Con profunda emoción, reconocimiento, gratitud y en un ambiente de nuevos comienzos, la Asociación Menorah, I.A.P., celebró el pasado martes 9 de septiembre su ceremonia oficial de cambio de presidencia para el periodo 2025–2028. Shelly Geifman fue presentada como la nueva presidenta de la institución, tomando la estafeta de manos de Sofía Mann, quien culminó una gestión intensa, valiente y profundamente transformadora.
Fundada en 1997, Asociación Menorah es una institución no lucrativa dedicada a prevenir, atender y generar conciencia sobre la violencia intrafamiliar dentro de la comunidad judeo-mexicana, trabajando desde la raíz emocional, educativa y terapéutica del problema.
“La violencia no es natural” —con este precepto como filosofía central, Menorah ofrece un espacio seguro no solo para las víctimas, sino también para quienes han ejercido violencia, reconociendo que éste es un ciclo que solo se rompe desde una comprensión integral. Su labor promueve una cultura de introspección, respeto y transformación personal.
Un cierre que deja huella: la gestión de Sofía Mann
Con un discurso profundamente emotivo, Sofía Mann se despidió de su presidencia con palabras de memoria, gratitud y claridad sobre el impacto de su equipo:
“MENORAH ha sido mucho más que una institución, ha sido un refugio. Me enseñó que la violencia no se combate con juicio, sino desde la raíz, con educación y conciencia.”
Durante su gestión se atendieron 777 casos en total, 169 en el último año, abarcando un rango de edad de los 3 a los 76 años, lo que habla del enfoque integral y transversal de la atención.
Sofía también destacó el crecimiento del diplomado para terapeutas, la colaboración con instituciones y el acompañamiento a grupos que buscan resignificar vínculos codependientes. La expresidenta también abordó los difíciles momentos que enfrentó la institución tras el 7 de octubre de 2023, un punto de inflexión para la comunidad judía global:
“Tuvimos que romper alianzas, callar proyectos. Pero Menorah no se detuvo. Redoblamos esfuerzos, incluso cuando dolía.”
Con un enfoque resiliente y una visión profundamente humana, Sofía cerró su ciclo sembrando una huella imborrable en la institución.
Shelly Geifman: una nueva presidenta con raíces profundas y mirada hacia el futuro
La nueva presidenta, Shelly Geifman, llega al cargo con una trayectoria sólida dentro de Menorah y una profunda sensibilidad hacia el trabajo comunitario y terapéutico. Con experiencia en la atención a niños, adultos y personas mayores, Shelly también trabaja de cerca con familias, ofreciendo asesoría parental e integrando enfoques como el juego terapéutico, la terapia narrativa y la tanatología.
Tras seis años de participación activa en la institución, asume la presidencia con un conocimiento profundo de su misión, desafíos y del impacto transformador que genera en la vida de las personas.
Con esta base, Shelly asume el liderazgo con la claridad de que el cambio no ocurre de manera aislada, sino en red, y con el firme compromiso de fortalecer el trabajo institucional, ampliar el alcance de los programas y seguir construyendo un espacio donde, desde la escucha, la empatía y la contención, sea posible romper los ciclos de violencia.
“Menorah es mucho más que un grupo de profesionales. Es una comunidad comprometida con la empatía, con la escucha y con la transformación”, expresó Shelly ante los presentes.
En su mensaje, agradeció al Consejo Consultivo, a su nueva mesa directiva y, de forma muy especial, a Sofía Mann, cuyo legado honra y promete continuar.
Consciente de los retos actuales, Shelly delineó los principales ejes que marcarán su gestión: fortalecer el trabajo clínico de los más de 30 terapeutas activos, ampliar la recaudación de fondos para ofrecer más tratamientos accesibles, dar visibilidad a la causa y romper tabúes en torno a la violencia familiar, así como también, profundizar la atención integral al trabajar con víctimas, agresores y sistemas familiares.
Con el respaldo de su familia y una comunidad que la reconoce y la acompaña, Shelly cerró su intervención con un llamado esperanzador: “Cada uno enciende una luz que ayuda, alienta y brilla para la comunidad.”
Un compromiso compartido
La ceremonia, acompañada por miembros de Comité Central, Acción Social, instituciones aliadas, terapeutas y familias, fue un espacio de celebración de la continuidad, de lo sembrado y lo que está por crecer.
Gabriela Schwarz, directora de Menorah, ofreció unas palabras en las que reconoció el liderazgo de Sofía Mann, dio la bienvenida a Shelly Geifman y agradeció la presencia de los aliados, así como el legado de quienes han guiado a la institución hasta hoy y el futuro prometedor que comienza con esta nueva etapa.
A 27 años de su fundación, Menorah sigue siendo una luz activa en la prevención de la violencia, un espacio donde se abordan las heridas invisibles, y se acompaña, con humanidad y profesionalismo, a quienes se atreven a cambiar su historia.
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