Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron objetivos de Hezbolá en el sur de Beirut tras el lanzamiento de dos cohetes desde el Líbano contra el norte de Israel esta mañana, informó Haaretz.
Las FDI indicaron que la Fuerza Aérea atacó un almacén de drones de Hezbolá.
El Ministerio de Salud del Líbano reportó un muerto y ocho heridos en ataques de las FDI en el sur del país.
Las FDI emitieron órdenes de evacuación para los residentes de un barrio de Dahiyeh, bastión de Hezbolá en el sur de Beirut.
“A todos los presentes en el edificio marcado en rojo, como se muestra en el mapa, y en los edificios cercanos: Se encuentran cerca de instalaciones pertenecientes a Hezbolá“, declaró el portavoz de las FDI, Avijay Adraee, en una publicación en X.
“Por su seguridad y la de sus familias, están obligados a evacuar estos edificios de inmediato y a mantenerse alejados de ellos a una distancia no inferior a 300 metros, como se muestra en el mapa”, añadió.
Un cohete fue interceptado por las FDI esta mañana, y otro impactó en el otro lado de la frontera. El ejército israelí respondió a los cohetes con fuego de artillería y atacó objetivos de Hezbolá en el sur del Líbano.
Hezbolá negó haber disparado los cohetes, afirmando estar “plenamente comprometido con el acuerdo de alto al fuego”. El grupo terrorista agregó que “estos sucesos levantan sospechas de que su objetivo es dar una excusa para la continua agresión contra el Líbano“.
Este es el segundo ataque con cohetes desde el Líbano contra el norte de Israel en menos de una semana.
El ministro de Defensa, Israel Katz, declaró tras el lanzamiento de cohetes que Kiryat Shmoná, donde sonaron las alarmas esta mañana, “recibirá el mismo trato que Beirut“.
Enfatizó que si no hay paz en el norte de Israel, “tampoco habrá paz en Beirut“.
Afirmó que el gobierno libanés “es directamente responsable de cualquier disparo a la Galilea” y agregó: “No permitiremos que se repita la realidad del 7 de octubre. Garantizaremos la seguridad de los habitantes de la Galilea y actuaremos con contundencia ante cualquier amenaza”.
El primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, ordenó al ejército libanés localizar y detener a los responsables del lanzamiento de los cohetes contra Israel y enfatizó que el Líbano está comprometido con la implementación de la Resolución 1701.
El alcalde de Kiryat Shmona, Avijai Stern, dijo que en los últimos días se hicieron esfuerzos para convencer a los residentes que regresen a la ciudad, “y hoy estamos trabajando para convencer a los que ya han regresado para que se queden”.
Y agregó con cinismo: “Mientras Hezbolá está disuadido, ¿el gabinete se reunirá hoy? ¿O si se trata Kiryat Shmoná no es interesante?”.
David Azoulay, alcalde del consejo local de Metula dijo: “Esto es exactamente lo que temíamos: disparos de goteo como los que vimos en el sur [de Israel] durante 23 años”.
“El gobierno de Israel debe anunciar hoy la cancelación de la Resolución 1701 de la ONU y declarar que continuaremos eliminando a todas las organizaciones terroristas en el Líbano, principalmente a Hezbolá“, enfatizó.
“Si el gobierno libanés no colabora, también atacaremos al Líbano y a su ejército. La tragedia del 7 de octubre comenzó con estos pequeños ataques, y no lo permitiremos en el norte. Se requiere una acción inmediata hoy”.
El sábado pasado, las FDI anunciaron que atacaron decenas de lanzacohetes de Hezbolá en el sur del Líbano, así como a un puesto de mando utilizado por terroristas, tras el lanzamiento de seis cohetes desde el Líbano hacia Metula. Tres cohetes cruzaron a territorio israelí y fueron interceptados.
Hezbolá también negó la responsabilidad del ataque y reiteró su compromiso con el alto al fuego. El grupo declaró su apoyo a la gestión de la peligrosa escalada.
Las autoridades israelíes respondieron: “Nada ocurre sin el conocimiento de Hezbolá“.
El ejército libanés informó que sus fuerzas hallaron tres lanzacohetes improvisados en la zona al norte del río Litani, utilizados anteriormente por facciones palestinas en el Líbano, no por Hezbolá.
El nuevo presidente del Líbano, Joseph Aoun, ordenó una investigación sobre el lanzamiento de cohetes contra Israel y exigió al ministro de Defensa del Líbano tomar las medidas operativas necesarias en la zona. Aoun también pidió al comité de vigilancia del alto al fuego prevenir cualquier violación que pueda poner en peligro al país.
El primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, advirtió contra la actividad militar en el sur, afirmando que podría arrastrar al país a una nueva guerra. “Deben tomarse medidas militares para garantizar que solo el Estado libanés pueda decidir sobre la guerra y la paz”, declaró.
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