Trump anunció esta semana que Estados Unidos planea venderle a Arabia Saudita al menos 48 cazas de combate F-35, una decisión que ha generado reacciones diversas. ¿A qué se debe esto? Aquí te detallamos los pormenores.
¿Qué es el F-35?
El F-35 es un caza de ataque monoplaza y monomotor, con una avanzada capacidad para evadir radares, que comenzó a manufacturarse a partir de 2006.
Considerado el caza más letal y avanzado que existe actualmente, es fabricado por la empresa militar estadounidense Lockheed Martin, que produce entre 150 y 190 de estos aviones de combate al año.
Se trata de una aeronave de combate polivalente diseñada tanto para misiones de superioridad aérea como de ataque, y que además cuenta con capacidades de guerra electrónica, inteligencia, vigilancia y reconocimiento.
Alrededor de 20 países aliados de Estados Unidos ya poseen o han encargado estos aviones, cuyo costo actual oscila entre los 80 y los 110 millones de dólares por unidad, según el modelo.
Australia, Canadá, Italia, Dinamarca, los Países Bajos, Noruega y el Reino Unido son socios de Estados Unidos en el desarrollo del F-35.
Estos países fabrican ciertos componentes de los aviones de combate o cuentan con instalaciones donde ensamblan los aviones que sus respectivos gobiernos utilizarán.
Existen múltiples variantes del F-35 que estos países han adquirido, conforme a sus respectivas necesidades.
El F-35A es la variante más común, utilizada por la mayor cantidad de países. Puede despegar y aterrizar en pistas convencionales. El armamento y el combustible se encuentran dentro del fuselaje para preservar su capacidad furtiva.
El F-35B es utilizado por Italia, Japón, Singapur, el Reino Unido y Estados Unidos. Es capaz de aterrizar como un helicóptero y despegar con muy poca preparación, lo que lo convierte en una buena opción para operar desde pistas de aterrizaje muy cortas. Aunque es ligeramente más pequeño que el F-35A, es más pesado y tiene menor capacidad de combustible y armamento.
El F-35C es un avión supersónico de la Armada de los Estados Unidos utilizado para operaciones furtivas de largo alcance. Está diseñado para operar desde portaaviones.
Punta de lanza de la superioridad militar de Israel
Israel comenzó a comprar el caza de combate en 2010 y recibió sus primeras unidades en 2016, lo que lo convirtió a partir de entonces en el primer y único país en Medio Oriente en tenerlo.
Las Fuerzas de Defensa de Israel adaptaron el caza con aditamentos especiales, por lo que su flota es conocida como de F-35I y cuenta con el sobrenombre de Adir, palabra en hebreo para “poderoso”.
El F-35I tncorpora tecnologías desarrolladas en Israel para mejorar su capacidad furtiva, incluyendo sistemas de interferencia y señuelos.
También se le han instalado tanques de combustible externos para permitirle realizar misiones de mayor duración sin necesidad de repostar. Israel ha obtenido la autorización de Estados Unidos para modificar el sistema operativo principal del avión y permitir la instalación de armamento israelí.
En total Israel ha ordenado la compra de 75 de estos cazas de combate y por el momento cuenta con un total de 46.
Israel fue el primer país a nivel mundial en usarlo en acciones de combate en secreto en 2018, como parte de sus ataques aéreos contra las fuerzas de Irán atrincheradas en la entonces Siria de Bashar Al Assad.
A partir de entonces, Israel lo ha utilizado en sus acciones ofensivas contra sus enemigos, sobre todo a raíz de la guerra en Gaza que se desató el 7 de octubre.
Que Israel tuviera en su Fuerza Aérea este tipo de aeronaves de gran poder de ataque fue clave debido a su situación en la región.
Desde la guerra árabe-israelí de 1973, Estados Unidos ha procurado garantizar que Israel mantenga su superioridad en Medio Oriente ante las amenazas que lo rodean.
Este concepto es conocido técnicamente como la Ventaja Militar Cualitativa, una de las piedras angulares para Israel en términos militares.
A Israel le es de suma importancia preservar su ventaja militar en la región, y en el pasado ha trabajado para evitar la venta del F-35 a otros países vecinos, incluidos Turquía y los Emiratos Árabes Unidos.
En la mira de Arabia Saudita
Otro de los países que han buscado adquirirlo, y que finalmente lo ha logrado, es Arabia Saudita, otro gran comprador de armas de Estados Unidos.
Arabia Saudita, como uno de los países líderes de Medio Oriente, desea modernizar su fuerza aérea y fortalecer su posición en la zona.
El reino musulmán cuenta con una rivalidad frente Irán, un enemigo declarado de Israel, país con el que ha llegado a romper relaciones y desarrollado amenazas bélicas.
Arabia Saudita también ha combatido a los hutíes en Yemen, su problemático vecino inmediato territorial. Este conflicto, que aún no se ha resuelto y que actualmente se encuentra en un estado de calma, podría reavivarse.
Esto finalmente cambió esta semana con el anuncio de Trump, quien desde su primer administración ha mantenido estrechos lazos con Arabia Saudita.
De acuerdo con el propio presidente, los cazas que Estados Unidos vendería a Arabia Saudita serían similares a los de la flota que posee Israel.
Los planes de venta primero deben superar los cuellos de botella en la producción de parte de Lockheed Martin y obtener la aprobación del Congreso de Estados Unidos.
Las preocupaciones sobre la venta
Este paso prendido varias alarmas, tanto en Israel, como en el propio Estados Unidos y Occidente.
Funcionarios israelíes, citado por el medio Axios, han declarado que no verían con malos ojos la venta si esta conlleva la integración de Arabia Saudita a los Acuerdos de Abraham.
Pero Arabia Saudita lleva tiempo condicionando esa medida a que Israel acepte establecer una vía hacia un futuro Estado palestino, algo que el gobierno de Netanyahu se niega a aceptar.
Desde el propio ejército de Israel inmeditamente se hizo un llamado de advertencia en medio de los reportes sobre la esperada decisión de Trump.
Según un documento de las FDI sobre la venta que Ynet reveló esta semana, la Ventaja Militar Cualitativa de Israel podría verse erosionada si otros países de Medio Oriente obtienen los F-35.
Y en Estados Unidos se temen las posibles implicaciones para la seguridad nacional que supondría otorgar a Arabia Saudita acceso a algunas de las tecnologías militares de sigilo más sensibles que han desarrollado.
Un informe reciente del Pentágono expresó preocupación por la posibilidad de que China acceda a la tecnología de los F-35 si Estados Unidos lo vende a Arabia Saudita, dado que Riad y Pekín mantienen una alianza de seguridad.
Es probable que los demócratas, que critican constantemente la situación de derechos humanos de Arabia Saudita, se opongan a los planes de venta al reino.
A pesar de que también existe rechazo desde el Partido Republicano, se espera que varios de sus políticos respalden la medida, dado su apoyo previo a los esfuerzos de Trump por vender armamento avanzado a Arabia Saudita como medio para contrarrestar a Irán.
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