El presidente del Líbano, Joseph Aoun advirtió este miércoles a un alto funcionario iraní que “ningún grupo en Líbano tiene permitido portar armas ni depender de apoyo extranjero”, días después de que el gabinete libanés aprobara los objetivos de una hoja de ruta respaldada por Estados Unidos para desarmar al grupo terrorista Hezbolá, de conformidad con una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU de 2006, informó The Jerusalem Post.
Durante una reunión en Beirut con Ali Larijani, secretario del máximo organismo de seguridad de Irán, Aoun advirtió contra intervención extranjera en asuntos internos del Líbano. Enfatizó que el país está abierto a cooperar con Irán, pero solo dentro de los límites de la soberanía nacional y el respeto mutuo.
“El Líbano, que respeta la soberanía de otras naciones, incluido Irán, no aceptará intervenciones en sus asuntos internos”, declaró Aoun, y agregó: “ningún grupo tiene permitido portar armas y usar el apoyo extranjero como herramienta de presión”, según un comunicado de la presidencia libanesa publicado en X.
“La amistad que buscamos con Irán debe ser con todos los libaneses, no a través de una sola secta o grupo”, continuó Aoun.
Señaló que el lenguaje empleado por algunos funcionarios iraníes no fue útil y reafirmó que el Estado del Líbano y sus fuerzas armadas son los únicos responsables de proteger de todos los ciudadanos.
Ali Larijani prometió que su gobierno seguirá brindando apoyo al Líbano tras expresar su oposición al plan de desarme.
“Respetamos cualquier decisión que tome el gobierno libanés en consulta con la resistencia”, dijo tras conversaciones por separado con el Presidente del Parlamento, Nabih Berri, cuyo movimiento Amal es aliado de Hezbolá.
“Irán no trajo ningún plan al Líbano, sino Estados Unidos. Quienes intervienen en los asuntos libaneses son quienes dictan planes y plazos”, declaró Larijani.
Y agregó: “El Líbano no debe mezclar a sus enemigos con sus amigos: su enemigo es Israel, su amigo es la resistencia. Recomiendo al Líbano que siempre valore la resistencia”.
Estados Unidos presentó un plan a través del enviado del presidente Donald Trump a la región, Tom Barrack, que establece los pasos más detallados hasta la fecha para el desarme de Hezbolá. El grupo terrorista ha rechazado los crecientes llamamientos al desarme desde su devastadora guerra con Israel el año pasado.
Por su parte, Irán declaró su firme oposición al intento del gobierno del Líbano de desarmar a Hezbolá, mientras que el grupo terrorista criticó la decisión como un “grave pecado”.
Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío






