Resumen de la Parashá Vaiélej, Deuteronomio 29:9-31:30
La sección de Vaiélej (y él fue) recuenta los eventos del último día de la vida terrenal de Moshé. “Tengo ciento y veinte años hoy,” dice Moshé al pueblo, “y no puedo salir y entrar más”.
Moshé transfiere el liderazgo a Ioshúa, y escribe (o concluye la escritura de) la Torá en un rollo que deja en manos de los Leviím para ser guardado en el Arca del Pacto.
El precepto de Hakel (reunir) es dado: cada siete años, durante el festival de Sucot del primer año del ciclo de Shmitá (año sabático), todo el pueblo judío, hombres, mujeres y niños, deben reunirse en el Templo de Ierushaláim, donde el rey debe leer de la Torá frente a ellos.
Vaielej concluye con la predicción de que el pueblo judío se apartará del pacto con Di-s, causando que Di-s se oculte, pero también con la promesa de que las palabras de la Torá “no serán olvidadas de las bocas de tus descendientes”.
Moshé tiene 120 años y, sin embargo, su espíritu no está cansado. Su misión aún continúa: preparar al pueblo para una vida sin su liderazgo directo.
El Rabino Abraham Twerski, psiquiatra y maestro de la Torá, ofrece una mirada muy humana a este momento. Twerski decía que el mayor desafío del ser humano no es el fracaso, sino el miedo a avanzar sin depender siempre de un líder o de una muleta.
Moshé les dice: “Yo ya no puedo salir ni entrar con ustedes”. Y es ahí donde aparece la verdadera prueba: ¿puede el pueblo caminar solo, con fe en Dios y confianza en su propia fuerza?
Twerski, que trabajó toda su vida ayudando a personas a vencer adicciones y dependencias, veía en este pasaje una enseñanza central: la dependencia eterna a otro nos debilita. La misión de un buen guía no es crear seguidores para siempre, sino fortalecer a las personas para que caminen por sí mismas.
Así como un terapeuta o un maestro sabe que un día debe dejar que su paciente o su alumno vuele solo, Moshé entendió que debía despedirse, no con tristeza, sino con confianza.
Twerski decía: la verdadera grandeza es transmitir fe en que la persona puede continuar el camino sin ti.
La parashá Vaiélej nos enseña, con la voz de Moshé y la sabiduría de Twerski, que llega un momento en la vida donde debemos dejar de apoyarnos en bastones externos y empezar a caminar con firmeza, porque la fuerza ya está dentro de nosotros.
El mensaje es claro: confía, avanza y no temas. Como dice la Torá: “Sé fuerte y valiente, porque El Creador va contigo”.
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