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POR LISSETTE SUTTON

DESECHAR. tr. Excluir, reprobar. // Menospreciar, desestimar. // Renunciar, no admitir una cosa. //  Expeler, arrojar. //  Deponer, apartar de sí un pesar o un mal pensamiento. //  Hablando del vestido u otra cosa de uso, dejarla para no volver a servirse de ella.

DESECHO. (De desechar.) m. Lo que queda después de escoger lo mejor y más útil de algo. //  Cosa que, por usada o por otra causa, no sirve a la persona para quien fue hecha. //  fig. Desprecio.

INSTRUCCIONES PARA DESECHAR UN OBJETO:

1.- Lo primero que tiene que hacer la persona interesada en seguir este manual es comprar cualquier artículo de uso personal. Ejemplo: un celular, un reproductor MP3, una televisión, una consola de videojuegos. Desde luego que la persona que adquiere un nuevo gadget, en el momento de adquirirlo, piensa, con las mejores intenciones, que vale la pena la inversión porque lo va a conservar por mucho tiempo y la utilidad del producto recompensará lo que se ha invertido en él.

2.- A este paso comúnmente se le llama “periodo de resistencia”. La persona se resiste en un principio a comprar una versión nueva de su gadget actual. Pero eventualmente lo hará. Por más dudas que tenga al respecto, por más que se esmere en encontrar la refacción que le hace falta a su aparato  o para intentar reparar lo que se ha averiado. Finalmente, el usuario comprobará que es más rentable comprar la versión nueva del mismo, y claudicará.

3.- Para este momento el usuario está totalmente convencido de sepultar su aparato y comprará uno nuevo. Se da cuenta de que los gadgets de nueva generación están diseñados para su reemplazo en poco tiempo, no sólo porque difícilmente se fabrican con materiales durables, sino porque la constante evolución tecnológica los hace obsoletos o, muy pronto, poco interesantes.

INSTRUCCIONES PARA DESECHAR UNA PERSONA:

1.-En este caso lo primero que tiene que hacer el sujeto interesado es tener una relación interpersonal, llámese: hermano(a), amigo(a), novio(a), esposo(a) o amante. Esta relación tiene que estar construida por varios años de amor, confianza, y comunicación reciproca; y para poder validarla dentro del ámbito de “relaciones interpersonales”, es necesario creer que verdaderamente esta relación seguirá intacta de por vida y sí, la persona debe tener absoluta fe en el conocido dicho popular: “Hasta que la muerte nos separe…”

2.- Este paso es generalmente el más difícil de aceptar, y se le conoce como el periodo de la Desilusión, del Desencanto, del Arrepentimiento y finalmente de la Descalificación al prójimo. Lo que sucede aquí es que uno de los usuarios de la relación interpersonal cae en cuenta de que el otro no es ni la mitad de lo que soñó. A pesar de que no existió ningún contrato de palabra o por escrito de lo que cada uno esperaba exactamente, en su mundo ilusorio, del otro sujeto. Después de varios fracasos por “arreglar” las diferencias, llega, sin poder evitarlo, el rompimiento que en la mayoría de los casos es el desechamiento por parte de uno de los sujetos hacia el otro.

3.- Una vez desechado, enterrado y olvidado al sujeto en cuestión, el desechador debe darse a la tarea de buscar un remplazo lo antes posible para evitar llegar a sentir ese espantoso vacío que provoca la ausencia de su ex -ser-querido; ya que en cualquier descuido, se puede ver así mismo con la retaguardia baja y los ánimos alicaídos, lo que lo puede llevar al inconveniente acto de recoger al desecho nuevamente.

INSTRUCCIONES PARA AUTO-DESECHARSE:

1.- El usuario de la personalidad actual tiene que estar convencido de que ya no desea ser esa persona, léase: El ama de casa, El oficinista taciturno, La madre sacrificada, El fracasado de siempre…  El sujeto en cuestión debe de estar absolutamente hastiado, harto y consumido por su actual personalidad y con un vehemente deseo de tirarla a la basura, tapar el bote y asegurarse de que el camión recolector se la lleve lejos, muy lejos de sí.

2.- Es en este punto cuando el usuario se enfrenta con la gran interrogante: ¿y si no soy esto que soy ahora, qué demonios voy a ser? Y aquí subrayamos que es absolutamente necesario que el sujeto tenga a la mano la siguiente personalidad que desea adoptar inmediatamente, ya que es casi imposible quedarse por mucho tiempo en un estado de total despersonalización. Esto generaría incomodidad y posibles crisis de angustia en el usuario, es por esto que recomendamos ampliamente saber de antemano qué personalidad les gustaría adquirir y tenerla ya bien estudiada antes de empezar a ejercerla.

3.- Este paso suele ser muy sencillo para el común de los mortales, ya que aquí como mencionamos en el primer inciso es muy fácil tirar la vieja personalidad en el bote de basura y asegurarnos de que se la lleven muy lejos. Sin embargo, esta cláusula no aplica para todos, la excepción aquí serían “los ricos y famosos hollywoodenses” que desean terminar de tajo con su antigua personalidad y deciden adoptar una nueva. A estos famosos, el cambio va a costarles unos cuantos milloncitos de dólares. Ya que todo un equipo especialista tendrá que trabajar arduamente en adquirir el nuevo look que estaban buscando… Y si lo dudan nada más pregúntenle a la ex Hanna Montana o al ex Harry Potter, cuál fue el precio que tuvieron que pagar por deshacerse de su imagen de niños actores y adquirir una nueva personalidad publicitaria.

*ADVERTENCIA:

Al terminar de leer este “Manual para Desechar” favor de deshacerse de él; ya que no nos hacemos responsables por ninguna falla, error o mal uso de su contenido. Así mismo, lo invitamos a replantearse sus prioridades antes de desechar cualquier objeto, persona o personalidad definitivamente.

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