El gobierno de Israel anunció este domingo el establecimiento de una comisión de investigación independiente sobre los fracasos del 7 de octubre.
Según el comunicado del gobierno, “la comisión será similar a una comisión estatal de investigación y tendrá plenos poderes de investigación. Su composición reflejará “el consenso público más amplio posible. El primer ministro Benjamín Netanyahu presidirá el comité ministerial que recomendará la autoridad que se le otorgará a la comisión en un plazo de 45 días”.
El gobierno ha rechazado durante mucho tiempo la creación de una comisión estatal de investigación sobre las masacres del 7 de octubre. En un principio, argumentó que la investigación no puede llevarse a cabo mientras Israel está en guerra. Posteriormente, ministros del gabinete afirmaron que no se puede confiar en que el presidente de la Corte Suprema, Yitzhak Amit, nombre a un juez imparcial o a un juez jubilado para dirigir el panel.
La Corte Suprema de Justicia comunicó al gobierno el 15 de octubre que no existe ningún argumento sólido en contra de la necesidad de establecer una comisión estatal de investigación, en su decisión sobre las peticiones que exigen su creación. Le dio al gobierno un plazo de 30 días para presentar una nueva actualización sobre la comisión.
Netanyahu ha afirmado repetidamente que fue el aparato de seguridad y no los líderes políticos, quien no logró prevenir el ataque más mortífero en la historia de Israel.
Los críticos afirman que Netanyahu, quien, a diferencia de otros altos funcionarios, no ha asumido públicamente responsabilidad por los fracasos del 7 de octubre, desea establecer un comité gubernamental sobre cuya composición tendrá mayor control y con poderes menores que una comisión estatal, lo que, según argumentan, obstaculizaría su capacidad para llegar a la verdad y exigir responsabilidades.
“El gobierno está haciendo todo lo posible para huir de la verdad y evadir su responsabilidad”, afirmó el líder de la oposición, Yair Lapid. “Existe un amplio consenso público sobre la necesidad de una comisión estatal de investigación. Esto es lo que el país necesita, esto es lo que exige el pueblo y esto es lo que sucederá”.
“La negativa del gobierno a investigar sus fallas pone en peligro la seguridad nacional, es un insulto y una evasión de responsabilidad hacia los soldados y sus familias, quienes tanto se han sacrificado desde el 7 de octubre”.
El exministro y presidente del partido Yashar, Gadi Eisenkot, comentó tras el anuncio: “El gobierno del 7 de octubre, cuyos líderes son los únicos que se niegan a asumir responsabilidad por el peor desastre en la historia de Israel y son incapaces de desempeñar ningún cargo de liderazgo, está creando un comité para encubrir los hechos y negociar acuerdos secretos. Es inaceptable que los responsables del fracaso sean quienes deciden su composición y autoridad bajo la falsa apariencia de un amplio consenso. Es evidente que todo esto viene del miedo y el pánico ante resultados de una investigación real. La creación de una comisión estatal de investigación conforme a la ley es el primer paso hacia la sanación y la reparación, y lo lograremos. No nos rendiremos. Nuestro futuro depende de ello”.
El líder de Hademokratim, Yair Golán, afirmó en una publicación en X: “Un sospechoso no nombra a sus propios investigadores. Los sucesos del 7 de octubre serán investigados por una comisión estatal de investigación. Es una promesa”.
Durante el debate sobre el tema, el secretario del Gabinete, Yossi Fuchs, se dirigió a la ministra Orit Struck y dijo: “Al final, habrá una comisión, y debemos pensar en cómo abordarla”.
Struck respondió que apoya la formación de un organismo de investigación.
El canciller israelí, Gideon Sa’ar se hizo eco de su postura, y recalco que “la composición del comité debe excluir a la esfera política para crear un modelo que inspire confianza pública”.
El ministro se Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir reiteró su demanda de incluir a funcionarios legales. “Quienes son investigados no deben convertirse en investigadores”, afirmó.
Señaló que, en las reuniones del gabinete previas al ataque, “tanto el Director del Shin Bet como el Jefe de la Inteligencia Militar sostuvieron que Hamás estaba disuadido, mientras que la Fiscal General se opuso a aprobar cambios en la detención de los terroristas. Ella también debe ser investigada. Nadie debe ser inmune”, declaró.
El ministro de Educación, Yoav Kish, añadió que el comité debe contar con un amplio respaldo popular.
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