Mosab Abu Toha nació en 1992 es un poeta, académico y editor palestino. Su primer libro de poesía, Cosas que podrías encontrar escondidas en mi oído, de 2022, ganó el Palestine Book Award y el American Book Award.
En mayo de 2025, Abu Toha recibió el premio Pulitzer por una serie de artículos publicados en The New Yorker sobre la vida diaria y el sufrimiento de los palestinos en la Franja de Gaza.
En concreto, el jurado del premio Pulitzer dijo de su obra que retrata “la carnicería física y emocional en Gaza combinando un reportaje profundo con la intimidad de sus memorias para expresar la experiencia palestina de más de un año y medio de guerra con Israel”.
Abu Toha siempre vivió de la ayuda internacional. Como la gran mayoría de la población en Gaza, fue adoctrinado para odiar a los judíos. Su abuelo no aceptó convivir en el país recién creado en 1948, fue derrotado y desalojado de Yafo, Tel Aviv.
Su abuelo guardó siempre la llave de la casa que tuvo que abandonar y su hija se llama Jaffa, la pronunciación árabe de Yafo en su honor.
Abu Toha enseñó inglés en escuelas de la UNRWA en Gaza. Después, como ocurre siempre con el pueblo más oprimido de la Tierra, saltó a la fama al vender su triste historia; como cosa mágica, migró a Estados Unidos, trabajó como profesor visitante en la Universidad de Harvard en el Departamento de Literatura Comparada, como bibliotecario y también miembro de la Escuela de Teología de dicha institución, Harvard.
Las costosas instituciones como Columbia o Harvard se han convertido en refugio de trastornados antisociales, que terminan adoctrinado a los universitarios.
Este hombre, adiestrado desde el vientre a vender la causa terrorista como resistencia, ha sido duramente criticado por Emily Damari.
Emilly publicó:
“Estuve secuestrada en Gaza durante más de 500 días. La mañana del 7 de octubre, estaba en mi pequeño estudio en el kibutz , cuando terroristas de Hamás irrumpieron, me dispararon y me arrastraron a través de la frontera hacia Gaza. Fui una de los 251 hombres, mujeres, niños y ancianos que fueron secuestrados ese día de sus camas, sus hogares y un festival de música”.
Emily Damari está furiosa. Afirma:
El ganador palestino del Pulitzer es partidario del terrorismo “El poeta, dijo, negó los acontecimientos del siete de octubre y el asesinato de la familia Bibas. Glorificaron una voz que borra la verdad, exagera a las víctimas y profana la memoria de los asesinados”, escribió Damari.
“Vi sufrir a mis amigos, vi desvanecerse la esperanza. E incluso ahora, al regresar a casa, la oscuridad aún persiste en mí, porque mis mejores amigos, Gali y Ziv Berman, siguen presos en los túneles terroristas de Hamás”.
“Mosab Abu Toha no es un escritor valiente; es el equivalente moderno de un negacionista del Holocausto. Esta no es una cuestión política. Es una cuestión de humanidad“.
A Emily Damari le cosieron los nervios de la mano durante una cirugía en el Hospital Shifa de Gaza, lo que le dejó una herida abierta y supurante que no sanó durante cuatro meses debido a las condiciones de los túneles, donde permaneció retenida durante largos periodos. La herida finalmente se convirtió en una gran cicatriz entre los tres dedos que le quedaban”.
Su mano mutilada se ha convertido en símbolo de los cautivos, de los torturados, de los calumniados, de quienes siguen bajo tierra, mientras otros son premiados a su costa.
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