de las páginas está  escrita en yiddish-lituano y firmada tanto por el sobreviviente como por el propio Kunichowsky.  Zuroff trabajó por años cuidadosa y detalladamente con los textos, extrayendo los nombres de cada perpetrador y compilando una lista de 1.284 residentes locales lituanos implicados.

“Sólo conocíamos 163 de ellos por otras fuentes.  Eso significaba que ahora teníamos los nombres de 1 mil 121 personas de las que nunca hubiéramos sabido que habían estado activamente involucradas en el asesinato de judíos. En cierto sentido, fue como haber encontrado un tesoro”.

Zuroff pasó años rastreando a las personas mencionadas, confiando en gran medida en los registros del Servicio de Búsqueda Internacional establecido por la Cruz Roja después de la guerra. Los registros, que constan exclusivamente de innumerables fichas, incluyen nombres y destinos de inmigración de miles de personas , judías y no judías, que se relocalizaron después de la guerra.

“No había forma de saber si una persona era realmente nazi o no”, dice Zuroff. “Tuve que trabajar en estrecha colaboración con muchas otras piezas de información para rastrear a las personas y llevar a los nazis a juicio.  Finalmente, las fichas se copiaron en microfilms y sólo Israel permitió el libre acceso a la información.  No fue fácil encontrar a la gente “.

A lo largo de los años, Zuroff ha perseguido numerosos casos derivados de la información de Kunichowsky, muchos de ellos con éxito.  Desde comandantes de campo en los Balcanes hasta guardias de campo en Ravensbruck, sus esfuerzos lo han llevado por toda Europa para encontrar algunos de los individuos más sádicos imaginables.  Esto lo ha traído  a éste, su último caso.

“Debido a que la mayoría de la judería sudafricana tiene raíces en Lituania, estamos buscando judíos en Sudáfrica con alguna conexión con Rassein que puedan ayudarnos a descubrir el nombre completo de esta mujer”.

“Ya sea que sus antepasados ​​procedan de allí o conozcan a alguien que viva allí al día de hoy, cualquier información que pueda ayudarnos a identificar a esta mujer sería de gran ayuda”.

“Desde el momento en que escuché que una mujer con el apellido mencionado estaba viva y viviendo en el extranjero, comencé a pensar en los pobres niños que habían sufrido en sus manos. La crueldad de esta muy joven mujer redundó  en que cometiera atrocidades, asesinando a nuestros niños judíos.  Si resultara ser ella, tenemos que llevarla ante la Justicia”

Zuroff está decidido a identificar a la mujer, despojarla de su ciudadanía adoptiva y deportarla para ser juzgada.   “Este es un proceso que lleva tiempo y ella ya es muy mayor”, dice.   “Si fuera realmente ella, necesitamos dejarla expuesta y asegurarnos de que la gente sepa quién es y qué hizo”.

“Identificar a una criminal 79 años después  y  localizarla sería uno de los logros más importantes de mi carrera. Piensa en lo que esto significa: si haces daño a un judío, otro judío se asegurará de que pagues por ello, incluso décadas después. Como judíos, todos somos responsables los unos de los otros”.

Cualquier información relevante puede enviarse a [email protected]

Fuente: Sajr.


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