Las autoridades iraníes ejecutaron el martes a dos hombres tras condenarlos por su presunta participación en las protestas antigubernamentales que alcanzaron su punto álgido en enero, según informó el poder judicial.
“Se ejecutaron las sentencias de muerte de Javad Zamani y Abolfazl Saedi, líderes armados del intento de golpe de Estado de enero de 2026”, informó Mizan Online, el medio oficial del poder judicial.
Las ejecuciones se llevaron a cabo después de que ambos fueran declarados culpables de moharebeh —declarar la guerra a Dios— y “corrupción en la tierra”, ambos delitos capitales.
Fueron declarados culpables de “destrucción deliberada de propiedad pública y privada con la intención de desafiar el sistema de la República Islámica de Irán”, indicó Mizan.
En las últimas semanas, Irán ha intensificado las ejecuciones de condenados por presuntamente actuar en nombre de Israel y Estados Unidos, países que lanzaron ataques contra Irán el 28 de febrero, desencadenando un conflicto regional más amplio.
Muchas de las ejecuciones correspondieron a personas vinculadas a las protestas que estallaron antes de la guerra, las cuales las autoridades iraníes calificaron de «disturbios instigados por potencias extranjeras».
Irán reprimió brutalmente las protestas; grupos de oposición afirman que decenas de miles de personas murieron en la represión, que incluyó disparos contra la multitud.
Según organizaciones de derechos humanos, Irán ejecuta anualmente a más personas que cualquier otro país, con la excepción de China.
El lunes, las Naciones Unidas informaron que Irán había ejecutado al menos a 40 personas, entre ellas 18 manifestantes, desde principios de 2026.
Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío






