El exprimer ministro de Israel, Ehud Olmert acusó a Benjamin Netanyahu de silenciar voces disidentes del sistema de seguridad, de tal manera que altos oficiales de abstienen de informarle de hechos difíciles, informó The Times of Israel.
“Durante 15 años, ha existido el concepto de que un general que dice algo en contra se convierte en blanco de calumnias y censura por parte del Primer Ministro y de todo su séquito. Se creó un ambiente en el que la gente no le cuenta los hechos ni comparte opiniones para evitar provocar disputas que socavan su estatus y su capacidad de actuar”, afirmó Olmert.
Comentó que uno de los jefes de seguridad de Israel le dijo que Netanyahu lo “desacredita y menosprecia” y Olmert lo convenció de no dimitir.
Olmert defendió la retirada de Gaza en 2005, cuando él formaba parte de gobierno encabezado por Ariel Sharón, y alegó que a diferencia de las afirmaciones de que la retirada “nos expuso a riesgos de seguridad” y acrecentó el terrorismo, Hamás disparó cohetes contra Israel “incluso antes de la retirada y continuó sus ataques después también”.
Sin embargo, admitió que perdió una oportunidad de derrotar a Hamás durante la Operación Plomo Fundido en 2008-2009.
“Ordené al ejército que preparara un plan mediante el cual entraríamos en la Franja de Gaza y estableceríamos el orden allí. En la primera fase, hablamos de la ocupación de la zona norte y un intento de purgar a elementos de Hamás seguido de la limpieza del Corredor de Philadelphi y el eje de Rafah. Esas fuerzas en el sur se conectarían entonces con las tropas en el norte de Gaza para eliminar el dominio de Hamás en toda la Franja“, dijo Olmert.
Sin embargo, “lo que ocurrió es que el entonces ministro de Defensa, Ehud Barak, pensó que existía la posibilidad de llegar a un acuerdo de cese al fuego o una tregua prolongada con Hamás“, continuó.
“Le pregunté al Jefe del Estado Mayor cuánto tiempo nos llevaría capturar el Corredor de Philadelphi, y me dijo 48 horas. Pregunté cuánto tiempo para Rafah y me dijo tres semanas. Pregunté cuántos morirían y me dijo 75. En la reunión del gabinete presentaron cifras diferentes y más infladas”.
“Estaba claro que había una situación aquí un mes y medio antes de las elecciones, con un primer ministro que dimitió y las autoridades de defensa que se oponían a la acción militar”, dijo Olmert, y agregó que carecía de legitimidad para un plan más ambicioso para ocupar Gaza.
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