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jueves 04 de junio de 2026

Ilana Gritzewsky pide la liberación de todos los rehenes y el fin de la guerra

La mexicana Ilana Gritzewsky, exrehén de Hamás, habló de su cautiverio en Gaza, exigió el regreso inmediato de los rehenes y el fin de la guerra, informó Haaretz.

Vestida con una camiseta con la foto de su pareja, Matán Zangauker, quien continúa cautivo en Gaza, se dirigió a cientos de personas en la Plaza de los Rehenes de Tel Aviv.

Gritzewsky habló de cuando hizo aliá desde México hace 16 años y de su vida en el Kibutz Nir Oz.

“Me encantaba la vida tranquila en el kibutz. Vivir cerca de la frontera no me asustaba. Confiaba en el ejército en el que serví. Huí de México para evitar ser secuestrada, y al final, me secuestraron en mi propio país”, expresó.

Ilana Gritzewsky y Matán Zangauker

Ilana Gritzewsky y Matán Zangauker. Cortesía de la familia Zangauker

“El 7 de octubre, mi vida se destruyó. Todo lo que construí y en lo que creía se destruyó de golpe”.

Relató una vez más los momentos de sus secuestro el 7 de octubre: cómo se escondió con Matán en la habitación segura, su intento de escapar por la ventana, su separación y cómo finalmente fue capturada por los terroristas.

“Me agarraron del pelo, me patearon en el estómago y me arrastraron por el suelo. Cuando no pude desbloquear mi teléfono para que me filmaran, me golpearon con sus armas”.

Luego, los terroristas la subieron a una motocicleta. “Un terrorista delante y otro atrás: una bolsa de plástico sobre mi cabeza, mi pierna presionada contra el escape”.

“Camino a Gaza, me rompieron la pelvis, me destrozaron la mandíbula, me quemaron la pierna y detonaron una granada cerca de la oreja, por lo que perdí la audición del oído izquierdo. Sufrí agresiones sexuales durante todo el camino a Gaza. Me tocaron y luego me desmayé. Soporté las palizas y la humillación, pero no las agresiones sexuales”, continuó Gritzewsky.

Recobró el conocimiento en una casa destruida, semidesnuda, rodeada de siete hombres armados que rogaban por su vida.

El siguiente escondite era una casa sucia sin baño ni ducha. Dormía en el suelo, rodeada de cucarachas, incapaz de hacer nada sin el permiso de sus captores.

“Bajé 11 kilos en 55 días. Sufro de gastritis y colitis, y durante todo el cautiverio vomité, tuve diarrea y me desmayé constantemente. Me interrogaban en plena noche”, dijo.

Como parte del abuso psicológico, sus captores le dijeron en más de una ocasión que estaba a punto de ser liberada, solo para luego trasladarla a un nuevo lugar. En una ocasión, la llevaron a un hospital, donde vio brevemente a otros rehenes. En otra, la llevaron a un túnel.

“Estaba completamente oscuro. Lloré; pensé que esta sería mi vida”. Pero fue allí donde descubrió que Matán estaba vivo, y que también lo habían secuestrado.

Ilana Gritzewsky

La multitud escucha a Ilana Gritzewsky, sobreviviente del cautiverio de Hamás, mientras relata su historia en la Plaza de los Rehenes de Tel Aviv el miércoles. Crédito: Moti Milrod

Desde su liberación en el acuerdo de rehenes de noviembre de 2023, Gritzewsky ha luchado incansablemente por la liberación de su pareja y de los rehenes restantes.

“No puedo olvidar la promesa que les hice a mis amigos de que los sacaría de ese infierno, porque solo nosotros, los rehenes liberados, sabemos lo que significa sufrir esos horrores”, dijo.

“No hablamos de números ni estadísticas. Son personas con alma que fueron arrancadas de sus hogares o de una fiesta. El país al que hice aliá santifica la vida, no la venganza”, enfatizó.

Gritzewsky afirmó que los rehenes deben ser devueltos a casa y que la guerra debe terminar. “Es hora de detenernos y traer de vuelta a todos nuestros hermanos y hermanas”.

“No pueden arrebatarnos nuestra esperanza, nuestro espíritu y nuestra fe. Eso es lo que nos da la fuerza para seguir adelante, y a nuestro país la fuerza para seguir adelante”.

Dijo que quiere volver a su vida de agricultura, repostería, risas y viajes con Matán. “Quiero casarme, tener hijos… eso es todo lo que pido. Traer a nuestros seres queridos a casa. No tengo otra demanda: quiero recuperarme”, dijo.

Hamás no me quebró, y nadie puede detenerme hasta que Matán y los demás rehenes regresen a casa”, concluyó.

El testimonio de Gritzewsky forma parte de una serie de eventos de tres días en la Plaza de los Rehenes titulada “Y debes contárselo a tus hijos”, durante la festividad de Pésaj, en los que rehenes liberados conversan con el publico sobre su cautiverio

Ilana Gritzewsky

Ilana Gritzewsky, sobreviviente del cautiverio de Hamás, comparte su historia en un evento en la Plaza de los Rehenes de Tel Aviv el miércoles. Crédito: Moti Milrod

Las exrehenes Moran Stela Yanai y Noga Weiss hablaron un día antes en la Plaza de los Rehenes.

Stela Yanai, secuestrada del festival de música Nova, dijo que en varios momentos creyó que no sobreviviría. En un momento dado, sus captores le apuntaron con una pistola a la cabeza.

Noga Weiss, del Kibutz Be’eri, hablo del reencuentro con su madre, Shiri, después de dos semanas en cautiverio.

“Estoy aquí para decir que nada es más urgente que traer de vuelta a todos los rehenes. Esto ha durado demasiado tiempo. Cada día ahí es como dos años; no hay un solo segundo sin miedo. No podemos postergar más esto. Un solo acuerdo para todos: los muertos para su entierro y los vivos para su rehabilitación”.

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