Médicos del Hospital Beilinson realizaron con éxito la primera cirugía intrauterina (prenatal) en Israel para extirpar un tumor en la placenta que puso en peligro la vida del feto.
La madre, con 25 semanas de embarazo, fue trasladada de urgencia al centro médico en Petaj Tikva tras una ecografía de rutina que reveló un crecimiento en la superficie de la placenta.
Las ecografías de seguimiento indicaron que el tumor estaba bloqueado la circulación sanguínea entre la madre y el feto. Los graves cambios circulatorios ya habían provocado insuficiencia cardíaca fetal, poniendo al bebé en peligro inminente.
Debido a que el embarazo se encontraba en una etapa temprana, un parto prematuro conllevaba graves riesgos para el desarrollo del feto.
Por lo tanto, los médicos optaron por una intervención intrauterina de emergencia.
La cirugía fue dirigida por el Dr. Yuval Gielchinsky, director del Centro de Medicina Fetal de Beilinson, junto con la Dra. Kinneret Tenenbaum, directora de la Clínica de Embarazos Gemelares.
“En etapas avanzadas del embarazo, el parto a veces puede ser la solución”, explicó el Dr. Gielchinsky. “Pero en este caso, la paciente solo tenía 25 semanas de gestación. La única opción restante era una intervención fetal endoscópica, que solo es posible cuando el tumor se localiza en una zona accesible de la placenta, como ocurría en este caso”.
Durante el procedimiento mínimamente invasivo, los cirujanos llegaron al útero, localizaron con precisión los vasos sanguíneos que irrigaban el tumor y utilizaron técnicas avanzadas de cauterización para sellarlos, privando así al tumor de su suministro de sangre.
Los tumores placentarios son generalmente raros, según expertos de la Biblioteca Nacional de Medicina.
Si bien muchos son benignos y se desarrollan demasiado lentamente como para interferir con un embarazo normal, los casos graves pueden desviar peligrosamente el flujo sanguíneo del feto. Esto puede provocar complicaciones graves, como anemia fetal, recuento bajo de plaquetas, exceso extremo de líquido amniótico y preeclampsia en la madre, explica un estudio de la Biblioteca Nacional de Medicina.
Tras la cirugía, la madre fue monitorizada de cerca en la unidad de medicina materno-fetal del Hospital Beilinson. El hospital confirmó que ya fue dada de alta en condición estable y continuará recibiendo atención ambulatoria especializada en la Clínica de Medicina Fetal.
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