Rabino Yerahmiel Barylka / Parashat Vaetjanán – Najamú

“Consuelen, dice .A., tu Dios, consuelen a mi pueblo. Hablen a Jerusalén, hablen a su corazón, y díganle que su condena ha terminado, que ha sido pagada su culpa, pues ha recibido de manos de .A. doble castigo por todos sus pecados. Una voz clama: ‘En el desierto abran camino a .A., tracen en la estepa una calzada recta a nuestro Dios. Que todo valle sea elevado, y todo monte y cerro rebajado; vuélvase lo escabroso llano, y las breñas planicie. Se revelará la gloria de .A., y toda criatura a una la verá. Pues la boca de .A. ha hablado.’ Una voz dice: ‘¡Grita!’ Y digo: ‘¿Qué he de gritar?’ – ‘Toda carne es hierba y todo su esplendor como flor del campo.… ¿Con quién podrán ustedes compararme, o quién será igual a mí?, dice el Santo. … ¿Por qué dices tú, Jacob, y lo repites tú, Israel: ‘.A. no me mira, mi Dios no se preocupa por mis derechos’?’… Mi camino le es oculto a .A., y mi causa pasa inadvertida a mi Dios”? ¿No lo has sabido? ¿No has oído que .A. es el Dios eterno que creó los confines de la tierra? No se cansa ni se fatiga, y su entendimiento es insondable. Da fuerzas al cansado y le aumenta el poder al que no tiene vigor. Aun los muchachos se fatigan y se cansan; los jóvenes tropiezan y caen. Mientras que a los que esperan en .A. él les renovará el vigor, subirán con alas como de águilas, correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse”. (Yeshayahu 40:1-27)

Esta haftará es una de las siete haftarot de consuelo que se leen después de Tishá Beav. El verbo hebreo “najem“, raíz de “najamú“, connota una sensación de consuelo.

El profeta Yeshayahu nos está enseñando que habrá un momento en el futuro en el que finalmente estaremos en verdadera paz con las naciones del mundo, unos con otros, y con nosotros mismos.

David Kimji (1160-1235) en su comentario sobre nuestro versículo: “Todas estas consolaciones y palabras de consuelo pertenecen al futuro, a los días del Mesías“.

¿Cómo serán los “días del Mesías” (“yiemot hamashiaj“)? ¿Serán literalmente como las palabras de Yeshayahu?

Entonces el lobo habitará con el cordero, y el leopardo se recostará con el cabrito. El ternero y el cachorro del león crecerán juntos, y un niño pequeño los conducirá. La vaca y la osa pacerán, y sus crías se recostarán juntas. El león comerá paja como el buey. Un niño de pecho jugará sobre el agujero de la cobra, y el recién destetado extenderá su mano sobre el escondrijo de la víbora.” (Ibid. 11:6-8)

Nos hemos acostumbrado a soñar que el texto se aplicará de manera textual. Pero, Shmuel (165-257 d.e.c.), uno de los más grandes sabios talmúdicos de Babilonia, entendió claramente el pasaje anterior como una metáfora.
En lugar de un mundo en el que la Naturaleza y los comportamientos instintivos del reino animal se verán radicalmente alterados, tendremos uno en el que el pueblo judío será finalmente libre del yugo y el control de nuestros opresores. Así declaró:

No habrá diferencia entre nuestro mundo y los días del Mesías excepto por el cese de la dominación de los reinos del mundo [sobre el pueblo judío]“. (Talmud Bavli, Sanedrín 99a)

Para Shmuel, el tiempo mesiánico- será un tiempo de completa libertad sociopolítica para nuestro pueblo.

Rambam (1135-1204) explicó la postura de Shmuel en Mishné Torá, Hiljot Melajim 11:1 y 12:1 y 2 diciendo que:

El Rey Mesías se levantará en el futuro y devolverá al reinado de David su antigua grandeza y gloria. Reconstruirá el Templo Sagrado y reunirá a todos los exiliados en la Tierra de Israel. Todas las leyes estarán en vigor durante sus días, tal como lo fueron en épocas anteriores…

Uno no debe pensar que en los días del Mesías algo cambiará en la naturaleza del mundo (meminhagó shel haolam), o que habrá alguna nueva creación dentro de la Naturaleza. Más bien, el mundo continuará en su forma normal”.

El pasaje de Yeshayahu que dice: “Y vivirá el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito ...” es una alegoría. Significa que el pueblo judío vivirá sin miedo a las naciones infames que están representadas por los términos “lobo” y “leopardo”.

Tristemente nos ha tocado vivir la horripilante realidad, sufriendo en carne propia el ataque de quienes se asumieron como “lobos y leopardos”, y nos atacaron para exterminarnos de la faz de la tierra. Esos asesinos se abalanzaron sobre nosotros durante una de nuestras fiestas buscando denigrarnos, violarnos, destrozar a los niños y ancianos y llevarse al cautiverio a todos los que pudieron.

Ningún lobo y ningún leopardo lo hubiera hecho con tanta saña, inquina y odio. No matan a miembros de su propia especie ni a ningún otro ser viviente por el placer de acabar con él, por lo que debo pedirles perdón por usar el símbolo del profeta.

Nuestros Sabios afirmaron: “No habrá diferencia entre nuestro mundo y los días del Mesías excepto por el cese de la dominación de los reinos del mundo [sobre el pueblo judío]“.

En nosotros está el mandamiento de acabar con el señorío de quienes quieren destruirnos saliendo a defendernos para cumplir el principio “Habá lehargejá hashkem l’horgó” cuya traducción literal es “Al que venga a matarte, debes matarlo de antemano”. En realidad, la palabra hashkem se acerca más literalmente a “levántate temprano”. Así que la traducción literal, podría ser que “El que venga a matarte, madruga para matarlo”.

La Halajá determina que para una Miljemet Mitzvá, “el novio parte de su casa y la novia de su palio nupcial”. Estamos en una lucha por nuestras vidas, y esto se considera “salvar a Israel de las manos de un enemigo”, lo que abarca completamente nuestra situación de salvar a Israel de las manos de un enemigo. Por tanto, existe una obligación halájica de alistarse en el ejército y servir, basada en la mitzvá y el mérito de proteger al Am Israel. – “No te quedes de brazos cruzados cuando se derrama la sangre de tu amigo” no es sólo una mitzvá para el individuo, sino una mitzvá general, que nos enseña que es indebido ver al hermano en apuros y no entregarse para salvarlo.

El problema es que no solo no hay reparación o arrepentimiento por parte de esa gente, sino que tampoco están listos para la redención, pese a que sus labios hacen como que la invocan de día y de noche.

Regresando a la opinión de Rambam, vemos su posición puramente naturalista.

La reinstauración de la monarquía davídica “a su antigua grandeza y gloria“, en la persona del verdadero Mesías, es el criterio necesario y fundamental para el cumplimiento de todos los demás objetivos escatológicos auténticamente judíos. Antigua grandeza y gloria, en una palabra, significa hegemonía judía incontestable en nuestra propia tierra. Simboliza que todas las presiones políticas interminables que enfrenta nuestro Estado moderno de Israel cesarán.

Decimos un texto en la plegaria conocida como Amidá y como todas tenemos la obligación de trabajar para que se cumpla. No se puede ser coherente con uno mismo si se dice la plegaria autoproclamándose exentos de cumplir con su texto.

Haz que suene el gran shofar por nuestra libertad, y reúne a nuestros exiliados en nuestra tierra desde todos los confines del mundo. Bendito eres tú .A. que reúne a los dispersos de su pueblo Israel”… “Habita en medio de tu ciudad Yerushalaim tal como Tú has dicho, restablece el trono de tu vasallo David y reconstruye la estructura eterna pronto y en nuestros días. Bendito eres tú .A. que reconstruye a Jerusalén”.

El consuelo prometido se consumará como se han cumplido otras promesas. Y seremos consolados y nos acercaremos aún más a la verdadera redención. Para ello necesitamos la infinita misericordia, bondad y compasión de .A. y nuestra propia acción.

“Porque mil años a tus ojos son como un ayer que pasó, como una breve vigilia en la noche. Los barres como un sueño fugaz; por la mañana son como hierba recién crecida: por la mañana brota y florece; Al anochecer se marchita y se seca“. (Tehilim 90:4-6)

El dicho “Quien no se entristece por la destrucción del Templo no verá su reconstrucción” es una poderosa afirmación sobre la conexión emocional y espiritual que tenemos con el Templo de Jerusalén y su destrucción por los romanos en el año 70. Sugiere que un profundo sentimiento de pérdida y duelo es un precursor necesario para la reconstrucción, tanto a nivel personal como comunitario.

Quien no lo siente, quien no sale a defenderse de quienes no desean otra cosa que acabar con nosotros, se separarán del Am Israel y encontrarán otras tierras en las que no vean soldados y sus hijos encontrarán un extraño ideal mesiánico en el galut interno y externo, pudiendo mutilar libremente los 613 mandamientos de la Torá.

A todos quienes participan en la defensa de Israel, se les cumplirá el mensaje eterno de Yeshayahu:Najamu najamu ami yomar E-lohkeijem”, vején yehí ratzón. Que veamos “Consuelen, dice .A., tu Dios, consuelen a mi pueblo” ya mismo.

____________________________________________________________________________

Las opiniones, creencias y puntos de vista expresados por el autor o la autora en los artículos de opinión, y los comentarios en los mismos, no reflejan necesariamente la postura o línea editorial de Enlace Judío. Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío

Yerahmiel Barylka: "Después de liderar el movimiento juvenil Ezra, a los diecisiete años de edad se inició en la educación formal, dirigiendo la Escuela Religiosa Israelita Heijal Hatorá, en Buenos Aires, luego de lo cual fue profesor del Instituto de Superior de Estudios Judaicos (Majón Lelimudey Haiadut) y dirigió las escuelas Talpiot y José Caro en Buenos Aires. Durante 11 años fue el director de la Agrupación Juvenil Ramah de la Congregación Israelita de la República Argentina en la que centenares de jóvenes tuvieron sus primeras vivencias religiosas y participaron en sus actividades educativas. Se desempeñó como Capellán de los Institutos Penales de Buenos Aires, entre 1960 y 1976, asistiendo a los internos de religión judía en sus necesidades espirituales personales y espirituales. Se trasladó a México en el año 1976 convocado para dirigir la escuela Yavne y durante su larga estadía en ese país, dirigió el Seminario de Maestros Hebreos que luego se convirtió en la Universidad Hebraica, el Centro de Estudios Judaicos (CEJ), la representación en México del Instituto Weizmann de Ciencias de Rehovot, Israel, y fue Asesor de Presidencia de la Comunidad Maguen David. Actualmente se desempeña como asesor de comunidades judías latinoamericanas y como Director General de Otot -Servicio de consultoría educativa y comunitaria especializado en las comunidades judías de habla española."