Enlace Judío – Las protestas masivas contra la reforma judicial del gobierno de Benjamín Netanyahu alcanzaron este sábado cifras récord con al menos 160,000 manifestantes en Tel Aviv y decenas de miles más en todo el país, informó Haaretz.

Aproximadamente 300,000 personas se manifestaron en todo Israel, según los organizadores de las protestas.

Además de la protesta principal en Tel Aviv, se celebró una manifestación especialmente multitudinaria en Haifa, donde según los medios participaron unas 30,000 personas. Otros miles se manifestaron frente a la Residencia del Presidente en Jerusalén, así como en Herzliya, Ra’anana, Hod Hasharon, Hadera, Be’er Sheva, Sderot en la frontera con Gaza, Rosh Pina en el norte, Rehovot, Eilat, Modi’in, el asentamiento de Efrat en Judea y Samaria (Cisjordania) y decenas más en puentes y cruces de todo Israel.

Tras la protesta en Tel Aviv, aproximadamente 2,000 manifestantes atravesaron las barreras policiales y bloquearon la autopista Ayalón, una de las principales vías de la ciudad, donde 21 personas fueron detenidas. La policía abrió una investigación sobre un manifestante que roció en la calle las palabras “Bibi es un traidor”.

En la Avenida Kaplan de Tel Aviv, el exprimer ministro Ehud Barak envió un mensaje al presidente Yitzhak Herzog: “Señor presidente, llegó el momento de decir: ¿está usted del lado de la excavadora D9 o del lado de la Declaración de Independencia?”.

Dijo a la multitud que la reforma judicial es “la peor crisis que vive el país desde la creación del Estado. Estamos aquí para defender la Declaración de Independencia contra el intento de convertir a Israel en una dictadura. Lucharemos y venceremos”, dijo.

El excomisario de policía Roni Alsheij dijo a los manifestantes: “Miren a esta gran multitud… ¿Son antivacunas?”, en referencia a los comentarios de Netanyahu que los manifestantes contra la reforma judicial son los mismos que protestaron contra la vacunación COVID-19.

Protestas contra la reforma judicial en Israel
Manifestantes contra la reforma judicial del gobierno israelí se concentran en Tel Aviv, en la octava semana consecutiva de protestas masivas. Credit: Tomer Appelbaum

Y añadió: “Las encuestas muestran un enorme cambio en la opinión pública, que se opone firmemente a la reforma judicial. Personas de derecha y religiosas como yo nos negamos a ser esclavos del lavado de cerebro y verificamos los hechos. Esta tarde salí de Giv’at Shmuel y pasé por un impresionante despliegue de banderas en las que se leía ‘Religiosos, sionistas, demócratas'”.

El rabino Rick Jacobs, jefe del Movimiento Reformista en Norteamérica, dijo a las multitudes: “Estamos aquí en Israel con ustedes para luchar contra las amenazas a la democracia israelí. No podemos imaginar un Estado judío que no es democrático, pero desafortunadamente hay quienes sí pueden”.

Tzipi Lavi, directora de la Organización de Líderes Feministas Ultraortodoxas, dijo que acudió a la protesta para representar a todas las mujeres ultraortodoxas que “no tienen voz” y que sufrirán si se aprueban los planes del gobierno para debilitar Poder Judicial.

Protestas en Tel Aviv contra la reforma judicial
La protesta en Tel Aviv, con el texto en la torre Azrieli que dice, “Todos somos una nación”, Crédito: Tomer Appelbaum

Elyakim Rubinstein, ex vicepresidente de la Corte Suprema de Israel, se dirigió a la multitud frente a la Residencia del Presidente en Jerusalén.

“Nadie puede detener la melodía que han creado aquí. Esta melodía de nuestra protesta tiene que continuar. Nuestra protesta está totalmente justificada, pues nos enfrentamos a un gobierno que actúa contra su propio pueblo”.

“Las iniciativas de la reforma judicial son depredadoras… son atroces para la economía, y estamos aquí para resistirlas”, subrayó.

Miles de manifestantes marcharon posteriormente hacia la Plaza de París en Jerusalén, cerca de la Residencia del Primer Ministro.

En Be’er Sheva, la exdirectora general del Ministerio de Bienestar, Sigal Moran, dijo a los manifestantes que “el sistema judicial no está aquí para servir al sistema político, sino para proteger a las minorías, para velar por los que necesitan protección”. Aunque haya que enmendarlo, “no se puede, simplemente no se puede, anular”.

Omri Sharon, exdiputado del Likud e hijo del exprimer ministro Ariel Sharon, dijo a la multitud de la ciudad sureña que apoya “las reformas, no las revoluciones”.

“Un Israel democrático está obligado a preservar los derechos humanos. La separación de poderes debe preservarse”, enfatizó.

En Haifa, los manifestantes marcharon desde el Auditorio en el Centro del Carmel hasta el Centro Horev, donde se unieron a la protesta principal.

Marcha en Haifa

El líder del partido Hamajané Hamamlajtí, Benny Gantz, se dirigió a la multitud: “Esta protesta es mucho más importante de lo que cada uno de nosotros puede expresar”.

El exministro de Defensa añadió: “Yo los protegí durante décadas, y la corte me protegió a mí, y Netanyahu quiere arruinar esto. No dejaremos que eso ocurra”.

Dirigiéndose a Netanyahu, dijo: “Debes golpear a los enemigos del Estado, y no a sus ciudadanos leales”.

El concejal de Rahat, Dr. Mazen Abu Siam, dijo a los manifestantes en Haifa: “En Rahat estamos doblemente angustiados”.

“No tenemos derechos ni servicios básicos; estamos ante una incitación sin precedentes, tanto en los medios como en la política. Nuestros hijos sufren a diario demoliciones de viviendas, y todo esto viene del Estado”.

“Los derechos de las minorías en un Estado democrático son una medida importante de la democracia. La democracia no puede ser parcial”, afirmó. “Tampoco se puede ignorar a la población palestina; lo peor del gobierno es [su] ilusión de que no hay ocupación”.

Previo a las manifestaciones, Netanyahu arremetió en Twitter contra los medios y los líderes de la oposición, acusándolos de pretender “crear la anarquía en el Estado de Israel y dañar su economía para provocar una sexta ronda de elecciones”.

Añadió que los medios de comunicación y la oposición han hecho caso omiso de “los llamamientos explícitos de los líderes de la protesta a derramar sangre, usar armas… matar al primer ministro, dañar a sus familiares, ministros y símbolos del gobierno, y en su lugar optan por atacarme, distorsionando intencionalmente mis palabras”.

El viernes, Netanyahu dijo a los ministros en una reunión del gabinete que les dará un “puño para golpearlos”, refiriéndose a los manifestantes contra la reforma judicial, informó el Canal 12 israelí.

El sábado por la noche, añadió: “Está claro para todo aquel que oyó lo que dije entiende que mi intención era arremeter contra las falsas afirmaciones de quienes siembran el pánico, y no llamar a la violencia o limitar el derecho a la protesta”.

El exjefe del Mossad, Danny Yatom, dijo al Canal 13 que, si se aprueba la reforma judicial, será legítimo desobedecer las órdenes del gobierno.

“Ese mismo piloto de combate o agente de las fuerzas especiales o quien sea firmó un acuerdo con un país democrático”, dijo en la entrevista. “Pero en el momento en que, Dios no lo quiera, el país se convierta en una dictadura y reciba una orden de un gobierno ilegítimo, creo que será legítimo desobedecerla. Sí, desobedecer una orden ilegítima”.

Subrayó que “no hay duda de que el país ha cambiado, y lo detrás del golpe judicial se esconde  convertir a Israel en una dictadura”.

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