El diputado del Likud, Dan Illouz, anunció el miércoles su renuncia, argumentando que el partido del primer ministro Benjamín Netanyahu fue “secuestrado”.
“Sencillamente no puedo pedirles que voten por un partido por el que yo mismo ya no puedo votar”, escribió Illouz en Facebook.
“La verdad es que, inmediatamente después del 7 de octubre, quedó claro para todos que Netanyahu debía terminar su mandato. En lugar de presentarse ante la ciudadanía y pedir perdón, el Likud está haciendo todo lo posible por eludir su responsabilidad”.
En una entrevista posterior, emitida este jueves, Illouz afirmó que, tras el 7 de octubre, aproximadamente un tercio de los diputados del partido quiso destituir a Netanyahu.
“Cuando ocurre algo como lo del 7 de octubre, un país que quiere sobrevivir no puede simplemente seguir como si nada”, dijo en una entrevista con Ynet. “Eso también debe reflejarse en el liderazgo, que necesita un cambio. Después del 7 de octubre, esto quedó claro para muchos miembros del Likud. Algunos de mis colegas, que hoy se dedican a demostrar su cercanía con Netanyahu, entonces se enfocaban en cómo podríamos reemplazarlo”.
“Creo que al menos un tercio del Likud entendió que lo correcto para el Estado de Israel era un cambio de liderazgo. No mediante elecciones, porque estábamos en medio de una guerra intensa, sino mediante una moción de censura”.
En su post original anunciando su renuncia, Illouz criticó lo que describió como la continua traición de su partido a sus votantes.
“Desde eludir la responsabilidad por el 7 de octubre, hasta promover planes que eximen del servicio militar a estudiantes de yeshivá ultraortodoxos, mientras nuestros votantes se desmoronan en la reserva, pasando por ceder ante grupos de interés que elevan el costo de vida para todos. Este ya no es el partido Likud. Este es un partido secuestrado”, afirmó.
“La saga de la exención del servicio militar es una vergüenza que me dejó claro que mi lugar ya no está en el Likud”, enfatizó Illouz.
“Mientras las FDI advierten del colapso bajo la carga, el Likud ha optado por seguir cediendo ante los partidos ultraortodoxos y promover planes para institucionalizar la evasión”, dijo y agregó que, a estas alturas, votar por el Likud “no es diferente” que votar por los partidos urtraortodoxos Shas o Yahadut Hatorá.
“No me postularé a las primarias del Likud“, concluyó.
Illouz se suma a una creciente lista de desertores del Likud que citan los esfuerzos del partido por consagrar la exención del servicio militar para ultraortodoxos. Un juez del tribunal interno del partido anunció el miércoles su renuncia por el mismo motivo.
“Espero, y actuaré, para que en las próximas elecciones el Likud se debilite y se vea obligado a aliarse con partidos de derecha con principios morales que no cedan ante la extorsión de los ultraortodoxos”, escribió Emanuel Weiser, juez del tribunal interno del Likud, en su carta de renuncia, según una copia publicada por los medios locales.
Las dimisiones de Illouz y Weiser llegan un día después de que la Knéset aprobara una controvertida ley, respaldada por la coalición, que prohíbe temporalmente la detención y el enjuiciamiento de hombres ultraortodoxos que evaden el servicio militar, legitimando así la continua exención del servicio militar para la comunidad haredí.
La Corte Suprema de Justicia suspendió ayer la aplicación de la ley y ordenó que se celebre una audiencia sobre la legislación lo antes posible.
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