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sábado 18 de julio de 2026
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Las FDI declaran zona militar cerrada en aldea palestina de Judea y Samaria

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) declararon el viernes zona militar cerrada en una aldea palestina de Judea y Samaria, bloqueando la participación de cientos de activistas israelíes en la cosecha de aceitunas en la zona.

La policía detuvo varios autobuses con activistas que se dirigían a la aldea de Burin, en el norte de Judea y Samaria. Los autobuses fueron detenidos en una autopista que conecta Tel Aviv con el asentamiento de Ariel en Gush Etzión.

El diputado Gilad Kariv , del partido Hademokratim, presente en el lugar, afirmó que los oficiales de policía no entregaron a los activistas la orden requerida del Comando Central de las FDI.

El ejército israelí emitió además una orden que restringe la circulación en la zona y exige que se revisen todos los vehículos en la carretera.

Varios activistas que bajaron de los autobuses e intentaron bloquear la carretera, fueron desalojados por la policía. Los activistas se colocaron entonces al borde de la autopista con pancartas que decían “Alto al terrorismo judío”.

La cosecha en solidaridad con los palestinos, organizada por los grupos Rabinos por los Derechos Humanos y Shalom Ajshav (Paz Ahora), llega una semana después de que colonos extremistas agredieran a israelíes y palestinos cerca de la aldea de Burin.

Las FDI señalaron en un comunicado que “reconocen la importancia de la cosecha y están trabajando para facilitarla”, pero que, tras la reciente ola de violencia de colonos, decidieron limitar el acceso a la recolección de aceitunas únicamente a residentes y propietarios de tierras.

Agregaron que la decisión se tomó “por el bien de la seguridad pública” tras una evaluación de la situación.

El ejército declaró que el acceso a la mayoría de las zonas de cosecha no requiere coordinación con sus fuerzas y que, si la cosecha se ve interrumpida, “las fuerzas tienen instrucciones de tomar las medidas necesarias para garantizar que pueda continuar sin interferencias, incluyendo la eliminación de la fuente de la perturbación”.

“Una vez más, somos testigos de la politización de la Policía de Israel por parte del [ministro de Seguridad Nacional, Itamar] Ben Gvir y su equipo”, señaló Kariv.

“El bloqueo de los autobuses que se dirigían a la cosecha se realizó de forma arbitraria con el claro propósito de impedir una acción política legítima”.

Gilad Kariv

Gilad Kariv conversa con un oficial de policía mientras autobuses llenos de activistas son detenidos por la policía rumbo a Judea y Samaria. Crédito: Moti Milrod

Kariv afirmó que el intento de impedir que los activistas lleguen a la cosecha está relacionado con la indiferencia de la policía ante la violencia de los colonos.

Avi Dabush, director ejecutivo de Rabinos por los Derechos Humanos, señaló que mientras se impedía a los activistas llegar a la cosecha de aceitunas, se esperaba la llegada de decenas de miles a Hebrón para la peregrinación anual a lo que los judíos creen que es la tumba de la matriarca bíblica Sara.

Según Dabush, “se trata de una aplicación selectiva de la ley y una decisión política que pone en peligro el futuro de la sociedad israelí”.

“Es lamentable que el ejército y la policía, que no logran detener el terrorismo judío, estén invirtiendo enormes recursos en atacar a activistas por la paz y los derechos humanos. Estamos aquí, decididos y más fuertes que nunca. No vamos a renunciar a la sociedad israelí ni al judaísmo”.

Lior Amihai, director ejecutivo de Shalom Ajshav, afirmó que la organización solicitó al jefe del Estado Mayor de las FDI, Eyal Zamir, que permita la cosecha, y agregó: “Protestaremos aquí y en todas partes contra la injusticia, el terrorismo de los colonos y este intento de impedirnos unirnos a nuestros socios palestinos”.

El miércoles, colonos extremistas incendiaron una mezquita entre las aldeas de Deir Istiya y Kafr Harat y pintaron grafitis en sus muros. También atacaron a palestinos que araban sus tierras en el sur de Judea y Samaria, cerca de la aldea de Arab al-Rashaydeh.

El martes, decenas de extremistas israelíes atacaron una zona industrial cerca de la aldea de Beit Lid, en las afueras de Nablus, incendiaron edificios, vandalizaron un vehículo militar y agredieron a soldados.

El número de incidentes de violencia de colonos en Judea y Samaria el mes pasado fue el más alto desde enero de 2006, cuando la ONU comenzó a documentarlos. Según datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), en octubre se registraron 264 incidentes de violencia de colonos, un promedio de más de ocho ataques diarios.

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