El 7 de octubre de 2023, una cuarta parte de los habitantes del kibutz Nir Oz fueron secuestrados o asesinados por los militantes de Hamás.
Dolev Yehud, un ingeniero que trabajaba como voluntario para Maguen David Adom, fue uno de los muertos. Durante ocho meses, su familia pensaba que lo habían secuestrado y que estaba cautivo en Gaza. Luego se supo que su cuerpo estaba en Israel desde el primer momento, en calidad de desconocido.
Su hermana Arbel, en cambio, sí estuvo prisionera del otro lado de la frontera. La chica de 29 años, aficionada a la danza y fanática de la astronomía, vio la luz apenas el 30 de enero, cuando Hamás la liberó luego de tensas negociaciones con el gobierno israelí. Su novio, Ariel Cunio, sigue cautivo en Gaza.
Karen Kanan, activista judía mexicana, conoce bien la historia de los Yehud. Hace mucho que abrazó su causa y dedicó buena parte de su tiempo a narrar lo que les ocurrió el 7 de octubre. Más de 30 mil seguidores en Instagram ven y comparten las fotos y videos que publica para hacer conciencia sobre el atroz destino de la que a la postre se convertiría en una especie de familia adoptiva para ella.
Pero para Kanan, pasar del activismo en redes sociales a la acción verdadera se volvió una prioridad.
Por eso organizó A Time to Heal 2025, un evento comunitario en el que muchas familias judías conocerán de primera mano testimonios de víctimas del 7 de octubre, presenciarán conferencias, participarán en talleres y convivirán en un ambiente armónico que, como el nombre del evento indica, tendrán como objetivo sanar una herida que todo el pueblo judío sufre desde aquel día funesto.
“Llevamos demasiado tiempo en una época de oscuridad para el pueblo judío”, dice Kanan en entrevista. “Nunca en mi vida había visto esta ola de antisemitismo global (…). Con el poder de las redes sociales, el antisemitismo está llegando a rincones a los que los judíos nunca pensamos que iba a llegar”.
Los judíos, dice Kanan, hemos estado “todo el tiempo como en lucha”, y por eso ahora, cuando algunos de los cautivos por Hamás han comenzado a volver a casa, es tiempo de atreverse a sanar. “Espero que este sea el inicio de una ola de momentos para sanar para todos”.
La iniciativa de Kanan fue apoyada por diversos donadores altruistas, gracias a lo cual el próximo domingo 9 de marzo, muchas familias judías mexicanas podrán reunirse, escuchar música, bailar y participar en actividades cuyo objetivo es la sanación.
El programa
Entre los ponentes que ese día hablarán se encuentran miembros de la familia Yehud, comediantes y neurocientíficos.
Se impartirán talleres de sonoterapia, arteterapia y muchas otras formas de reparar los ánimos resquebrajados de una comunidad que lleva año y medio en vilo.
“El chiste del evento es que, desde que tú entres, vivas la experiencia de una energía de sanación”, dice Kanan. “Vamos a tener esos paneles increíbles con gente de talla internacional, y vamos a tener ese panel divino con la familia de Arbel Yehud”.
Juntos, los panelistas “vienen a darnos un mensaje de esperanza después de todo. Por ejemplo, las personas que se están dedicando a dar noticias verificadas, que están muy involucradas en la guerra militar y ese tipo de cosas, nos van a hablar de (…) cuál es la esperanza del después.
“O las personas que han venido hablando del dolor, del trauma y de la tragedia de la guerra nos van a hablar ahora de salud mental. Nos van a hablar de cómo salir adelante”. El objetivo es “darle la vuelta a la tragedia y empezarla a convertir en sanación en conjunto”.
En el evento participarán también instituciones comunitarias como Kadima y Keren Kayemet, que realizarán activaciones ex profeso.
Un vínculo especial
El 7 de octubre imprimió un sello sobre la piel de Karen Kanan. “A mí, el tema de los secuestrados me cambió la vida por completo”, nos cuenta. Agrega que, tan pronto como comenzó la guerra, se metió de lleno a la tarea de hacer activismo por redes sociales. Así encontró a la organización Global Peace for Israel, con la que comenzó a colaborar.
“En ese esfuerzo, nosotros tenemos un grupo con todas las familias de los secuestrados, y ellos nos mandan su contenido y nosotros los ayudamos a difundir, a hacer campañas… Y yo siento que es por una coincidencia, por una suerte mía enorme, que me encontré con la familia Yehud”.
Según Kanan, ella hizo un vínculo especial con la figura de Arbel Yehud, con quien sintió una extraña conexión que luego se extrapolaría a su familia. Eventualmente “me sentí tan cercana a la familia que sentí la necesidad de hacer más”.
La familia Yehud vivió una agonía triple. La desaparición de Arbel y Doley, primero; la confirmación de la muerte de este último, después; y las diversas tentativas de liberación de la primera que, una tras otra, se frustraron a la última hora, presuntamente porque no se encontraba en manos de Hamás sino de la Yihad Islámica Palestina.
“Estaba sola, estaba sin ningún otro israelí. Y parece que los de Hamás tuvieron que negociar su liberación. Entonces, fueron dos momentos en especial” en los que la familia acarició la idea de volver a verla, solo para ver cómo esa esperanza se esfumaba.
Ahora que Arbel ha vuelto a casa y que su hermano ha recibido una sepultura ritual, la familia Yehud puede comenzar su proceso de recuperación, aunque la propia Arbel deberá de esperar, para que eso ocurra, a que Hamás libere también a Ariel Cunio, su novio, que continúa en cautiverio junto con su hermano David.
“A Time to Heal” es un evento para la comunidad judía. Se llevará a cabo el domingo 9 de marzo de 2025, en una sede comunitaria de la CDMX. Todos los fondos recaudados se destinarán a la reconstrucción del kibutz Nir Oz y a la propia familia Yehud. Si deseas participar ( y sanar) regístrate: https://forms.gle/hctSkVFTrxcMBK7u9.
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