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domingo 07 de junio de 2026

Hallan los primeros manuscritos hebreos medievales de la región catalana ocultos durante siglos

Dos pergaminos hebreos de origen medieval, ocultos durante siglos en las cubiertas de antiguos libros notariales, se han convertido en los primeros manuscritos hebreos documentados en las Terres de l’Ebre, en Catalunya, España. El hallazgo se produjo de forma fortuita en la histórica Casa Coll de Vilalba dels Arcs y ha sido dado a conocer por el Arxiu Comarcal de la Terra Alta (ACTA).

Datados entre finales del siglo XIV y comienzos del XV, los documentos se encontraron dentro de las cubiertas de dos volúmenes notariales encuadernados siglos después y pertenecientes al importante archivo documental de la familia Coll, una estirpe de notarios de la zona.

Según los especialistas, los pergaminos formaban parte de un rollo de la Torá, el texto más sagrado del judaísmo. Ambos fragmentos contienen pasajes consecutivos de los capítulos finales del Levítico, el tercer libro de la Biblia hebrea.

El descubrimiento tuvo lugar a comienzos de 2024, cuando Albert Julià, del Centre d’Estudis de la Batalla de l’Ebre (CEBE), y la restauradora Luz Cubells alertaron al archivo comarcal de la existencia de varios libros antiguos conservados en dependencias de la Casa Coll. Tras contactar con el propietario del fondo, Joaquín Ferrer de Ucelay, y con la mediación del Ayuntamiento de Gandesa, los documentos fueron donados al archivo.

La colección está formada por 33 volúmenes de los siglos XVI y XVII. Durante su catalogación, los responsables detectaron que las cubiertas de dos de los libros, fechados en 1569 y 1628, contenían textos escritos en caracteres no identificados inicialmente, que pronto fueron reconocidos como escritura hebrea.

Dada la singularidad del hallazgo, se procedió a retirar cuidadosamente las cubiertas para restaurar los volúmenes y estudiar los pergaminos en su totalidad. Los trabajos fueron realizados por Blanca Muñoz, técnica de la Unidad de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Diputación de Tarragona.

La reutilización de pergaminos antiguos como material de encuadernación era una práctica habitual durante los siglos XVI y XVII. Sin embargo, el hecho de que se tratara de textos hebreos posteriores a la expulsión de los judíos decretada por los Reyes Católicos en 1492 convirtió el descubrimiento en un caso excepcional.

Tras su restauración y digitalización, el archivo solicitó la colaboración del hebraísta José Ramón Ayaso, profesor jubilado de la Universidad de Granada, quien realizó los primeros estudios especializados sobre los documentos.

Las investigaciones apuntan a que los pergaminos pudieron haber sido sustraídos de una sinagoga durante alguno de los episodios de persecución sufridos por las comunidades judías de la Corona de Aragón, como los pogromos de 1391 o las campañas impulsadas por Benedicto XIII y Vicente Ferrer que desembocaron en la Disputa de Tortosa entre 1413 y 1414.

Según explica Laura Tienda, directora del ACTA, aunque la presencia judía en las Terres de l’Ebre está documentada desde al menos el siglo VI gracias a la conocida lápida trilingüe de Tortosa, nunca antes se había localizado un manuscrito hebreo en la región.

La directora de lArxiu Comarcal de la Terra Alta, Laura Tienda, y el propietario de la casa Coll, Joaquín Ferrer muestran los pergaminos. (Foto: Jordi Marsal / ACN)

“El reaprovechamiento de estos pergaminos para otros usos pudo formar parte del proceso de degradación y persecución que sufrieron las comunidades judías de la época. Aunque también es posible que, siglos después, quienes los reutilizaron desconocieran ya su origen”, señala.

Con el objetivo de profundizar en el estudio de los documentos, el archivo incorporó posteriormente a la investigación a la medievalista y hebraísta Irene Llop Jordana, de la Universitat de Vic, encargada de divulgar públicamente los resultados de este singular descubrimiento.

El hallazgo aporta una nueva pieza al conocimiento de la presencia judía en las Terres de l’Ebre y abre una valiosa ventana al patrimonio hebreo medieval conservado, de forma insospechada, entre las páginas de antiguos documentos notariales.

Fuente: Diari de Tarragona