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Enlace Judío – Abril fue un mes un poco más calmado y aparentemente la pandemia finalmente está siendo controlada con excepciones como Brasil e India. Los mercados financieros estuvieron más estables y la situación política global tomó un respiro previo a la explosión de eventos que se avecinan.

El Fondo Monetario Internacional revisó sus pronósticos de crecimiento para los próximos dos años cambiando 2021 de 5.5% a 6.4% y 2022 de 4.2% a 4.4%. EE. UU. lo modificó de 5.1% a 6.4% en 2021, y de 3.1% a 3.6% en 2022. En México la expectativa es 5% para 2021 y 3% para 2022. Es curioso que casi al mismo tiempo Banxico dijo que esperaba 4.8%, mientras la Secretaria de Hacienda pronosticaba un crecimiento para 2021 de 5.3%.

Un dato alarmante en EE. UU. fue que el transporte aéreo internacional de marzo del 2020 a marzo del 2021 se cayó 89% respecto al mismo periodo del año anterior.

Jamie Dimon, el director de JP Morgan Chase, publicó su esperada carta a sus accionistas que envía cada año y en esta ocasión constó de 66 páginas, donde pintaba un futuro optimista basado en toda la liquidez que hay en el mercado; en el hecho que la deuda en tarjetas de crédito bajó de 920 mil millones a 820 mil millones de dólares; en que la entrada de dinero a las bolsas de valores entre octubre y marzo fue superior a lo que entró en los 12 años anteriores; y en general a una demanda insatisfecha que él espera se empiece a satisfacer a medida que más gente esté vacunada. No obstante, 2 cosas le preocupan: la posibilidad de que la inflación se eleve considerablemente y la posible aparición de una mutación del coronavirus.

Hablando de inflación, el Banco Central (Fed) dice no estar preocupado y considera que si sube a niveles de 3% será solo en forma temporal y no intervendrá subiendo tasas. Considera así mismo que para 2023 estará de nuevo por debajo del 2%.

Los sectores donde sí se observa un aumento fuerte de precios es en casas habitación, que crecieron a nivel nacional casi 9.2%, debido a que algunas materias primas como madera y cobre subieron significantemente; y en automóviles usados, por la baja en la producción de autos nuevos por la escasez de semiconductores a nivel global.

En mi opinión sí tendremos un poco más de inflación, pero todavía hay mucha gente sin trabajo, lo cual reduce la presión sobre sueldos y salarios y la capacidad global de producir bienes sigue siendo utilizada menos del 60%, lo cual nos permite suponer que al aumento de circulante se le van a ofrecer más cosas para comprar, lo cual va en contra del aumento de precios.

Solo las presiones de las materias primas serán las que impacten los precios, pero creo que, al normalizarse el mundo, la producción de dichas materias crecerá estabilizando la oferta ante el aumento de la demanda.

La economía en EE. UU. está sólida, con un crecimiento de 1.6% en el último trimestre (6.4% anualizada). El índice PMI de producción industrial en 71.4, su nivel más alto de 8 años, y el nivel de confianza de los consumidores en el punto más alto de los últimos 4 años.

El ahorro de empresas e individuos creció ¡4.6 trillones de dólares durante la pandemia! Y el hecho de que la deuda del gobierno creció de 64% a 102% del PIB no ha afectado aun por lo bajo que están los intereses, al grado que la cantidad necesaria para el servicio de la deuda (pago de los intereses) es menor hoy en día que hace 2 años, cuando la deuda era casi 40% menor.

No hay que olvidar que, a estos niveles de deuda, un aumento de 1% en el costo de la misma representa un incremento en el déficit de 250 mil millones de dólares para el país, lo cual los induce a tratar de mantener los intereses muy bajos.

Algunos datos interesantes de la economía de EE. UU. son que ya solo 6.3% de los trabajadores pertenecen a un sindicato y que el promedio de los ingresos del director general de las 500 empresas más grandes del país es 320 veces mayor que el promedio de los empleados de menor nivel de las propias empresas.

En EE. UU. normalmente cierran 600,000 empresas al año por diversos motivos y en 2020 ese número llegó a 810,000 por la pandemia.

El déficit de los últimos seis meses ascendió a 1.7 trillones de dólares, sobre todo por los programas sociales de apoyo a los trabajadores desempleados, etc.

Otro dato relevante es que la morosidad en el pago de los compradores de autos usados llegó a 10.9%, casi 3% arriba del promedio histórico, reflejo de que las clases menos acomodadas fueron las más afectadas por la pandemia.

En el aspecto político, el presidente Biden no ha cumplido con su promesa de ser conciliador, ya que ha pasado muchas disposiciones por orden ejecutiva sin negociar en el Senado y ha enviado iniciativas de ley unilaterales como HR1 que pretende cambiar el proceso electoral favoreciendo a los demócratas; la creación de la comisión para ver si se modifica el número de jueces en la Suprema Corte de 9 a 13 para poder nombrar 4 liberales más; y por último el programa de “infraestructura” de 1.9 trillones de dólares, que en realidad solo incluye $105 billones para carreteras, puentes, etc., lo que tradicionalmente conocemos como infraestructura.

Lo demás se dedica a “infraestructura humana,” como eliminación parcial de la deuda de estudiantes, ayuda a personas de edad avanzada, y apoyo a estados y ciudades que por falta de disciplina fiscal están sumamente endeudados.

Todos estos programas sociales, además de lo referente a cambio climático, van a ser financiados con un aumento importante en impuestos, pretendiendo la administración de Biden eliminar el beneficio de un impuesto menor a las ganancias de capital, reduciendo parcialmente la parte exenta de impuesto de herencia, e incrementando la tasa impositiva para empresas e individuos que ganen más de 400,000 dólares al año.

Yo siento que hay dos senadores demócratas, Manchin de West Virginia y Sinema de Arizona que no van a apoyar totalmente estos incrementos de impuestos y que los números finales serán menos agresivos que las propuestas originales.

China, país que no menciono frecuentemente, ha tenido una recuperación espectacular con un crecimiento en el cuarto trimestre de casi 5%.

Es interesante observar que la deuda incobrable de su sistema bancario ya asciende a 19.6 trillones de dólares, resultado de utilizar el crédito como sistema social para crear empleo, con la mentalidad de “págame si puedes” siempre y cuando generes oportunidades de trabajo.

Interesante que el gobierno chino está creando la primera criptomoneda oficial, y será interesante ver si eventualmente llega a competir con el Yuan.

La situación en México se vuelve cada día más tensa a medida que nos acercamos a las elecciones intermedias del 6 de junio. Yo siento que Morena va a ganar, pero espero que no obtenga la supermayoría (2/3 del Congreso) para poder modificar las leyes.

El presidente López Obrador había sacudido mucho al sector productivo del país, pero siempre dentro de los límites legales. Sin embargo, ya hubieron muchas acciones que violan los principios jurídicos como fue la enmienda a las leyes de electricidad e hidrocarburos, y ahora, el alargar por 2 años el cargo del presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

La intervención de algunos tribunales a base de amparos ha detenido el proceso, pero ya el presidente dijo que si puede va a cambiar la ley para que no se pueda suspender lo que quiere hacer. Los ataques directos al INE son inaceptables, la propuesta de desaparición del INAI, un paso atrás en el proceso democrático, y el uso de las mañaneras para promover el voto a favor de Morena son señales inequívocas del intento de mover al país en la dirección que quiere AMLO. Si esto prospera, no podemos saber que otros cambios promoverá en el futuro.

A mí me preocupa mucho que el país se está quedando sin dinero, ya que la captación de ISR debe haber sido muy baja, pues en 2020 hubieron muy pocas utilidades. Cuando el 60% de la economía es informal, la captación por ISPT también es bastante limitada. El ingreso tradicional, Pemex, ya no puede ser la caja chica del gobierno, pues su enorme endeudamiento (108 mil millones de dólares), la obliga a usar todos sus recursos.

Por el lado del gasto, sigue el egreso en obras poco productivas como Dos Bocas, el tren maya o el aeropuerto de Santa Lucía, mismas que no pueden detener si quieren mantener la buena relación con el Ejército. Aunado a esto, el incremento en programas sociales me hace suponer que la única solución será imprimir billetes, así como un impulso enorme a la búsqueda de evasores fiscales. Finalmente, es predecible la introducción de nuevos impuestos, como el de herencia, que siento que esta vez será una realidad.

Por otro lado las remesas han subido enormemente, aunque no se reflejan en las reservas que han estado en 195 mil millones de dólares por muchos meses, y el hecho de que el petróleo esté a 68 dólares el barril ayuda, aunque no sabemos que tanto se vendió en futuros para asegurar el precio.

Participé en una conferencia donde los analistas que cubren México para varios de los bancos extranjeros más grandes y el consenso fue el siguiente: México tiene un régimen estable, autoritario, cerrado, parecido a los países de Europa oriental. Está pasando por un momento de poca inversión y por ende poco incremento a la productividad, impactado por una pandemia en la cual el gobierno no dio casi ningún apoyo.

El presidente Lopez Obrador, quien llegó con una plataforma de anticorrupción creó una buena imagen pero pocos resultados.

El presidente no entiende cómo trabaja la economía global y su nacionalismo y el mal uso de recursos limitados detuvieron el crecimiento del país. La pandemia tapó el hecho de que el país no estaba creciendo, al grado que el PIB en 2019 se contrajo 0.1%, aun antes del impacto del COVID-19.

La cancelación del aeropuerto, la eliminación del outsourcing, todo el capítulo del avión presidencial, etc. fueron hechos para demostrar quien está en el poder. El presidente exige lealtad, es muy bueno con sus amigos y muy duro con sus enemigos, y quiere promover crecimiento a base de influenciar al Banco de México, lo cual se ha demostrado que no funciona ni en México ni en ningún lugar del mundo.

Subir las tasas de interés frena a la economía, pero bajarlas difícilmente promueve un crecimiento económico relevante.

Entrando en números de la economía mexicana, el consenso de los 37 analistas de las casas de bolsa en el país, es que la inflación de este año será 4.14%, el PIB crecerá 4.5% en 2021, y 2.7% en 2022, el dólar a 20.50 pesos para 12/21 y 21.17 pesos en 12/22 (sujeto a que no haya supermayoría en el Congreso). 66% dicen que no es buen momento para invertir en México.

Para concluir mi análisis de lo que está pasando en México quiero mencionar mi sorpresa de ver que la senadora Xóchitl Gálvez se cambió del PAN al PRD para completar los 5 senadores necesarios para obtener un lugar en la Comisión Permanente del Senado. ¿Cómo es posible que se pase de un partido de derecha, conservador, etc. a un partido de izquierda con ideología totalmente diferente?

Israel sigue sin poder formar un gobierno y ya está por terminar el plazo de Netanyahu para lograrlo. El darle el puesto de ministro de Justicia a Benny Gantz podría darle la mayoría necesaria, pero los asientos de los árabes encabezados por Mansour Abbas van a ser los que deciden si se queda o no.

Israel ya derrotó al COVID-19 y el país reabrió. Esperamos que no vaya a haber una recaída, pues ha sido el experimento más grande que jamás se haya hecho de un programa de vacunación masiva.

La economía sigue fuerte, basada en una constante innovación y el impulso que le han dado a las nuevas industrias los fondos globales de capital de riesgo han ayudado a mantener el liderazgo en patentes y desarrollo de tecnología de punta.

Los mercados tuvieron un buen mes con las acciones llegando a máximos históricos, aunque no los pudieron sostener. Los bonos tuvieron un aumento como del 0.85% al bajar un poco las tasas de interés, el dólar volviéndose a debilitar después de 2 meses de fuerza, y el oro en niveles de 1,765 dólares la onza. El bitcoin llegó a 64,000 dólares, se cayó 25% en 3 días y rebotó a 55,000 dólares, ejemplo de su volatilidad.

Les envío como siempre un muy afectuoso saludo.

 


Las opiniones, creencias y puntos de vista expresados por el autor o la autora en los artículos de opinión, y los comentarios en los mismos, no reflejan necesariamente la postura o línea editorial de Enlace Judío.

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Luis Maizel fue Presidente de LM Capital Management desde 1989 y LM Advisors Inc. desde 1984. De 1980 a 1984, el Sr. Maizel desempeñó como Presidente de Industrias Kuick, SA y Blount Agroindustras, SA, fabricantes de equipos agroindustriales. Además Luis Maizel fue Co-fundador de LM Capital Group, LLC. y actualmente sirve como su director administrativo. Se desempeña como miembro del Grupo de Estrategia de Inversión de LM Capital Group, LLC. Es miembro del cuerpo docente de la Escuela de Negocios de Harvard y Presidente de Kuick Industrial, SA Sr. Maizel es miembro del Consejo de (Empresa Nacional de Desarrollo de México), el Consejo de Relaciones Exteriores NAFIN , Wells Fargo San Diego Junta de Comunidades y HSBC.

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